Anuario 2000

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Bolivia
Hugo Bánzer decreta el estado de sitio para atajar la crisis social
Tomás Giménez

El clima de convulsión social que ha reinado en Bolivia en el mes de abril ha obligado al presidente Hugo Bánzer a declarar el estado de sitio. Ésta es la sexta vez que, desde la recuperación de la democracia (octubre de 1982), se dicta una medida de excepción de este tipo para controlar los estallidos sociales, enraizados siempre en la situación económica de los bolivianos. La extrema pobreza que sufren los habitantes del área rural boliviana junto con la corrupción del Gobierno, sumen a la población en el cinismo y la desesperanza. La chispa ha sido un alza del 300% del servicio del agua potable.

La primera semana de abril se produce una grave crisis social en Cochabamba -más de medio millón de habitantes- que desemboca en una huelga general de seis días. La población de Cochabamba toma las calles para exigir al Gobierno la escisión de un contrato con Aguas Tunari, la administradora privada del sistema de agua potable, después de incrementar hasta un 300% sus tarifas de servicio. Los ciudadanos de Cochabamba, en gran mayoría campesinos indígenas, apoyan la llamada a una huelga general de la Coordinadora de Defensa del Agua. La ciudad paraliza durante seis días todas sus actividades, incluyendo el transporte público y el comercio, produciéndose violentos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas policiales.

La insurrección popular se extendiende a otras localidades del Estado boliviano. La Confederación de Campesinos de Bolivia bloquea todas las vías de acceso a las principales ciudades del país para exigir del Gobierno modificaciones en la Ley de Tierras y ayuda económica para superar los niveles infrahumanos de vida en el área rural boliviana. En La Paz varias unidades policiales se amotinan en sus cuarteles. El amotinamiento acaba con el incremento por parte del Gobierno de un 50% de sus salarios.

Estado de sitio

En un intento de controlar el grave estallido social, el 8 de abril el presidente Hugo Bánzer decreta el estado de sitio durante 90 días -finalmente se levanta el 20 de abril-. La decisión gubernamental provoca la indignación entre la población y el agravamiento de los enfrentamientos entre policía y campesinos, cobrándose la vida de al menos seis víctimas.

El 10 de abril, el Gobierno de Bolivia llega a un acuerdo con la Coordinadora de Defensa del Agua, que devuelve a Cochabamba una relativa normalidad. Cinco días más tarde el ex general Bánzer y los campesinos bolivianos firman un pacto para poner fin al conflicto. Dicho acuerdo confirma la cancelación del contrato con el consorcio Aguas Tunari. Asimismo, el acuerdo establece el alzamiento de los bloqueos de las carreteras, la retirada de las fuerzas militares desplegadas y la liberación de 19 dirigentes sindicales que habían sido detenidos. El 20 de abril se levanta finalmente el estado de sitio.

El fracaso del estado de sitio, vigente apenas 12 días, es detonante para una crisis ministerial, la primera total en los dos años y nueve meses de administración gubernamental. El Ejecutivo presenta el 24 de abril una carta de renuncia colectiva. Al día siguiente, Bánzer designa su nuevo gabinete ante la expectación ciudadana y la mirada crítica de los partidos políticos. Y es que el pasado persigue al general retirado de 73 años. No en vano, Bánzer encabezó la etapa de autoritarismo como líder del golpe cívico-militar que le llevó al poder en 1971 y lo mantuvo allí hasta que un golpe contrario lo derrocó en 1978. Esto no es de extrañar en un país que acumula en su historia 160 golpes y contragolpes castrenses.

Situación económica

El año 2000 fue un año difícil para la economía boliviana con un crecimiento del 1,7% frente al 2,5% del año anterior y al 4,7 de 1998. El año acabó con una inflación del 3,6%.

Cronología año   2000

3 de abril. La población de Cochabamba, tercera ciudad más grande de Bolivia, sale a la calle en protesta por el encarecimiento de un 300% en el suministro de agua potable.

5-6 de abril. Cochabamba secunda la llamada a la huelga general de la Coordinadora de Defensa del Agua. Se producen violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas oficiales. La insurrección popular se extiende a otras ciudades del país.

8 de abril. El Gobierno de Bánzer decreta el estado de sitio para controlar la peor crisis social de los dos últimos años, expresada en una huelga general de seis días en Cochabamba, bloqueos de campesinos en todos los caminos y un amotinamiento de unidades policiales de La Paz.

9 de abril. Los campesinos bolivianos desafían el estado de sitio impuesto por el presidente Bánzer con asaltos a cuarteles. Los enfrentamientos se cobran la muerte de un capitán del Ejército boliviano y dos soldados durante un ataque protagonizado por más de 3.000 campesinos contra su cuartel en Achacachi. Estas bajas elevan a seis el número de muertos.

10 de abril. El Gobierno llega a un acuerdo con los huelguistas. El pacto logrado entre la subsecretaría del Interior Boliviana y la Coordinadora de Defensa del Agua evita un baño de sangre.

13 de abril. El Parlamento de Bolivia aprueba la vigencia del estado de sitio.

15 de abril. El ex general Bánzer y los campesinos bolivianos, representados por la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos, firman un pacto para poner fin al conflicto.

17 de abril. Los militares se arreplegan a sus cuarteles tras la tregua acordada entre el Gobierno y los campesinos.

20 de abril. Se levanta el estado de sitio.

24 de abril. El Gobierno presenta su dimisión en pleno ante el presidente.

25 de abril. Hugo Bánzer recompone el Consejo de Ministros ante la expectación ciudadana y la mirada crítica de los partidos políticos.


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