Anuario 2001

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Arabia Saudí
Arabia Saudí y EEUU, en crisis tras el 11-S
Isabel González

Los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas y el Pentágono, en Estados Unidos han tensado la buena relación que mantenían Arabia Saudí y el "gendarme" del mundo. Las discrepancias surgidas entre ambos países a partir del 11-S giran en torno al grado de colaboración que debe prestar Arabia Saudí en la guerra "contra el terrorismo" liderada por la Administración Bush.

A pesar de que Arabia Saudí, cuna del Islam, y país con mayor influencia en el mundo árabe, decide, bajo la presión estadounidense, romper sus relaciones diplomáticas con el régimen talibán de Kabul, al que acusa de haber traicionado al Islam al acoger a terroristas, EEUU ve con resentimiento que el reino saudí desestime la petición de Washington para poder utilizar la base aérea”Príncipe Sultán”, a unos 80 kilómetros al oeste de Riad, la capital, durante la campaña antiterrorista.

Para la monarquía saudí, la situación es especialmente embarazosa, ya que por un lado debe mostrar su apoyo a su aliado en Occidente, pero por otro, tiene que conseguir mantener la calma dentro de la ortodoxa población musulmana saudí, que en su mayoría se opone a la buena relación que une a Estados Unidos y a la familia real saudí, en el poder desde la fundación del reino, en 1932.

La población saudí, mayoritariamente seguidora del wahhabismo, una secta fundamentalista sunní (que descansa sobre la escuela jurídica hanbalí-que prescribe que la sharía o derecho islámico proviene exclusivamente del Corán-) se opone a que el Gobierno de Riad permita que el país que acoge los más santos lugares del Islam, como Medina o La Meca, acoja también tropas norteamericanas.

Desde el final de la Guerra del Golfo, en 1991, Estados Unidos mantiene de manera permanente en Arabia Saudí 5.000 soldados y dos bases aéreas debido al tratado de amistad y defensa que firmaron ambos países. Durante este tiempo, la respuesta del extremismo islámico a la presencia militar estadounidense en el país ha sido convertir a los norteamericanos en territorio saudí en objetivos de diversos atentados terrroristas. En junio de 1996, por ejemplo, un comando suicida estrelló un camión cargado de explosivos contra un albergue del Ejército de Estados Unidos, en la provincia de Jobar, y que acabó con la vida de 19 norteamericanos. En noviembre del año anterior, también morían otros cinco soldados estadounidenses objetos de un atentado terrorista con un coche bomba en Riad.

La diferencia entre el apoyo saudí a la coalición internacional de 1990 para expulsar de Kuwait al Ejército de Irak, y la oposición de la gran mayoría de la población a unirse a la actual coalición antiterrorista, es que en aquella ocasión, el régimen saudí argumentó que se trataba de ayudar a un país árabe hermano, Kuwait, que había sido invadido por otro Estado. En la coyuntura actual, Riad no puede aventurarse a apoyar ni militar ni logísticamente una coalición que bajo el pretexto de combatir el terrorismo ataque un país musulmán.


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