Anuario 1999

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Kazajstán
Kazajstán inicia las relaciones con China, pero evita desmarcarse de Rusia
Jordi Mumbrú

la república ex soviética con mayor número de rusos (aproximadamente un 40%), y el resto de la población está notablemente “rusificada”. Para evitar la total extensión de este fenómeno por todo el país, el Gobierno kazako intenta reforzar la presencia nacional y potenciar la lengua kazaka. Además, reprime aquellos partidos que defienden el odio hacia Europa, pero lo hace con mucho cuidado, puesto que esta aproximación a Occidente puede molestar a Rusia y acelerar la tendencia migratoria de los rusos, hecho que tampoco interesa si se tiene en cuenta la escasa población que tiene el país en comparación con su vasta extensión.

Kazajstán era la tercera república de la URSS en riquezas minerales (minas de carbón de Karaganda y Pavlodar), en pozos de petróleo (cuenca del Emba) y yacimientos de oro. Actualmente, la principal fuente de recursos de este país es la exportación de petróleo y de gas natural hacia Rusia y otras repúblicas ex soviéticas. No obstante, este año han aumentado los malos resultados del comercio exterior a causa del descenso del petróleo (por el marasmo en el mercado mundial y la falta de infraestructuras de transportes) y del precio de los metales y de los cereales (la cosecha de 1998 fue la peor de los últimos 40 años), tres sectores que constituyen el 75% de las exportaciones.





Región obrera

Kazajstán tiene una superficie mayor que la de cinco penínsulas ibéricas, y una población de sólo 16 millones y medio de habitantes. La poca densidad de población es un grave problema para la economía del país, puesto que es una región principalmente obrera e industrial que se está quedando sin mano de obra.

El cosmódromo de Baikonur, el centro del programa espacial ruso, podría ser otra vía para conseguir dinero para el país, si no fuera porque Rusia adeuda Kazajstan cerca de 300 millones de pesetas por el uso de las instalaciones. Esto ha provocado serias desavenencias entre los dos países puesto que, además, en el último lanzamiento de los cohetes Proton que hicieron los rusos, hubo una explosión que expandió el material tóxico de los cohetes por la zona.

Otro motivo de disputa entre Kazajstan y Rusia es la propiedad de las armas nucleares de la desaparecida Unión Soviética. Kazajstán, como Ucrania, heredó un gran número de armas nucleares que continúan en sus manos, a pesar de los intentos rusos de ser exclusivamente el único propietario. Sin embargo, el interés de Moscú sobre Kazajstán radica, además de los acuerdos comerciales, en que la ex república constituye un escudo frente a los movimientos islámicos y el tráfico de drogas y armas.

(Texto traducido del catalán por Juan Salvador Martínez)

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