Anuario 2000

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España
Aznar logra una mayoría absoluta histórica y ETA extiende su ola de terror
Gustavo Da Silva

Contra pronóstico, el centro derecha obtuvo sus mejores resultados en unas elecciones legislativas desde el advenimiento de la democracia en España hace 23 años. El Partido Popular (PP) reeditó su victoria de 1996, pero esta vez con una holgada mayoría absoluta; un triunfo personal del presidente del Gobierno, José María Aznar, y de la política económica del autodenominado “centro reformista”.

Un triunfo del voto pragmático sobre el voto del miedo

La contundencia del resultado sumió en una crisis profunda al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), obligado a someterse a una catarsis interna. Un desconocido José Luis Rodríguez Zapatero, de 40 años, ha sido proclamado por sorpresa como nuevo secretario general.
Sin embargo, la política española vive convulsionada por la espiral de violencia que azota al último foco de tensión, junto al Ulster, de la UE: el País Vasco. La organización terrorista ETA (Euskadi y Libertad) ha lanzado su mayor ofensiva en ocho años, haciendo efectiva la ruptura del alto el fuego anunciada en noviembre de 1999. ETA ha asesinado a 23 personas en el 2000 y su estrategia macabra ha golpeado a diversos colectivos sociales como las fuerzas de seguridad, el Ejército, la judicatura, los representantes políticos del PP y PSOE, periodistas, empresarios y funcionarios de prisiones. La extensión de la amenaza se ha completado con la multiplicación de las acciones de terrorismo urbano, un hostigamiento diario, en forma de daños materiales, contra los concejales, empresarios o policías que, según el movimiento radical vasco, “son enemigos de la construcción nacional de Euskal Herria [territorio que integra a Euskadi, Navarra y al País Vasco francés]”.
Pero el mayor triunfo para ETA ha sido la honda división entre los partidos políticos: la consolidación de una etapa de frentismo entre los nacionalistas vascos –que reivindican el derecho de Euskal Herria a la autodeterminación como solución más viable a la violencia– y los constitucionalistas –defensores del marco institucional vigente como pilar de la lucha antiterrorista y garante de las libertades en Euskadi–. La tradicional unión entre los dos bloques ideológicos frente al brazo político de ETA, Herri Batasuna –refundado en la coalición Euskal Herritarrok (EH)–, se ha hecho añicos desde la firma del Pacto de Lizarra, en septiembre de 1998. Una alianza independentista entre el Partido Nacionalista Vasco (PNV) –en el Ejecutivo autónomo desde la recuperación del autogobierno–, Eusko Alkartasuna (EA) –escindido del PNV en 1986–, EH, Izquierda Unida (IU) y un conjunto de sindicatos y organizaciones cívicas.
Lizarra, junto a un acuerdo previo y secreto entre ETA, PNV y EA, hicieron posible un alto el fuego de la banda armada durante catorce meses. Los terroristas acabaron con el periodo de distensión con el pretexto de que el Gobierno del PNV y EA había congelado el proceso soberanista. En esta línea, EH dejó en minoría al ...

Cronología año   2000

15 de enero. La Asamblea General del PNV aprueba por unanimidad su objetivo político para los próximos años: el reconocimiento del derecho de autodeterminación de Euskal Herria, a partir del marco legal vigente, y su ejercicio mediante un referéndum.

21 de enero. ETA hace efectiva la ruptura del alto el fuego, anunciada dos meses antes, y asesina a un militar en Madrid.

22 de febrero. ETA asesina en Vitoria al portavoz socialista en el Parlamento vasco y a su escolta. En medio de la campaña electoral, la división entre los partidos demócratas se escenifica con la celebración de dos manifestaciones de condena distintas: una, convocada por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y la otra, por PSOE y PP.

12 de marzo. Elecciones legislativas: Partido Popular (PP), 44’5% de votos y 183 escaños –27 más que en 1996–; Partido Socialista Obrero Español (PSOE), 34’1% y 125 escaños –16 menos–, el candidato Joaquín Almunia dimite como secretario general; Convergència i Unió (CiU) –nacionalistas moderados catalanes–, 4’2% y 15 escaños –uno menos–; Izquierda Unida (IU) –ex comunistas–, 5’5% y 8 escaños –13 menos–; Partido Nacionalista Vasco (PNV), 1’5% y 7 escaños –dos más–; otros, 12 escaños. Participación: 70% –siete puntos menos que en 1996–. Resultados en Euskadi: PNV, 30’4% –sube un 5’4%–; PP, 28’2% –sube un 9’9%–; PSOE, 23’3% –baja un 0’4%–; Eusko Alkartasuna (EA), 7’6% –baja un 0’6%–; IU, 5’5% –baja un 3’7%–. Participación: 64’4% –siete puntos menos que en 1996–. Euskal Herritarrok (EH) no presenta candidaturas y promueve la abstención.

7 de abril. EH retira su apoyo parlamentario al Gobierno vasco, dejándole en minoría.

22 de julio. José Luis Rodríguez Zapatero, nuevo secretario general del PSOE.

13 de septiembre. El juez Baltasar Garzón dirige una operación policial que detiene a 20 dirigentes y colaboradores de EH, acusados de formar la estructura política de ETA en España, el colectivo Ekin.

15 de septiembre. Detenido en el sur de Francia Iñaki de Rentería, el número uno de ETA, según el Ministerio de Interior.

16 de noviembre. El Congreso de los Diputados (Cámara Baja del poder legislativo) aprueba una ampliación de la legislación antiterrorista. El Código Penal aumenta determinadas condenas y contemplará como nuevos delitos la violencia callejera, así como enaltecer o justificar las acciones terroristas para humillar a las víctimas o a sus familiares. PP y PSOE votan a favor; PNV y EA, en contra.

21 de noviembre. ETA asesina en Barcelona al ex ministro socialista Ernest Lluch, una personalidad destacada de la esfera política y académica, con vínculos de amistad en Euskadi. Una manifestación de repulsa al atentado reúne a un millón de personas que reclaman, ante Aznar e Ibarretxe, que los partidos demócratas reanuden el diálogo, tal como defendía el propio Lluch.

24 de noviembre. El Congreso aprueba con los votos favorables del PP, CiU y Coalición Canaria, y los votos en contra del PSOE, IU, PNV y el Grupo Mixto, la reforma de la Ley de Extranjería (Inmigración). El Gobierno no alcanza el consenso con la oposición de izquierda al no reconocer en la nueva legislación algunos derechos fundamentales –manifestación, sindicación y huelga– a los inmigrantes irregulares. La reforma, auspiciada por el ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, endurece los procesos burocráticos de regularización y, a su vez, aligera los procedimientos de expulsión, lo que en la práctica dificulta el derecho a la tutela judicial efectiva de los inmigrantes clandestinos. Durante el 2000, murieron unas 50 personas procedentes de África que trataban de cruzar el Estrecho de Gibraltar para entrar en España y un millar fueron rescatadas.

12 de diciembre. PP y PSOE firman, ante José María Aznar, el Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo.


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