Anuario 1999

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India
El nacionalismo hindú se afianza en el poder en las elecciones indias
Abel Ubach

El 17 de abril, el Gobierno del primer ministro, Atal Behari Vajpayee, pierde una moción de confianza en la Cámara Baja (Lok Sabha) del Parlamento Federal por un voto de diferencia, a causa de la retirada del AIADMK, formación del Estado sureño de Tamil Nadu, de la coalición gubernamental. Sonia Gandhi, líder del Partido del Congreso, principal partido de la oposición, intenta buscar aliados para encabezar un nuevo gobierno alternativo, pero al cabo de ocho días de infructuosas maniobras políticas, el presidente del país, Kocheril Raman Narayanan, convoca las terceras elecciones en cuatro años.

Resurgimiento del fanatismo hindú

Las elecciones en un país tan grande duran cinco semanas, tras las cuales la coalición liderada por el Bharatiya Janata Party (BJP), partido nacionalista hindú y conservador de Vajpayee, vence por una confortable mayoría absoluta con 303 de los 543 escaños del Parlamento Federal.

Esta victoria afianza al BJP (Partido del Pueblo Indio) en el poder, ya que consigue 21 escaños más que en las anteriores elecciones. El nuevo gobierno de coalición encabezado por el BJP agrupa a 24 partidos diferentes, seis más que en la pasada legislatura. Aunque este hecho pueda interpretarse como un avance de cara a la estabilidad política del país, tampoco hay que olvidar que el mayor número de partidos minoritarios dentro de la nueva coalición, basados en el sistema de castas, regionalistas y socialistas, puede hacer que fuercen su condición de bisagras para arrancar concesiones a cambio de mantener el apoyo al Gobierno, el cual deberá permanecer alerta para que no se produzca una situación de deserción política como la del AIADMK en abril.

Los gobiernos de coalición de muchos partidos en la India en los últimos años han surgido del rechazo popular hacia la corrupción política y la incompetencia económica de los gabinetes liderados por grandes partidos, los cuales acumulaban demasiado poder. Las coaliciones han forzado a los grupos extremistas a adoptar posturas conciliadoras, aunque también disminuyen la capacidad del Gobierno para ponerse de acuerdo y aprobar medidas legislativas con rapidez.

Tampoco hay que olvidar que han sido precisamente los pequeños partidos los que han decantado la balanza en favor de la coalición ganadora, ya que, individualmente, el BJP ha obtenido el mismo número de escaños que en las anteriores elecciones

La cómoda victoria del BJP se debe al incremento de popularidad de Vajpayee a nivel nacional durante el conflicto armado en verano con la guerrilla propaquistaní de Cachemira. Tras la humillante retirada de los islamistas "muyahidines", a causa de las presiones de la diplomacia estadounidense, India salió vencedora del conflicto con Vajpayee a la cabeza. El reelegido primer ministro demostró también sus cualidades de hombre de Estado moderado, negándose a trasladar el conflicto a territorio paquistaní y evitó una guerra declarada con el país vecino. Según los analistas, el final del conflicto tranquilizó a la comunidad internacional, la cual estaba todavía molesta por los ensayos nucleares indios de 1998, ordenados por el mismo ...


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