El príncipe regente, Abdallah, reunió el Consejo Familiar el 4 de junio, en el que se establecieron las prioridades económicas. La primera medida adoptada fue la reabsorción del déficit, principalmente de la deuda externa, seguida de una mayor racionalización de los gastos, pues el príncipe Abdallah no ha reparado demasiado en ellos en los últimos años y sus consejeros temían que agotara las riquezas del reino.
Apertura a la inversión
Otra medida importante ha sido la privatización y apertura del país a la inversión extranjera para su futura adhesión a la Organización Mundial del Comercio.
Con este fin, a lo largo del año 2000 se hicieron públicas una serie de medidas legislativas para la introducción de capital internacional en la bolsa saudí y la implantación de empresas extranjeras en el país. Por otro lado, el problema de la permanencia de tropas norteamericanas en la zona casi una década después de la guerra del golfo sigue sin resolverse.
La prensa saudí se pregunta si el Gobierno no se habrá convertido en un rehén de los designios de Washington. Lo cierto es que tras las especulaciones de la prensa de que Estados Unidos retiraría a 4.000 de los 5.000 soldados estadounidenses estacionados en el país, el ministro saudí de Defensa se apresuró a desmentir urgentemente los rumores y aseguró “el gran deseo de que la presencia militar de Estados Unidos en nuestro país se mantenga en los actuales niveles”.
Alternativa a los portaaviones
Analistas norteamericanos consideran que el Pentágono está procurando ampliar su presencia terrestre en las “petromonarquías” como alternativa al despliegue de sus portaviones en el Golfo, mucho más costoso e ineficaz en el mantenimiento de la presión militar sobre Irak.
La prensa local saudí considera que EEUU está exagerando el riesgo de ataques por parte de Irak o Irán contra las “petromonarquías” a fin de garantizar compras multimillonarias para su industria militar: Irak se encuentra desmilitarizado estratégicamente tras diez años de embargo económico y más de 9.000 inspecciones sobre el terreno de la comisión de desarme UNSCOM, mientras que Irán ha abierto el camino hacia la plena normalización de relaciones con las monarquías y emiratos árabes del Golfo, empezando por Arabia Saudí.
Presiones a la OPEP
La propuesta del ICD (Iniciativa de Cooperación Defensiva) se realizó, además, en un momento caracterizado por las presiones de Estados Unidos sobre los productores de petróleo del Golfo (Arabia Saudí se ha convertido en el principal motor de la OPEP) para que aceptaran y promovieran en el seno de la OPEP una reducción de los precios del crudo, que no dejaban de subir, medida que favorece la economía estadounidense y que merma la caja de las petromonarquías. |