Anuario 1999

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Jordania
La muerte del rey y el súbito cambio de heredero ratifican la línea continuista de Jordania
Xavier Tedó

La destitución fulminante de Hassan como heredero de la Corona jordana por parte de su hermano, el rey Hussein, una semana antes de morir, ratifica el compromiso de Jordania de consolidar la democracia y mantener su política prooccidental. Hassan, que llevaba 34 años como príncipe heredero en el trono, ha sido sustituido por el hijo de Hussein, Abdallah II.

El nuevo monarca avala el diálogo con Israel

Jordania y su vocación prooccidental

Los planes de Hassan de introducir cambios profundos en la cúpula militar, incluida la destitución del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el mariscal de campo Abdul-Hafez Kaabneb –uno de los personajes más leales al Rey–, así como el hecho de intentar modificar la estructura del régimen sin consultárselo, son los dos factores que desencadenaron el cambio en la línea de sucesión al trono. La decisión fue avalada tanto por Israel como por EE.UU., que, apenas conocer la noticia, se prestaron a reforzar su apoyo a la monarquía hachemí.

El mensaje de apoyo de Israel al nuevo monarca, Abdallah II, la donación de 300 millones de dólares al régimen jordano y la promesa de proteger al país confirman la posición del país árabe con respecto a Occidente. Durante su primer año de gobierno, Abdallah II ha proseguido la política desarrollada por su padre, basada en una tímida apertura democrática y en una clara vocación prooccidental.

La promesa del nuevo monarca de llevar a cabo reformas democráticas se ha visto reflejada en la designación de un nuevo Gobierno. Un mes después de acceder el trono –el 5 de marzo–, Abdallah II destituyó al primer ministro jordano, Faiez al-Taraunah, y nombró como sustituto a Abdeirauf al-Rawabdeb, un miembro del Parlamento y ex viceprimer ministro, de talante más democrático. El rey hachemí encomendó al flamante primer ministro que formara un nuevo gobierno que priorizara la lucha para la recuperación económica y combatiera la corrupción. Rawabdeb, de 60 años, es un buen conocedor de la política interna del país, dado que ha sido diputado en el Parlamento desde 1989, alcalde de Ammán, cinco veces ministro y, hasta entonces, viceprimer ministro.

En este marco de cambios, el monarca designó como nuevo jefe de la Casa Real al ex primer ministro Abdul-Karim al-Kabariti, que estuvo en el poder entre 1996 y 1997; realizó profundas reformas económicas y distanció a Jordania de un antiguo aliado regional: Irak. La designación de Karim remarca el distanciamiento de Jordania de los países árabes vecinos y su progresivo acercamiento a Israel que se produce, básicamente, desde el acuerdo de paz que ambos países firmaron en 1994.

El nuevo Gobierno tiene 22 ministros, tres de ellos ocupan el cargo viceprimer ministro. De éstos, uno es una mujer, un elemento de gran trascendencia para el país porque es la primera vez que una mujer, Rima Jalaf, ocupa un cargo tan relevante en Jordania. Sin embargo, el hecho que denota el ...


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