Anuario 1999

Afganistán
Alemania
Angola
Arabia Saudí
Argelia
Argentina
Australia
Austria
Birmania
Brasil
Bulgaria
Burundi
Chile
China
Colombia
Congo
Corea del Norte
Corea del Sur
Costa Rica
Cuba
Ecuador
Egipto
El Salvador
España
Estonia
Filipinas
Francia
Gran Bretaña
Guatemala
Honduras
Hungría
India
Indonesia
Irak
Irán
Irlanda
Israel
Italia
Japón
Jordania
Kazajstán
Kirguistán
Kuwait
Líbano
Libia
Marruecos
México
Nicaragua
Nigeria
Pakistán
Panamá
Paraguay
Perú
Polonia
Portugal
República Checa
Rumania
Sáhara Occidental
Siria
Sri Lanka
Sudáfrica
Tayikistán
Túnez
Uruguay
Uzbekistán
Venezuela
Vietnam
Bulgaria
La reforma política acerca Bulgaria a la Unión Europea
Gemma Rubiol

La crisis de Kosovo ha tenido graves consecuencias en la economía búlgara. Para empezar, el 60% del comercio exterior de Bulgaria se realiza con la Unión Europea y se desvía por Serbia, pero durante la guerra se frenaron las exportaciones debido al estado de las comunicaciones. Las carreteras y el Danubio eran intransitables y los itinerarios alternativos resultaban un 30% más caros. Además, la inversión extranjera también ha disminuido, situación que ha contribuido a una desaceleración e incluso a un retroceso del crecimiento económico del país.

Un acuerdo lingüístico soluciona las diferencias entre Bulgaria y Macedonia

Estos elementos han ocasionado una disminución del PIB del 2%, un aumento del paro del mismo porcentaje y una previsión de reducción de las exportaciones alrededor del 10%, puesto que aún se está llevando a cabo, y no está terminada, la reconstrucción de las carreteras y la reapertura del Danubio al tránsito, mejoras que facilitarían, en el futuro, el transporte de mercancías. La crisis económica de Rusia, país del cual Bulgaria depende en cuestiones de intercambio comercial, ha sido otro de los factores que no han ayudado a mejorar la situación.

Pese a esto, el apoyo del Gobierno búlgaro a la OTAN, durante la guerra, se ha considerado inestimable y los búlgaros confían en que la UE se tome con seriedad las negociaciones para la adhesión de su país, que se iniciaron en octubre de 1999. Según el informe emitido en marzo del año pasado por el propio Parlamento Europeo, Bulgaria ha hecho, últimamente, esfuerzos considerables para su transición hacia una economía de mercado, aunque se considera que una reforma de la Administración a todos los niveles sería necesaria para una correcta aplicación del contenido comunitario. El Parlamento añadía que se habían cumplido los principales criterios políticos exigidos y, en este sentido, estaba convencido de que la apertura de negociaciones favorecería y animaría la continuación de las reformas que están realizando y evitaría el sentimiento de exclusión del pueblo búlgaro.

Por su parte, el Gobierno, que disfruta de una situación estable, ha seguido al pie de la letra las recomendaciones del Parlamento y ha empezado con las reformas en el ámbito de la Administración y del autogobierno local. En agosto de 1999, aprobó una nueva ley que debe servir para reducir las incoherencias existentes en las tareas de las diferentes categorías de funcionarios, el exceso de personal y la falta de recursos financieros. Con estas medidas, el Gobierno quiere aumentar las responsabilidades de cada uno de sus miembros y objetivarlas en un área previamente definida para, de esta manera, determinar claramente las competencias del gobierno local y reforzar el poder de las autoridades.

La reforma de la Administración judicial y pública también es un punto clave del programa de Bulgaria para el cumplimiento de los criterios de la Unión Europea, así como la firma de la Evaluación Conjunta de las prioridades económicas a medio plazo de Bulgaria, que tuvo lugar en Bruselas.

Los búlgaros, en su deseo de ser miembros de la UE, han diseñado y están desarrollando sus propias políticas de integración a las estructuras europeas. Entre estas destaca el Pacto de Estabilidad firmado en junio en Alemania, que tiene por objetivo la reforma del sudeste de Europa en todos los ámbitos, desde la democratización de la zona y el respeto a los derechos humanos, hasta la recuperación económica y la cooperación en cuestiones de seguridad. Para la aplicación de este pacto, el Ministerio de Comercio confeccionó una lista de empresas búlgaras (hasta 224) interesadas en participar en el proceso de reconstrucción y en trabajar conjuntamente con empresas internacionales con el objetivo de financiar proyectos en la región. En el marco de este pacto, Bulgaria tendrá un papel esencial como factor estabilizador del sudeste de Europa.

(Texto traducido del catalán por Juan Salvador Martínez)

Cronología año   1999

22 de febrero. Bulgaria y Macedonia firman una declaración en la que Bulgaria acepta y reconoce la lengua macedonia.

21 de abril. Se presenta en Bruselas una iniciativa para establecer un nuevo instrumento financiero: un fondo regional especial para la financiación preferente de proyectos de la región.

8 de junio. Bulgaria y la UE firman la Evaluación Conjunta de las prioridades económicas a medio plazo.

10 de junio. Se firma en Colonia un pacto de estabilidad entre la UE y un conjunto de países del sudeste europeo, que tiene por objetivo la reforma de la región en todos los aspectos

2 de julio. Los países del Este se quejan de los retrasos en el desempeño de las promesas hechas por la Unión Europea. Los presidentes de Bulgaria, Peter Stoyanov; de Rumania, Emil Constantinescu; de Albania, Rexhep Meidani; y el primer ministro de Macedonia, Ldjubco Georgievski, arremeten contra los retrasos y el incumplimiento por parte de Occidente, y en particular de la Unión Europea (UE), de los compromisos de ayuda asumidos antes y tras la guerra de Kosovo.

30 de julio. Celebran la primera reunión cumbre oficial del Pacto de Estabilidad en Sarajevo. La reunión contó con la presencia de jefes de Estado y de Gobierno que proclamaron el inicio de un plan más amplio para la reconstrucción del sudeste de Europa, que debería estar supeditado al cumplimiento de dos importantes condiciones: la consecución de la democracia y la creación de instituciones democráticas sólidas, y el establecimiento de una base para la cooperación entre los países de la región.

2 de agosto. El Gobierno aprueba una nueva ley que tiene como objetivo paliar las incoherencias que existen respecto a las diferentes categorías de funcionarios, el exceso de personal y la falta de recursos financieros.

13 de octubre. La Comisión Europea propone empezar negociaciones para la adhesión a la UE de Bulgaria, Letonia, Lituania, Malta, Rumania y Eslovaquia.


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull