Anuario 2001

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El asesinato de Kabila abre las puertas a la conclusión del conflicto armado en los Grandes Lagos
Roger Pi

el objetivo de conseguir más autonomía política para el territorio que controlan.



Teóricamente, el acuerdo de Lusaka, firmado en 1999, obligaba a todas las partes firmantes, entre las que se encontraban Ruanda y Uganda, a abandonar el territorio de la RDC, así como al despliegue de tropas de la ONU en la zona a cambio de un gobierno unitario de transición. Pero las guerrillas opositoras no lo firmaron y el hecho de que tanto Ruanda como Uganda, además del control de las zonas en las que hay diamantes, teman el avance de los grupos rebeldes que operan desde la RDC, ha hecho inviable hasta ahora un acuerdo de paz definitivo y estable.





Intervenciones extranjeras

A finales de la década de los noventa, las Naciones Unidas buscaron financiación para efectuar una operación con garantías de éxito en la zona, pero hubo una escasa voluntad de Occidente. Además de las acciones erráticas de Laurent Kabila, que, a pesar de firmar el acuerdo, se negó a negociar con el enviado de la ONU, Katumile Masire, e hizo pactos militares con Libia y Corea del Norte. Estos hechos atrasaron significativamente el proceso.

En mayo de 2000 las Naciones Unidas enviaron sus fuerzas de paz, denominadas Monuc, compuestas por 5.500 soldados procedentes de unos veinte países africanos, asiáticos, europeos y sudamericanos, además de las que tradicionalmente apoyaban al régimen del general, las de Angola, Namibia y Zimbabue. A estas se sumaban las de Kenia y Tanzania, dos países que habían participado a la guerra civil de Zaire proporcionando ayuda logística a Kabila.

Finalmente, la presión de Richard Holbrooke, embajador de Estados Unidos en la ONU, hizo posible otro acuerdo en octubre de 2000. Según esta resolución, todos los actores del conflicto retirarían 15 kilómetros sus tropas de la línea de frente, pero la negativa de Kabila a formar un Gobierno de unidad nacional provocó que los guerrilleros no lo acataran.

Con la situación estancada, el 16 de enero de 2001, Kabila murió asesinado a manos de uno de sus guardaespaldas, sin que se haya averiguado hasta ahora si se trataba de una acción individual o de una conspiración. El hijo de Kabila, Joseph, de 32 años y hasta entonces jefe del Ejército fue nombrado nuevo presidente.

Las presiones de Estados Unidos y de Bélgica, antigua metrópoli, arrancaron un compromiso de Joseph Kabila de democratizar el país. A principios de su mandato, Kabila hijo negoció directamente con Masire y el ...

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Cronología año   2001

16 de enero: Laurent Desiré Kabila es asesinado por uno de sus guardaespaldas. Aunque en un principio parece que el magnicidio provocará una ola de violencia, su hijo Joseph asume el poder y crea un nuevo Gobierno sin grandes dificultades. No se sabe si fue una conspiración o no, pero varios miembros de la oposición son acusados del asesinato y ejecutados.



6 de febrero: Joseph Kabila establece una comisión de investigación por el asesinato de su padre -compuesta por 12 congoleños, cuatro namibios, angoleños y zimbabuenses-. El documento de conclusiones de esta comisión se envía únicamente a los miembros del Gobierno y no aporta ninguna respuesta clara.



22 de febrero: Los ministros de todos los países en conflicto aceptan la entrada de cascos azules y establecen un calendario de retirada de 15 kilómetros de la primera línea a partir de mediados de marzo.



18 de mayo: Los ejércitos de todas las fuerzas implicadas en el conflicto se retiran 15 kilómetros de la línea de frente. Se espera la llegada de una misión de la ONU que completará el despliegue de 3.000 “cascos azules”. Pese a los acuerdos de paz, todavía hay enfrentamientos entre el Ejército ruandés y las milicias hutu en territorio congoleño. Las milicias mau-mau continúan atacando a la población civil en la parte oriental del país.



21 de mayo: Se aprueba una nueva ley de partidos políticos que, a diferencia de la ley congoleña dictada por su padre, reconoce la vigencia de los partidos formados durante la época de Mobutu. Los partidos mobutistas, sin embargo, no aceptan el nuevo marco político y se alinean con la oposición armada.



13 de julio: El Gobierno de Kabila firma un acuerdo con el Banco Mundial para conseguir 50 millones de dólares para la reconstrucción de carreteras y financiar la lucha contra el sida. Existe el peligro de que Kabila use el dinero para comprar armamento porque, pese al alto lo fuego, continúan los enfrentamientos. La ONU teme una fractura del país en dos partes.



12 de diciembre: Kabila nombra nuevos gobernadores para los seis territorios controlados por los grupos rebeldes de la RCD en un claro mensaje que aspira a la unificación total del país. Los nombramientos ponen en peligro el proceso de paz y la entrada de las fuerzas de intervención de la ONU.


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