Anuario 2001

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Mozambique
Mozambique elude la crisis que sufren sus vecinos y consolida el proceso democrático
Roger Pi

Mozambique despunta en el cono sur de África. El país, que hace diez años figuraba como el más pobre del mundo, vive hoy un proceso de recuperación económica que hace que crezca a un ritmo del 15 por ciento anual. A la sombra de la gran potencia de la zona, Sudáfrica, Mozambique experimenta un proceso de normalización política que confirma al país como un claro referente en una zona especialmente castigada por regímenes despóticos y corruptos. Su presidente, Joaquim Chissano, ha logrado mantener un equilibrio difícil entre las presiones del mercado sudafricano, la protección de los recursos propios y las imposiciones económicas del Banco Mundial. Así, Chissano ha conseguido que esta entidad acepte la adopción de algunas medidas proteccionistas.

El ejemplar proceso de paz iniciado en 1991 por el Frente de Liberación de Mozambique, FRELIMO, en el poder desde la independencia del país en 1975, y la Resistencia Nacional de Mozambique, RENAMO, la guerrilla subvencionada por Estados Unidos, que combatió al Gobierno comunista durante más de 10 años, se sostiene hoy en día sin demasiados problemas y es una base firme para el desarrollo.
Mozambique se encuentra ahora en un proceso de “solidificación” de la democracia. A principios de año el máximo responsable de la oposición mozambiqueña, Alfonso Dhlakama, cuestionó los resultados de las últimas elecciones presidenciales. Estas declaraciones fueron el origen de una oleada de disturbios en todo el país que causaron más de cien muertos, entre los cuales se encontraba el periodista, crítico con el Gobierno y ex militante del FRELIMO, Carlos Cardoso.
A mediados de 2001, el presidente Chissano anunció que no tenía intención de presentarse nuevamente al cargo y, por lo tanto, respetará el punto de la Constitución que le prohíbe un tercer mandato consecutivo. Mozambique consolida así su distanciamiento con el proceso de inestabilidad política que mantiene contra las cuerdas a muchos regímenes de África y seguirá siendo, junto con Botswana, uno de los pocos países del área sudafricana que evita la imposición de regímenes totalitarios. Aun así el partido de Chissano le presiona para que no cumpla su promesa. El FRELIMO está inmerso en una lucha por el poder entre radicales y ortodoxos, y no encuentra un sustituto de consenso; por este motivo algunos dirigentes insinúan que el propio partido podría obligar al presidente a optar a la reelección, tal y como pasó en las últimas elecciones.
Mozambique tiene que superar algunas de las consecuencias de la grave crisis que padeció durante la guerra fría. Los programas de ayuda del Banco Mundial obligan a la Administración a aplicar medidas liberales que perpetúan la pobreza de las capas más bajas, mientras que los diarios sacan a la luz numerosos escándalos de corrupción de funcionarios y de altos cargos políticos. Tal y como aseguró el fiscal general del Estado, Joaquim Madeira, en una comparecencia ante el Parlamento a principios de año, la clase política del país protagoniza toda clase de tramas de corrupción: asesinatos por motivos políticos, venta y consumo de drogas, y
casos de financiación irregular de los partidos. En el informe anual que presentó ante la Cámara, que este año se titulaba "El sistema legal de ...

Cronología año   2001

31 de enero. Después de una batalla judicial que ha enfrentado durante cinco años al Gobierno con el Banco Mundial, Mozambique ha conseguido imponer medidas proteccionistas para su industria del azúcar, primera exportadora del continente y una de las más importantes del país, que evitarán la competencia en el interior de sus fronteras.



13 de marzo. El fiscal general del Estado presenta ante el Parlamento un informe que denuncia las situaciones irregulares que vive el país y enumera varios escándalos de corrupción a alto nivel que no serán investigados debido a las presiones del poder ejecutivo, que tutela al judicial.



31 de marzo. El líder de la oposición, Alfonso Dhlakama, rompe el diálogo con el presidente Chissano y hace un llamamiento a la insurrección civil después de que el Gobierno nombrara gobernadores provinciales de su partido en capitales donde la oposición consiguió una mayoría de votos. Además, Dhlakama pide desde hace seis meses un recuento de votos de las últimas elecciones que el Gobierno se niega a conceder.



2 de noviembre. El congreso del partido de la oposición, RENAMO, en el que se tenía que definir el programa político del partido, se cierra con fuertes disturbios causados por los miembros del cuerpo de seguridad de Dhlakama, que hirieron a un policía, a dos civiles y a un cámara de la televisión pública, y secuestraron a tres rehenes que todavía no han sido liberados. Los incidentes ocurrieron tras la manifestación, delante de la sede del congreso del partido, de un grupo de ex guerrilleros del RENAMO.



30 de noviembre. El Gobierno, en colaboración con la agencia de desarrollo canadiense, CIDA, consigue completar un mapa de zonas minadas, uno de los principales enemigos de la industria agrícola del país. Mozambique es uno de los países del mundo donde hay más minas por habitante, casi un millón desperdigadas por todo el territorio, que causan miles de muertes.



10 de diciembre. El Comité Central del FRELIMO anuncia que el presidente Joaquim Chissano no optará a la candidatura presidencial de las elecciones de 2004. El presidente en persona confirmó la decisión y aseguró que tiene intención de cumplir la Constitución, que limita a dos los mandatos consecutivos. Se abre así una herida en el seno del partido gubernamental, que a partir de ahora buscará un candidato capaz de reagrupar las dos ramas enfrentadas, el ala dura de los marxistas y los seguidores del actual presidente.


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