Anuario 1999

Afganistán
Alemania
Angola
Arabia Saudí
Argelia
Argentina
Australia
Austria
Birmania
Brasil
Bulgaria
Burundi
Chile
China
Colombia
Congo
Corea del Norte
Corea del Sur
Costa Rica
Cuba
Ecuador
Egipto
El Salvador
España
Estonia
Filipinas
Francia
Gran Bretaña
Guatemala
Honduras
Hungría
India
Indonesia
Irak
Irán
Irlanda
Israel
Italia
Japón
Jordania
Kazajstán
Kirguistán
Kuwait
Líbano
Libia
Marruecos
México
Nicaragua
Nigeria
Pakistán
Panamá
Paraguay
Perú
Polonia
Portugal
República Checa
Rumania
Sáhara Occidental
Siria
Sri Lanka
Sudáfrica
Tayikistán
Túnez
Uruguay
Uzbekistán
Venezuela
Vietnam
Portugal
Guterres sale reelegido presidente el año que Portugal celebra 25 años de democracia
Isidor Torres

Unida, tampoco gana. Los dos principales partidos valedores de la derecha portuguesa, el Partido Socialdemócrata Liberal (SPD) y el Partido Popular, unieron sus fuerzas en la nueva AD (Alternativa Democrática) pero fracasaron. La derecha portuguesa se había rearmado para repetir aquella Alianza Democrática (AD) que en los setenta consiguió sacar del poder a la izquierda, para desbancar a Antonio Guterres del poder pero, sin embargo, estuvieron cerca de empeorar los resultados de las elecciones de 1995 y, además, vieron cómo el Partido Socialista estuvo a punto de conseguir la mayoría absoluta.

El Partido Socialista se quedó, en las elecciones de octubre, a tres diputados de la mayoría absoluta (sacaron 113) y ganó un escaño respeto a las anteriores elecciones. Guterres se apuntó así un nuevo tanto que remató con el reconocimiento que le dedicó la Internacional Socialista al designarle como presidente de la institución.

Además de las elecciones legislativas, 1999 fue para Portugal un año de conmemoraciones ya que se cumplieron 25 años de la Revolución de los Claveles. El 25 de abril de 1974, jóvenes militares demócratas acabaron con la dictadura de Salazar y propiciaron el inicio de la era democrática. El Gobierno hizo un regalo sorpresa a los oficiales, que vieron truncada su carrera por culpa de la revolución, y “para reparar las injusticias” les mejoró su condición jerárquica dentro del Ejército, ante la irritación de la derecha portuguesa.

Portugal, que ingresó en la CEE (Comunidad Económica Europea) en 1986, ha vivido un crecimiento económico vertiginoso merced a las ayudas comunitarias, que le han permitido colocar el PIB per cápita en tres cuartas partes de la media europea -en 1986, el PIB per cápita era igual a la mitad de la media europea-. Hoy, Portugal tiene un crecimiento económico anual que se mantiene entre el tres y el cuatro por ciento, 3’7% en 1998, y trata de desarrollarse para que el país entre, sin complejos, en el grupo de los países más ricos de Europa. Después de organizar la Exposición Universal de 1998, Portugal tendrá la oportunidad de organizar la Eurocopa de fútbol de 2004 y, sin ir tan lejos, presidirá Europa durante el primer semestre del año 2000.

Las ayudas de la Unión Europea son muy importantes puesto que representan, cada año, entre el 3 y el 4% del PIB; a este hecho hay que sumarle los esfuerzos de rigor presupuestario, de los últimos años, que han permitido a Portugal su integración total en la Zona Euro. Además, el país ha convivido con una coyuntura económica internacional favorable. Sin embargo, en este 1999, nada hacía pensar que Portugal pudiera pasar problemas económicos y no ha habido ninguna situación de crisis pero, a pesar de los buenos indicadores económicos y el escaso índice de paro que padece Portugal -4’6% en octubre 1999, dos décimas más que la media de 1998-, el país tiene todavía muchos problemas que solucionar. La pobreza en muchas zonas rurales del país es de las más agudas entre países de la Unión, y el sistema sanitario y judicial todavía dejan mucho que desear. ...


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull