Anuario 2001

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Nigeria
La violencia étnica y religiosa amenaza la transición democrática de Obasanjo
Roger Pi

Cuando Nigeria se constipa, África Occidental se tambalea. Dos años después del reestreno del marco democrático, Nigeria se consolida como el gendarme de África Occidental, un papel que ha obtenido tanto por el peso demográfico (120 millones de personas repartidas en 300 etnias), como por el potencial económico que supone ser el primer productor de petróleo del continente. Las intervenciones pasadas en Liberia y Sierra Leona, donde sus tropas encabezaban el contingente de paz enviado por las fuerzas de intervención de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (Cedao), han demostrado que Nigeria, a pesar de las restricciones presupuestarias y la corrupción galopante, actúa como potencia merced a un ejército que tiene la suficiente capacidad logística para actuar en misiones en el exterior.

Las relaciones con Occidente

Principales etnias nigerianas

Un país que vierte la riqueza del Delta por las tuberías de crudo

Juicio a la Shell

Pero Nigeria padece en el interior de sus fronteras conflictos y contradicciones que amenazan constantemente su continuidad como Estado. La llegada de la democracia del presidente Obasanjo y el final de un largo periodo de dictaduras militares que se ha extendido durante 30 de los 40 años de independencia del país han significado un punto de inflexión en el difícil equilibrio étnico, religioso y económico de la Federación. Dos años después de las elecciones democráticas, Nigeria vive sitiada en muchos aspectos: el asesinato del ministro de Justicia, el 23 de diciembre, a manos de unos desconocidos es el último episodio de una larga lista de enfrentamientos y de inestabilidad que ha causado más de 4.000 muertes en este breve periodo.
Las ciudades de Jos y Kano fueron los escenarios más sangrantes de las rivalidades culturales, étnicas, religiosas y, sobre todo, políticas en que vive inmerso el país. Jos, como tantas otras ciudades del norte, e igual que la capital nigeriana (Abuja), ha vivido durante todo el año una oleada de violencia entre la comunidad católica y la musulmana que ha causado casi un millar de muertes en pocos meses. Los enfrentamientos continuados en la calle, la quema de iglesias, mezquitas y comercios han provocado la intervención indiscriminada y brutal de un ejército nigeriano, heredado de la dictadura, que causa tantas muertes como los mismos disturbios.
Pero los disturbios de carácter religioso, que han derivado de la imposición de la ley islámica (“sharia”) a los estados del norte del país son un problema más dentro del rompecabezas nigeriano. Otro asunto es el derroche de los recursos petrolíferos y la contaminación que produce el crudo, que se derrama por culpa del mal estado de las cañerías, y por la acción de los ladrones de petróleo. Por último, las dudas sobre el asentamiento definitivo del actual sistema democrático, que se estrenó en 1999, de la mano del presidente Olusegun Obasanjo, así como las constantes intervenciones militares en los conflictos armados al extranjero, conforman un entramado para el que no hay soluciones milagrosas.
Desde que consiguió su independencia, en 1960, la Federación nigeriana choca constantemente con la misma piedra: la intromisión del Ejército, las tensiones étnicas, la dependencia y expoliación del petróleo, y la implicación en conflictos regionales. Muchos de estos problemas derivan de un trazado fronterizo diseñado por los mercaderes británicos de la Royal Niger Company, realizado a ...

Cronología año   2001

29 de junio. 35.000 personas huyen de los enfrentamientos que se producen en el estado de Nasarawa entre grupos de la minoría Tiv y la comunidad mayoritaria Azeri. Según la prensa local, la causa de los graves enfrentamientos, en los que interviene el Ejército, es una disputa por tierras.



14 de septiembre. Los graves choques religiosos entre la comunidad cristiana y musulmana de Jos se han cobrado la vida de más de 500 personas. Muchos edificios de la ciudad han sido incendiados y el despliegue del Ejército ha desplazado la violencia hacia la zona de Kano, una ciudad poblada mayoritariamente por cristianos.



19 de octubre. Kano experimenta una oleada de violencia similar a la de la ciudad de Jos. El ataque de Estados Unidos sobre Afganistán ha servido de excusa a la comunidad musulmana para iniciar los incidentes, que, por el momento, ya han causado más de 200 muertos. El deterioro de las relaciones entre musulmanes y cristianos se debe a la aplicación de la de la “sharia” islámica, y los cristianos de la comunidad igbo piden al Gobierno central que actúe para proteger sus derechos.



24 de octubre. El Gobierno ordena el despliegue de tropas en los estados de Benue y Taraba ante la oleada de disturbios étnicos entre las comunidades tiv y junk. Quince días antes, 19 soldados del Ejército fueron capturados por la milicia tiv y pocos días después sus cuerpos mutilados fueron encontrados en una escuela primaria de Zaki, localidad tiv.



30 de octubre. El Ejército ataca indiscriminadamente a poblados tiv, que acusan al Gobierno de favorecer a sus rivales junk. De esta etnia forma parte el ministro de Defensa, Theophilus Danjuma.



5 de noviembre. El Ejército asesina a 200 civiles durante los enfrentamientos étnicos del estado de Benue. El presidente aparece públicamente, pero no sólo no condena los asesinatos y la violencia que ejerce el Ejército, sino que declara sentirse muy dolido por el asesinato de los 19 soldados mutilados por los tivs.



23 de diciembre. Unos desconocidos asesinan al ministro de Justicia, Bola Ige, en su casa mientras dormía. El Gobierno ofrece una recompensa por cualquier información sobre los asesinos. Todo el mundo se pregunta cómo consiguieron esquivar la guardia personal que, al parecer, “estaba durmiendo”.


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