Anuario 2002

Afganistán
Argelia
Argentina
Australia
Azerbaiyán
Belice
Bielorrusia
Brasil
Burundi
Chile
China
Congo
Corea del Norte
Corea del Sur
Costa Rica
Cuba
El Salvador
Estados Unidos
Guatemala
Honduras
India
Japón
Kazajstán
Kenia
Kirguistán
Libia
Marruecos
México
Nepal
Nicaragua
Pakistán
Panamá
República Dominicana
Rusia
Sáhara Occidental
Sri Lanka
Taiwán
Tanzania
Tayikistán
Tíbet
Túnez
Turkmenistán
Turquía
Ucrania
Uganda
Uruguay
Uzbekistán
Túnez
Ben Alí consigue asegurarse una presidencia vitalicia y continuar con la "occidentalización" del país
Cristina Hermida

Tras echar del poder al presidente Habib Bourguiba, en 1987, después de que los médicos le declarasen senil, Ben Alí limitó a tres los mandatos presidenciales para que nadie volviera a permanecer tantos años en el poder. Bourguiba accedió a la presidencia en 1955 y la ocupó durante casi 50 años. Pero en mayo de 2002, ante la proximidad de la fecha en la que expiraba su mandato, en 2004, Ben Alí se arrepintió de su decisión y se apresuró a asegurar su continuidad política. Con este fin, organizó un referéndum constitucional, el primero en la historia de Túnez, que le permitiera solicitar un cuarto y hasta un quinto mandato; y que, además, le otorgara una inmunidad penal de por vida.

Con esta consulta popular, se suprime el límite de tres mandatos quinquenales para el jefe de Estado, que a partir de ahora podrá presentarse cuantas veces quiera. La nueva Constitución le permitirá permanecer en el poder otros dos mandatos más. Así que los tunecinos volverán a ver envejecer a otro de sus dirigentes sin soltar de las manos la presidencia. Ben Alí podría quedarse al mando hasta el 2014, año en el que cumpliría 75 años. De ahí, el juego de palabras de sus adversarios, que ahora le llaman presidente “Ben à vie”, presidente “de por vida”.



Al partido de Ben Alí, se sumaron otras cuatro formaciones de la oposición y sindicatos, que apoyaron la reforma propuesta. Sólo un pequeño partido, el Partido Democrático Progresista, y un grupo de asociaciones ilegales, como el Consejo Nacional de las Libertades o la Liga Tunecina de los Derechos Humanos, abogaron por un “boicot” del referéndum. “Esta reforma implica imponer una presidencia vitalicia”, denunciaron.

El presidente planteó, además, otorgarse la inmunidad de por vida, petición que hasta ahora ningún dictador tunecino se había atrevido a formular antes en el texto de la Constitución.

Finalmente, el 26 de mayo de 2002, los tunecinos votaron masivamente el “sí” a la reforma constitucional. Ben Alí arrasó con el 99,52 por ciento de los votos, en unos comicios cuya participación superó el 95 por ciento. Un total de tres millones y medio de personas estaban convocadas para expresarse sobre una reforma que afecta a la mitad de los artículos de la Constitución tunecina.

Esta abrumadora victoria contó, sin duda, con la bendición de los medios de comunicación que, presos de una rigurosa censura, tienen prohibido publicar aquella información que sea crítica con el Estado. Todos ellos, sin excepción, “pidieron” el voto favorable a la reforma. El dirigente tunecino también se aseguró de distribuir un gran dispositivo de policía en los colegios electorales, que hizo a más de uno sentirse coaccionado al acercarse a la papeleta donde estaba inscrita la palabra “no”.

Prácticamente, no existían dudas sobre la victoria de la propuesta del presidente. Una consulta meramente formal, porque apenas existe oposición a la altura del dirigente en un sistema político tradicionalmente basado en un partido único, que elimina el multipartidismo y en consecuencia, el juego político propio de una democracia. Los partidos políticos distintos al del régimen son considerados ilegítimos e ...

Cronología año   2002

Marzo. Hammami, uno de los más prestigiosos presos políticos, condenado a 38 meses de cárcel, junto con otros dos responsables del ilegal Partido Comunista de los Obreros Tunecinos.

28 marzo. Abdelaziz Buteflika asiste a la Cumbre de Beirut, en la que tan sólo asisten diez de los 22 jefes de Estado de los Estados miembros de la Liga Árabe.

11 abril. Atentado. Un camión cargado de bombonas de gas explota en el recinto de la histórica sinagoga de El Griba, causando 16 muertos y casi una trentena de heridos.

15 abril. Arrestado en Alemania un hombre relacionado con Al Qaeda, por su presunta participación en el atentado en la sinagoga de Yerba, en Túnez.

27 abril. El presidente tunecino, Ben Alí, destituye a su ministro del Interior, Abdalá Kaabi y al director de la Seguridad Nacional, Alí Ganzaui. El primero es sustituido por el ministro de Asuntos Sociales, Hedi Mhenni y el segundo, por un general de brigada del Ejército, Mohamed Hedi ben Hassin.

7 mayo. Mueren dieciocho personas y veinticinco más resultan heridas al estrellarse un avión de la compañía egipcia Egyptair cerca del aeropuerto internacional de Cartago, en Túnez.

26 mayo. Referéndum constitucional organizado por Ben Alí con el que pretende solicitar un cuarto y hasta un quinto mandato y una inmunidad penal de por vida.

30 mayo. Los tunecinos responden con un sí masivo, 99,61 por ciento, al proyecto de reforma de la Constitución.

14 junio. Juzgado en Túnez el primer “ciberdisidente” árabe, Zuhair Yahyaui, por satirizar al régimen del presidente Ben Alí en una publicación electrónica.

22 junio. La organización terrorista Al Qaeda emite un nuevo comunicado en la televisión qatarí Al Jashira, en el que asume la autoría del atentado contra la sinagoga en Túnez.

23 agosto. Condenado a 8 meses de prisión un periodista tunecino y disidente islamista, Abdalá Zuari, miembro del prohibido partido Nahda, por desobedecer una orden de exilio dictada después de varios años de encarcelación.

4 septiembre. Excarcelado Hammami, el más célebre preso político tunecino, “por motivos de salud”.


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull