Anuario 2001

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Zimbabue
Mugabe prepara las elecciones de marzo de 2002 instaurando una campaña de terror
Roger Pi

Mugabe prepara, más solo que nunca, las elecciones "democráticas" que se tienen que celebrar en el año 2002. A la muerte por accidente de tránsito de dos ministros de su Gabinete en el mes de junio, dos de los más firmes defensores de su política, se suma la amenaza de un golpe de Estado del Ejército. Los militares, vinculados desde la independencia a la victoria del ZANU (partido de gobierno que encabeza Mugabe), ven las elecciones democráticas y la posible derrota del presidente como una amenaza a su estatus.

¿Quién paga los platos rotos?

Las ocupaciones de tierra por parte de los veteranos de guerra es una práctica ideada por Mugabe para pagar, de alguna manera, la aventura militar en la República Democrática del Congo, los asesinatos constantes de miembros de la oposición y los llamamientos a la xenofobia y al racismo. Para hacer frente a la crisis, los veteranos forman parte de un plan pensado para mantener al presidente en el poder y que pasa, en último término, por declarar el estado de excepción.

Por el momento, Mugabe ha encontrado una salida virtual a la crisis: culpar a los blancos de todas las desgracias del país. Es por eso que, en el año 2001, volvió a intensificar la oleada de ocupaciones de las tierras de los granjeros blancos, que a principios de año todavía mantenían el 32 por ciento de los cultivos. Ante la lentitud con que se desarrolla el proceso de ocupaciones, que choca con la oposición de los partidos políticos contrarios al régimen y de los gobiernos occidentales, Mugabe hace uso de los ex combatientes.

Según los analistas internacionales, nos encontramos ante el paso previo a la declaración del estado de emergencia, jugada que serviría a Mugabe para anular las elecciones programadas para el año 2002 y de rebote hacer desaparecer a una oposición que está cada vez más molesta con el escenario político.

Pero a Mugabe ya no le queda demasiada capacidad de maniobra. Todas las alianzas externas, incluida la que mantuvo con la Sudáfrica de Mandela y el Zaire de Mobutu, han desaparecido y su propio Ejército conspira por hacer un golpe de Estado desde dentro, antes de la llegada de las elecciones.

El general Zvinavche, jefe del Ejército, aseguró, a final de año, que si las próximas elecciones no dan la victoria al "caballo adecuado", sus fuerzas no acatarán los resultados. Por su parte, el líder de los veteranos de la guerra de independencia de Zimbabue, que integran el Frente Patriótico para la Unión Nacional Africana, Andrew Ndlovu, afirma que sus hombres, ahora instalados en las tierras de los granjeros, no están dispuestos a consentir cambios en el Gobierno. Ndlovu amenaza con una guerra civil si Mugabe pierde las elecciones o detiene las ocupaciones de tierra.

La oposición, agrupada en el Movimiento para el Cambio Democrático (MCD), lejos de echarse atrás se muestra cada vez más dispuesta a hacer frente a Mugabe y a los militares. Sus líderes anuncian que, cuando ganen las elecciones, pondrán ante la justicia a los responsables de los asesinatos y de la política de ocupaciones de tierra, una amenaza directa para Mugabe.

Todo parece indicar que las elecciones darán el toque de gracia al régimen de Mugabe, “padre de la independencia” y presidente desde hace 20 años. Si los poderes fácticos del país aceptan los resultados, Zimbabue podría hacer frente a otros problemas más importantes como el sida, la dependencia de la moneda sudafricana y el reparto equitativo de la riqueza.

(Texto traducido del catalán por Juan Salvador Martínez)

Cronología año   2001

25 de mayo: El secretario de Estado norteamericano, Collin Powell, anuncia que es necesario tomar medidas políticas y económicas para estabilizar la crisis que, según él, produce la política dictatorial y corrupta de Mugabe.



11 de junio: El Gobierno prohíbe las críticas de los medios de comunicación y censura, entre otros, un debate televisivo en el que se cuestionaba la política económica de Mugabe. Se inicia una campaña de persecución contra periodistas disidentes.



15 de septiembre: Seis países africanos, Mozambique, Malawi, Botswana, Sudáfrica, Namibia y Angola, celebran una reunión cumbre en la capital zimbabuense, Harare, donde discuten sobre la crisis de las ocupaciones de tierras. Mugabe asiste a la reunión y asegura que parará la ocupación, pero que no acatará órdenes externas.



23 de noviembre: El presidente Mugabe reitera su negativa de dejar entrar a observadores internacionales que verifiquen los resultados de las elecciones que se tienen que celebrar en marzo de 2002. Los representantes de la Unión Europea, que se reúnen con él para discutir este punto, abandonan la reunión, que califican de "tempestuosa".



6 de diciembre: El jefe de los veteranos de la guerra de independencia, beneficiados por la política de ocupación de tierras, asegura que sus hombres no aceptarán pacíficamente un cambio de gobierno. Los veteranos mantienen una campaña de terror (se les acusa del asesinato de 50 opositores) y presionan al mismo Mugabe para que incremente el número de granjas expropiadas.



26 de diciembre: El Gobierno publica listas con nombres de periodistas extranjeros acusados de colaborar con los terroristas. El texto prevé cadena de muerte o perpetua para los que sean declarados culpables de delitos contra el Estado. Mugabe asegura ante los medios de comunicación que los blancos "no son humanos".



27 de diciembre: Mugabe promete que las elecciones democráticas serán libres y transparentes, un día antes de que un diputado de la oposición del Movimiento por el Cambio Democrático (MCD) sea apuñalado. Mugabe también prohíbe el voto a un millón de zimbabuenses que residen en el extranjero y da poderes a la policía para castigar "severamente" a los críticos. El jefe del Ejército dice que no aceptarán un resultado negativo para el ZANU, liderado por Mugabe.


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