Anuario 2002

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Brasil
Lula gana las elecciones brasileñas por abrumadora mayoría
Míriam Nadal

Rojo. El color rojo tiñó las calles de Brasil la noche del 27 de octubre. Rojo, símbolo del Partido de los Trabajadores (PT), el de Luiz Inácio Lula da Silva, el nuevo presidente electo de Brasil.

Los Sin Tierra creen que es posible “otro Brasil” con Lula

Con más de 52 millones de votos, con el 61,3% de los sufragios, Lula se ha convertido en la gran esperanza de los brasileños. Y por esto, ya les ha prometido el inicio de una “nueva era” para el país. En las elecciones, derrotó al candidato del oficialista Partido Socialdemócrata brasileño, José Serra. Es el nuevo director de orquesta de un país con dimensiones de continente, con niveles de desarrollo similares a algunas potencias europeas pero con índices de pobreza y desigualdad comparables a los de países del Tercero Mundo.
Nacido en el sertao, el Brasil profundo, el líder del Partido de los Trabajadores ha ganado las elecciones visitando en tres meses noventa y tres ciudades, participando en ciento tres actos, recorriendo en un avión 162.000 kilómetros.
Con su rostro, Lula simboliza la victoria de los obreros, de los débiles, del Brasil de los menos privilegiados.
Obrero metalúrgico de 57 años, Lula fue el fundador del primer sindicato del país y del partido de izquierdas más grande de América Latina, el Partido de los Trabajadores. Y ahora es el primero presidente que asegura encarnar la izquierda desde que el 1970 Salvador Allende ganó las elecciones chilenas como candidato de Unidad Popular.
La llegada de Lula da Silva significa la consolidación de la democracia puesto que será el primero presidente electo desde 1961 que recibirá la banda presidencial de las manos de otro presidente escogido por el pueblo brasileño, Fernando Henrique Cardoso.

Desde la Segunda Guerra Mundial, Brasil ha vivido episodios dramáticos en la presidencia del país. Getulio Vargas se suicidó; Juscelino Kubitschek fue elegido y a causa de su política de grandes inversiones, condujo al país a la inflación y a una situación financiera crítica. Su sucesor, Janio Quadros dimitió siete meses después. Con la rebelión de los uniformados, Joao Goulart instauró una dictadura que duró 21 años.
A pesar de que no fue escogido por el pueblo, Tancredo Neves tenía que ser el primer presidente de la recuperación democrática. Pero Neves murió poco antes de la toma de posesión del cargo. Su “segundo”, José Sarney, asumió la presidencia. El peculiar Cóllor de Mello le sucedió, pero acabó dimitiendo por varios casos de corrupción y el entonces presidente, Itamar Franco, completó los dos años de mandatos que restaban al Partido Socialdemócrata Brasileño.
Cardoso asumió la presidencia de la República brasileña en enero de 1995 y ha sido el primer presidente que no ha vivido ninguna crisis ...


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