Anuario 2002

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Argentina
La agonía de los “Estados Unidos” del Sur
Míriam Nadal

Hace un año las calles de Buenos Aires estaban llenas de argentinos que protestaban con angustia por la situación que atravesaba el país. En 1998 se inició la debacle de un país que ha llevado a la mayor parte de su clase media a la miseria. Doce meses después, los argentinos siguen manifestándose para que “se vayan todos”, mientras el Gobierno apunta que la situación económica en el último trimestre del 2002 ha mejorado: el desempleo disminuye y la economía crecerá el año que viene. La ciudadanía desilusionada y desesperada, aboga por un relevo generacional de la clase política del país y, de momento, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no llega.

¿Quién tiene la culpa de la actual crisis argentina?

Cinco presidentes en quince días

Hoy en día, un 60% de la población argentina que vive bajo el umbral de la pobreza. Hasta hace cuatro años era un país tradicionalmente conocido por su numerosa clase media. Argentina, la tercera economía latinoamericana, se encuentra sumida en el cuarto año de recesión y con una deuda pública cercana a 150.000 millones de dólares, y sigue negociando con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener un crédito.



El país entró en declive, se colapsó; porque el modelo peronista era y es incompatible con la prosperidad. El peronismo creó una sociedad de expectativas en la cual los ciudadanos se acostumbraron a recibir del Estado una parte importante de sus ingresos. Un país que creía que podía llegar a ser los Estados Unidos de América Latina.

Pero Argentina nunca ha llevado a cabo una política liberal consistente. El dúo Menem-Cavallo estabilizó la moneda con la fijación con el dólar (Plan de Convertibilidad), privatizó muchas empresas públicas y redujo los aranceles. Esto permitió el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) per cápita del 6,3% entre 1990-1994. Pero también es cierto que en el mandato de Menem, los gastos públicos aumentaron un 90%, los mercados no se liberalizaron y el impulso reformista no continuó en el segundo periodo de Menem en el poder. Después del Tequilazo el 1994, Argentina dejó de crecer y entró en recesión en 1998.

A finales del 2001 e inicio del 2002, el país tocó fondo, llegando a una de las etapas más negras de su historia, con saqueos, cacerolazos y con unos índices macroeconómicos alarmantes.



Por otra parte, desde la renuncia de De La Rúa, han presidido Argentina personajes que representan y defienden ideas que son incompatibles con la salida de la crisis. La vuelta al poder del peronismo, con Eduardo Duhalde, como presidente del país, es vista por algunos analistas políticos com una “alternativa políticamente poco viable”, porque la sociedad pide una regeneración de la clase política y las instituciones. Los cacerolazos fueron un ejemplo de esta demanda de la población: las protestas con cazuelas protagonizadas principalmente por la clase media de la ciudad de Buenos Aires. Estas manifestaciones se produjeron después de las renuncias de Fernando de la Rúa i Adolfo Rodríguez Saá a la presidencia.

Pero el colapso argentino no es sólo una crisis de la representatividad democrática: una falta de confianza en los políticos y las instituciones; aunque ejemplifica a la perfección la ...


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