Anuario 2003

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La grave crisis interna del gigante nigeriano pone en peligro su estabilidad económica y mina sus instituciones democráticas
Jordi Borràs

Olusegun Obasanjo, después de su victoria en los comicios legislativos y presidenciales, que se celebraron respectivamente el 12 y el 19 de abril, ha querido coger las riendas de una nación desbocada, pero más que por su compromiso real con la sociedad civil, parece que las iniciativas del presidente nigeriano van encaminadas solamente a fortalecer falsamente su figura ante la Comunidad Internacional, y a garantizar a las empresas petrolíferas extranjeras que podrán seguir con la explotación de crudo sin padecer las pérdidas que genera la corrupción interna y el sabotaje de los grupos étnicos, que se disputan el control de las reservas.

A principios de año la Comisión Electoral Independiente de Nigeria estableció el 11 de enero como límite para que los diferentes partidos presentaran sus listas de candidatos. El ANPP (All Nigerian Peoples Party) proclamó como candidato para la presidencia al general Muhammadu Buhari, jefe del último régimen totalitario de Nigeria, antes de que en 1999 se celebraran las primeras elecciones democráticas del país. La elección de Buhari, que tuvo lugar en una convención del partido que reunió a más de 6.000 delegados de los 36 estados, estuvo marcada por las voces críticas que consideraron la presentación del antiguo jefe de Estado como una mascarada, después de que, de forma inexplicable, el resto de los trece aspirantes se retiraran de la convención. Los sectores afines a la candidatura de Buhari, procedentes principalmente de los estados del norte, defendieron la idea de que la figura del general era la más idónea para conseguir los votos inciertos de la población de la mitad septentrional de Nigeria. Pero estos argumentos no acabaron de convencer a los miembros de la convención, que hubieran preferido llegar a un consenso entre las diferentes posturas. Lo cierto es que el mínimo margen de tiempo, que la Comisión Electoral Independiente dio para la elaboración de las papeletas, obligó a los partidos mayoritarios, en una carrera a contrareloj, a buscar el candidato idóneo, lo cual se llevó a cabo por imposición de las cúpulas de las dos formaciones políticas, tanto en el caso de l’ANPP, como en el del Partido Democratico Popular (PDP), para el que no habia ninguna duda que Obasanjo seria la bandera para la obtención de sufragios.

Si la presencia de 24 nuevos partidos para las elecciones del mes de abril, anunciada por el Comité Electoral Independiente de Nigeria (INEC), conllevó una garantía para la consolidación democrática del país, las acciones por parte de los dos partidos mayoritarios, el ANPP y el PDP, sobretodo éste, la actual formación del Gobierno, han polarizado la campaña y han provocado que las nuevas formaciones no tuviesen ninguna posibilidad.

La asociación Human Rights Watch emitió el mes de diciembre de 2002 un informe según el que el Gobierno no actuó con firmeza para evitar la comisión de actos de coacción a los votantes, o de incitación a la violencia por parte de los dos partidos mayoritarios que se disputan el poder, para asegurarse el éxito en las urnas. Según HRW las formaciones políticas se han servido sobretodo de la ...

Cronología año   2003

8 de enero. El antiguo jefe del Estado, el general Muhammadu Buhari, se proclama como candidato por el partido All Nigerian Peoples Party (ANPP).

29 de enero. Human Rights Watch denuncia que el Gobierno hace poco para evitar la ola de violencia preelectoral.

5 de febrero. Los militares nigerianos y cameruneses inician una segunda vuelta de conversaciones supervisadas por la ONU, para hallar una solución pacífica en la dispùta territorial por el control de la península de Bakassi, rica en petróleo.

3 de marzo. El líder de la oposición política (del ANPP) en Abuja, Marshal Harry, es asesinado a tiros por un pistolero.

25 de marzo. Una semana después del estallido de la violencia en la región del Delta del Níger, rica en petróleo, las fuerzas del Ejército enviadas por el Gobierno para sofocar los disturbios, anuncian que tienen bajo control la situación en la zona.

16 de abril. El ANPP, principal partido de la oposición, se alía con otros 11 partidos para desafiar a Olusegun Obasanjo en los comicios presidenciales.

23 de abril. El presidente Olusegun Obasanjo es declarado oficialmente ganador de las elecciones, aunque los partidos de la oposición no aceptan los resultados.

1 de mayo. La Marina nigeriana desplaza helicópteros, barcos y oficiales a los campos petrolíferos del estado de Rivers, donde los obreros en huelga tienen como rehenes en una plataforma a 68 trabajadores estranjeros.

3 de junio. El tribunal de apelaciones de la Sharia, en el estado norteño de Katsina, postpone por tercera vez la audiencia de apeación contra una sentencia de muerte por lapidación, dictada contra una madre de 31 años. El tribunal justifica la su decisión, manifestando que no hay fuficientes jueces para formar quorum.

12 de julio. El presidente George Bush concluye su visita a cinco países africanos con un discurso en Nigeria, en el que promete todo el apoyo de los Estados Unidos para que los países africanos puedan desarrollar la riqueza de sus recursos.

19 de agosto. Al menos 45 personas mueren en los enfrentamientos entre milícias étnicas rivales en Warri, al sur del país. Las compañías petrolíferas transnacionales han cerrado sus oficinas en la zona.

25 de septiembre. El presidente Olusegun Obasanjo pide a la Comunidad Internacional que considere la condonación de la deuda externa, que es un obstáculo para el desarrollo de muchos países africanos.

7 de octubre. Fracasan los intentos de la Asamblea General para evitar la inquietante agitación del sector industrial. Los obreros rechazan el requerimiento del Senado para que suspendan la huelga.

5 de diciembre. Nigeria acoge el encuentro de jefes de Estado de la Commonwealth en Abuja.


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