Anuario 2003

Afganistán
Alemania
Angola
Argelia
Argentina
Armenia
Azerbaiyán
Bangladesh
Bolivia
Brasil
Canadá
China
Congo
Corea del Norte
Corea del Sur
Costa de Marfil
Costa Rica
Cuba
Egipto
El Salvador
Estados Unidos
Francia
Georgia
Gran Bretaña
Guatemala
Haití
Honduras
India
Israel
Italia
Japón
Jordania
Kazajstán
Kenia
Liberia
Libia
Marruecos
Mauritania
México
Mozambique
Nepal
Nicaragua
Nigeria
Pakistán
Panamá
Paraguay
Perú
Polonia
República Checa
Rumania
Rusia
Sáhara Occidental
Serbia
Siria
Sri Lanka
Sudán
Suecia
Turquía
Uzbekistán
Venezuela
Brasil
Lula modifica el esquema de Gobierno pero mantiene sus políticas y el apoyo de los ciudadanos
Xènia Plaza

actual de este organismo provoca una deuda altísima al Estado. El Gobierno ha llevado la reforma al Parlamento, pero al verdad es que no ha tenido el apoyo necesario para ser aprobada definitivamente. Pero el problema más grande es que esta reforma no ha obtenido únicamente el rechazo del resto de partidos, sino que también ha provocado cierto recelo en la sociedad brasileña, aunque el último sondeo nacional indicaba que un 78% de la población estaba a favor de la reforma. En este caso, Lula también se ha tenido que enfrontar con la crítica de un sector del Partido de los Trabajadores.

El déficit que acumula la Seguridad Social brasileña es muy preocupante. A nivel nacional, el déficit llega a los 4.800 millones de dólares. Para intentar reducir este desajuste, el Gobierno pretende retrasar las edades de jubilación y reducir las diferencias de valor entre las pensiones. Además, el sistema de la Seguridad Social brasileño prevé que haya colectivos profesionales que perciban, cuando se jubilin, el 100% del sueldo que recibían cuando estaban en activo. Como explicaba el juez federal Ricardo López Brecho, “si trabajo 24 años y después me paso 30 o 40 años jubilado, es fácil descubrir porqué el sistema está quebrado. Si el Gobierno me cobra el 11% del sueldo mientras estoy en activo, y al dejar de trabajar me paga el 100% de lo que ingresaba, no puede funcionar, aunque el Gobierno consiga el apoyo de la sociedad. Si a esto se añade que la Seguridad Social está mal gestionada, se obtiene la fotografía del sistema asistencial brasileño, que hace aguas por todos lados”.

El sistema está desequilibrado, en gran medida porque el sector público tiene privilegios sobre el sector privado. Los funcionarios se jubilan a los 53 o 54 años y las funcionarias sobre los 48 o 49, y después cobran íntegramente su sueldo. En cambio, los trabajadores del sector privado no reciben su sueldo íntegro, aunque sí es cierto que la parte de sueldo que se les resta cuando trabajan no es tan grande como en el caso de los funcionarios. En el último año, el Gobierno ha gastado más de 13.700 millones de reales para subsidiar las jubilaciones de al menos tres millones de personas.

Para cambiar todo esto, la reforma plantea dos campos de acción: establecer una edad mínima de jubilación que se situaría en los 60 años para los hombres y 55 para las mujeres. Hasta ahora, el sistema no proponía una edad mínima sino que se hacía un cálculo en relación a los años que se había cotizado ...

Página anterior

Cronología año   2003

1 de enero. Luiz Inácio Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores, toma posesión del cargo de presidente de la República.

7 de enero. El presidente Lula ordena dar títulos de propiedad a los habitantes de las favelas.

31 de enero. Lula presenta su plan Hambre Cero, que consiste en una ayuda de 30 dólares mensuales a los 44 millones de familias brasileñas que son pobres.

14 de febrero. Acusan al ministro de Transportes, Anderson Adauto, de haber desviado 600.000 euros de las cuentas públicas junto con el alcalde de Iturama. La gobernadora de Río de Janeiro también fue acusada a mediados de enero de un caso de corrupción.

10 de marzo. miembros del Movimiento de los Sin Tierra (MST, que defensa una redistribución igualitaria de la tierra en Brasil) comienza a ocupar otra vez fincas latifundistas y da por terminada la tregua que había ofrecido al nuevo presidente.

10 de abril. Lula mantiene el apoyo de los mercados y de los empresarios cuatro meses después de acceder a la presidencia.

14 de mayo. El Gobierno presenta la reforma de la Seguridad Social, que fijará una edad mínima de jubilación y que reducirá las pensiones de los funcionarios.

19 de mayo. Dos universidades brasileñas practicarán una política de discriminación positiva al reservar el 50% de sus plazas para negros, que representan más de un 60% de los pobres del país.

14 de junio. El FMI concede un crédito de 9.300 millones a Brasil.

17 de junio. Los funcionarios del poder Judicial organizan las primeras movilizaciones para protestar contra la reforma de la Seguridad Social que Lula presentó en el mes de mayo.

12 de julio. Los funcionarios judiciales (apoyados por otros trabajadores del sector público) organizan una huelga para intentar frenar la aprobación de la reforma de la Seguridad Social.

19 de julio. Tres diputados del Partido de los Trabajadores (PT) apoyan la huelga de los funcionarios. Comienzan las tensiones entre el ala más izquierda del partido y el sector más moderado que parece liderar Lula.

22 de julio. Más de 15.000 jueces se añaden a la huelga.

6 de agosto. La Cámara Baja brasileña aprueba la reforma de la Seguridad Social.

6 de septiembre. Lula consigue apoyar la reforma tributaria con la ayuda de los diputados del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), de centro derecha.

14 de noviembre. El presidente Lula anuncia cambios en el Gobierno a principios de 2004, entre los que podría estar la entrada en el Gabinete del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

17 de diciembre. La expulsión de tres diputados del PT por no votar las reformas propuestas por Lula divide a los miembros del partido gobernante.


Periodismo Internacional © 2022 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull
Aviso legal | Política de protección de datos | Política de Cookies