Anuario 2004

Afganistán
Albania
Alemania
Arabia Saudí
Argelia
Argentina
Armenia
Azerbaiyán
Bielorrusia
Birmania
Bolivia
Bosnia-Herzegovina
Brasil
Camboya
Canadá
China
Colombia
Corea del Sur
Croacia
Eslovenia
Estados Unidos
Francia
Georgia
Gran Bretaña
India
Indonesia
Irak
Irán
Israel
Italia
Japón
Kazajstán
Kosovo
Líbano
Libia
Macedonia
Malasia
Marruecos
México
Nepal
Pakistán
Palestina
Polonia
Rumania
Rusia
Sáhara Occidental
Serbia
Siria
Sri Lanka
Sudán
Tailandia
Taiwán
Túnez
Ucrania
Uruguay
Uzbekistán
Venezuela
Albania
Albania lucha por dejar de ser la Cenicienta de Europa
Francesc Viver

El presente y el futuro de Albania están y estarán muy marcados por su alianza estratégica con Estados Unidos, que le ayudará a entrar en la OTAN. Como reconocía el primer ministro, el socialdemócrata Fatos Nano, que gobierna desde mayo de 2002, en una entrevista en el mes de marzo, “más allá de nuestros propios intereses, existe una solidaridad con Estados Unidos y un profundo sentido de gratitud por todo lo que hicieron en el pasado por nosotros. Nosotros somos miembros de la coalición global contra el terrorismo, junto a Estados Unidos”. Con estas palabras del primer ministro albanés, se puede entender el compromiso de Albania, y de otros países balcánicos, con las fuerzas de Estados Unidos en Afganistán e Irak en misiones de paz.

El proyecto de la “Gran Albania”

La fidelidad albanesa hacia la política exterior norteamericana puede deducirse de la firma de la Carta adriática, en mayo del 2003. Según este proyecto, Estados Unidos se compromete a facilitar la integración en la OTAN de Albania, Macedonia y Croacia, a cambio de que estos países apoyen la “lucha activa contra el terrorismo” que abanderan las autoridades norteamericanas.

Políticamente hablando, la agenda albanesa del 2004 ha venido marcada, y desde hace años, por su relación con la vecina Macedonia y con la provincia autónoma de Kosovo, en la cual más del 80% de la población es albanokosovar.

Por lo que a Macedonia se refiere, el Gobierno albanés ha intentado defender los derechos y el poder de la minoría de población albanesa que allí reside, y más después del referéndum convocado en Macedonia, en noviembre, contra la nueva Ley de Organización Territorial que el Gobierno había aprobado en octubre. Esta nueva ley territorial se engloba dentro de los acuerdos de paz de 2001 que pusieron fin a siete meses de intensos enfrentamientos entre la guerrilla separatista albanesa y el Ejército macedonio. La nueva ley planteaba una mayor descentralización de la Administración y del territorio macedonio, y un aumento de los derechos del 23% de albaneses que allí habitan, pero contaba con la oposición de los partidos nacionalistas eslavos, que veían la nueva ley contraria al sentido unitario que defiende la Constitución macedonia. Según como entendían la Constitución los nacionalistas eslavos, esta ley disgregaría el territorio macedonio, potenciando los gobiernos locales, y dejando de entender Macedonia como un “único concepto territorial y político”.

La provincia serbia de Kosovo, y el 88% de población albanokosovar, es otro tema que también preocupa al Ejecutivo albanés. Las autoridades albanesas se muestran contrarias al protectorado de la OTAN, al que ve ya no como un elemento pacificador, como era el objetivo primordial, sino como un peligro. Para el primer ministro albanés, Fatos Nano, ni la OTAN ni la UE tienen un proyecto especifico para el futuro inmediato de la provincia de Kosovo, y esto hace que crezca la incertidumbre sobre el papel mediador y protector de la OTAN en la provincia serbia, y la desconfianza de la población hacia las autoridades internacionales. El Gobierno albanés considera que no existe ningún proyecto internacional, ni de la OTAN ni de la UE, para Kosovo. Sólo se limitan a subvencionar el protectorado, primero ...

Cronología año   2004

17 de marzo. Se producen enfrentamientos entre serbios y albaneses en la región kosovar de Mitrovica (provincia de Serbia). Los incidentes se saldan con un balance de 14 muertos y 300 heridos, entre ellos militares franceses de las fuerzas KFOR (Fuerza internacional de la OTAN) desplegadas en Kosovo.

28 de marzo. Albania pide a la UE que Kosovo no vuelva a depender de Serbia. Fatos Nano no quiere hablar de “independencia” pero está claro que no piensa en otro termino. El statu quo de Kosovo es insostenible y nos lleva a la tragedia. El protectorado de la ONU en Kosovo ha dejado de ser un factor de estabilidad para convertir-se en amenaza.

2 de julio. La OTAN fijará en 2006 un calendario de adhesión para Albania, Croacia y Macedonia. El presidente de la Alianza, Doug Bereuter, alentó a continuar con las reformas necesarias para una adhesión a la OTAN. Estos tres países firmaron en mayo de 2003 con Estados Unidos una “Carta adriática” destinada a facilitar su ingreso en la Alianza Atlántica.

7 de agosto. Albania, Croacia y Macedonia muestran su apoyo al compromiso de la OTAN en Afganistán e Irak.

12 de agosto. El gobierno macedonio aprueba una Ley de Organización Territorial, una pieza más para el cumplimiento del Acuerdo de Paz de Ohrid (2001).

11 de octubre. Albania envió un cuarto contingente de paz a Irak para sustituir las tropas que están ahí desde el mes de abril con las fuerzas de coalición. También tienen contingentes de tropas en Afganistán y la vecina Bosnia. Albania es aliada de los Estados Unidos.

29 de octubre. El Parlamento albanés decidió legalizar los asentamientos ocupados ilegalmente por 700.000 desplazados de las regiones rurales montañosas en los arrabales de las grandes ciudades, aprobando la ley “Para la legalización y urbanización de las zonas ilegales”.

18 de noviembre. El Gobierno del primer ministro, Fatos Nano, firmó un acuerdo con el Gobierno alemán del socialdemócrata Gerard Schroeder para que una empresa germana controlara el aeropuerto de Tirana, la capital de Albania, y para potenciar las relaciones comerciales y turísticas entre ambos países.


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull