Anuario 2004

Afganistán
Albania
Alemania
Arabia Saudí
Argelia
Argentina
Armenia
Azerbaiyán
Bielorrusia
Birmania
Bolivia
Bosnia-Herzegovina
Brasil
Camboya
Canadá
China
Colombia
Corea del Sur
Croacia
Eslovenia
Estados Unidos
Francia
Georgia
Gran Bretaña
India
Indonesia
Irak
Irán
Israel
Italia
Japón
Kazajstán
Kosovo
Líbano
Libia
Macedonia
Malasia
Marruecos
México
Nepal
Pakistán
Palestina
Polonia
Rumania
Rusia
Sáhara Occidental
Serbia
Siria
Sri Lanka
Sudán
Tailandia
Taiwán
Túnez
Ucrania
Uruguay
Uzbekistán
Venezuela
Arabia Saudí
Amago de miniapertura democrática
Miquel Torán

2004 tenía que ser el año de las primeras elecciones de la historia de Arabia Saudí. Unos comicios modestos, en los que se elegiría a la mitad de los miembros de los 178 consejos municipales pertenecientes a las 13 provincias saudíes. Pero aunque el paso dado por Arabia Saudí fue alabado por la comunidad internacional, eran unos comicios peculiares. El 70% de la sociedad tiene menos de 21 años, y esta es la edad minima establecida por la ley para ejercer el sufragio. A este número de votantes habría que restar los militares y las mujeres, ya que ambos grupos no tienen derecho a voto. En total, únicamente cuatro millones de los 26 que tiene el país estaban llamados a las elecciones de noviembre. Además, a los comicios no se presentarían partidos (entre otras cosas, porque no están permitidos), sino únicamente candidatos “independientes”. Pero a última hora se decidió posponer los comicios convocados para principios de noviembre y retrasarlos hasta febrero de 2005 por “problemas de organización”. Si se había esperado 70 años para alcanzar una elecciones, un par de meses tampoco iban a enojar a nadie.

Arabia Saudí es una monarquía absoluta, regida por los preceptos de la sharia, la ley coránica: el rey Fahd controla el Ejército, tiene competencias en religión y a la vez ostenta el cargo de primer ministro. Las altas instituciones del Estado están dirigidas por sus hermanos o hermanastros, y en la Administración está colocada gran parte de la familia real (algo que tiene mucho mérito, ya que la integran casi 20.000 miembros de “sangre azul”). El rey Fahd dejó entrever que si los comicios funcionaban (no se sabe muy bien lo que esto quiere decir), se podría ampliar la elección a la otra mitad de los concejales y a otras instituciones estatales.

Es imposible saber si este mínimo aperturismo es real, o si simplemente es una jugada para aparentar de cara a la comunidad internacional que Arabia Saudí está dando los primeros pasos hacia la democrácia. Uno de los puntos de inflexión puede producirse cuando muera el rey Fahd, de 80 años, y se aclare la sucesión. En 1989 Fahd nombró como sucesor a su hermanastro Abdullah, que ocupó el trono temporalmente durante ese mismo año y en 1995, cuando el actual monarca padeció un cáncer y una embolia cerebral. Ha sido el verdadero regente del país desde entonces. Pero Abdullah tiene 80 años, y por tanto, tampoco es un relevo a largo plazo en el caso de que Fahd muera antes que él.

En 1990 Arabia Saudí permitió a Estados Unidos que instalara bases militares dentro de su territorio para poder atacar a las tropas de Saddam Hussein que habían invadido Kuwait. La colaboración creó al régimen saudí muchas enemistades: tanto en los paises arabes, como dentro de su propia nación, ya que Arabia Saudí es el guardián de los lugares santos de La Meca y Medina. La relación de Estados Unidos con Arabia Saudí viene dada, sobre todo, por la dependencia estadounidense del petróleo (actualmente Arabia Saudí proporciona el 18% del petróleo importado a EE.UU). Una parte de la clase dirigente saudí es muy contraria a la permanencia de tropas estadounidenses en las bases instaladas en su territorio, no toleran que haya “tropas infieles” en lugares santos.

Abdullah, uno de los candidatos a suceder al rey Fahd, quiere recuperar la situación anterior a la Guerra del Golfo y que los estadounidenses abandonen sus bases. La otra rama de la familia real que quiere suceder a Fahd es la encabezada por su hermano Sultán, actual ministro de Defensa, de 79 años. El radicalismo islámico que profesa lo hacen bastante próximo a Bin Laden y a ...

Cronología año   2004

4 de enero. La policía desactiva una bomba en una zona residencial de Riad.

1 de febrero. 250 personas mueren en avalanchas en La Meca.

21 marzo. El ministro de exteriores saudí critica el plan de democratización del Próximo Oriente que pretende EEUU ya que "son culturas diferentes y asuntos propios de cada país".

2 de abril. Arabia Saudí se compromete a mantener los niveles de explotación de crudo a un nivel elevado para que no haya psicosis de desavastecimiento..

13 de abril. Militantes islàmicos matan a 4 policias en Arabia Saudí.

21 de abril. Ataque suicida contra la sede de los servicios de seguridad. 4 muertos

1 de mayo. Cinco occidentales mueren a tiros en una planta petrolera.

29 de mayo. 16 muertos en tres atentados terroristas de Al Qaeda en Arabia Saudí.

30 de mayo. El ejercito saudí libera a decenas de rehenes y eleva a 22 la cifra de muertos.

2 de junio. La policía saudí abate a dos presuntos terroristas.

12 de junio. Asesinado el tercer occidental en una semana en Arabia Saudí.

18 de junio. Al Qaeda decapita a un secuetrado estadounidense.

20 de junio. Arabia Saudí amenaza de muerte a los radicales si no se arrepienten.

21 de junio. Un antiguo policía nuevo jefe de Al Qaeda en Arabia Saudí.

23 de junio. El rey de Arabia Saudí ofrece una amnistía limitada a los terroristas que se entreguen antes de un més.

18 de julio. Arabia Saudí anuncia la detención de 27 terroristas.

29 de julio. Arabia Saudí propone una fuerza militar musulmana para la estabilización de Irak.

4 de agosto. Arabia Saudí propone una fuerza militar musulmana para la estabilización de Irak.

6 de agosto. Detenido Al Zaharni, un líder de Al Qaeda que figuraba en la lista de terroristas más buscados.

12 de septiembre. Arabia Saudí convoca las primeras elecciones (municipales) de su historia.


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull