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Canadá
El escándalo del “Sponsorgate” fuerza la caída del Gobierno liberal de Martin y la convocatoria de elecciones
Gonzalo Bans

Antes de que el liberal Paul Martin pudiese cumplir su segundo aniversario como primer ministro de Canadá, la oposición conservadora, ayudada de los votos de los nuevos demócratas y del bloque Quebequés, ganaron la moción de censura planteada al Gobierno en el mes de noviembre. La derrota del Gabinete minoritario del primer ministro, Paul Martin, por 171 votos contra 133, provocó la caída del Gobierno liberal y la convocatoria de elecciones generales para enero de 2006. La crisis política es consecuencia del escándalo bautizado como “Sponsorgate”, centrado en la malversación de ingentes fondos federales destinados a campañas publicitarias en Québec, durante la pasada década, para contrarrestar el sentimiento separatista en la provincia francófona y promocionar el patriotismo federal canadiense.

El escándalo propiamente estalló en febrero de 2004, apenas dos meses después de que Martin accediera al poder, cuando se conoció que el Gobierno había gastado 72 millones de dólares en contratos de publicidad y patrocinio adjudicados a empresas cercanas al partido. Esto hizo que en junio de 2004 el partido del primer ministro quedase en minoría en el Parlamento canadiense -sus aliados quebequeses y los de la Nueva Democracia le retiraron su apoyo- , siempre pendiente de que la oposición se aliara para tumbar al Gobierno liberal, hecho que finalmente se produjo a finales de noviembre del presente año. Tras la votación, en la que los hasta ahora aliados del Gobierno, el partido de la Nueva Democracia, votaron también en contra del Partido Liberal, el primer ministro anunció la convocatoria de elecciones anticipadas para principios de 2006. Es la primera vez que un Gobierno canadiense ha sido derribado por una moción de censura.

Ante tal acontecimiento, las reacciones no se hicieron esperar. Los partidos implicados en la moción de censura destacaron la convocatoria de elecciones como una maniobra de normalidad democrática. El líder del Bloque Quebequés, Pilles Duceppe, justificó la moción en el hecho de que el Partido Liberal se benefició de fondos públicos a través de contratos de patrocinio, y se enorgulleció de que en un futuro, ante los “claros indicios” de actividades similares por parte del Gobierno, los liberales ya no pudiesen volver a hacer mismo. Por su parte, el jefe del Partido Conservador, Stephen Harper, dijo que es el principio de un futuro “brillante” para Canadá.

Pero estas reacciones no deberían ser tan entusiastas teniendo en cuenta un sondeo del periódico “Toronto Star” -hecho a finales de noviembre- , en el que se aprecia que en las próximas elecciones el Partido Liberal iría 10 puntos por delante de los conservadores, obteniendo casi un 39% de los votos, por un 30% en manos de los conservadores. Pese a estos sondeos, una de las incógnitas será observar el comportamiento de los electores en una época de frío extremo en Canadá como es enero. De hecho, las elecciones legislativas del país jamás han sido en épocas tan invernales.

Resulta sorprendente que un Gobierno que abandona el poder por motivos de corrupción se sitúe en primer lugar de los sondeos. Esto es debido al buen funcionamiento de la economía canadiense desde que los liberales ocuparon el poder, hace ya 15 años. En 1993 el Partido Liberal ganó las elecciones y ...


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