Anuario 2005

Afganistán
Alemania
Arabia Saudí
Argentina
Armenia
Australia
Bangladesh
Bielorrusia
Bolivia
Brasil
Canadá
China
Colombia
Congo
Croacia
Cuba
España
Estados Unidos
Filipinas
Francia
Georgia
Gran Bretaña
Guatemala
Haití
India
Indonesia
Irak
Irán
Israel
Italia
Japón
Kenia
Kosovo
Líbano
Macedonia
Malasia
México
Nepal
Nicaragua
Nigeria
Noruega
Pakistán
Palestina
Perú
Polonia
República Dominicana
Rumania
Rusia
Serbia
Somalia
Sudáfrica
Sudán
Tailandia
Taiwán
Tayikistán
Turquía
Ucrania
Uzbekistán
Bielorrusia
Lukashenko prepara su tercer mandato presidencial ante la atenta mirada de la UE y de Rusia
Irene Orce

Bielorrusia es un país gobernado por la férrea mano de Alexander Lukashenko. El régimen instaurado en el país, autoritario y anacrónico dentro del seno de Europa, no cesa de llamar la atención de la comunidad internacional. Alexander Lukashenko nació en el año 1954, y entre los años 1975-1977 y 1980-1982 sirvió como militar en las tropas fronterizas y en la Armada soviética. Después de su servicio militar, trabajó en el Partido Comunista, y en 1990 fue elegido diputado del Parlamento de Bielorrusia. Finalmente, en julio de 1994, ganó las elecciones presidenciales de una Bielorrusia gravemente dañada por los problemas económicos, y en el año 2001 fue reelegido presidente con el 75% de los votos a su favor.

El año 2004 fue testigo de un referéndum nacional que otorgó a Lukashenko la potestad para presentarse a un tercer mandato. No era la primera vez que el presidente bielorruso alteraba la Constitución de su país. Cuando llegó al poder, en 1994, su mandato debía durar cuatro años. Pero en 1996 fue implantada una reforma constitucional que, entre otros aspectos, extendió a cinco años el mandato presidencial. Conforme a la redacción anterior de la Constitución, el segundo mandato debía ser el último para él, pero tras el referéndum de 2004 -acusado de fraudulento por diversas ONG- el presidente anunció que se presentaría a un tercer mandato. El 19 de marzo de 2006 se celebrarán las elecciones presidenciales, que decidirán el futuro de la política del país.

Para medirse con Lukashenko en las elecciones, la oposición bielorrusa ha optado por apoyar a Alexander Milinkevich, un economista cuya experiencia en política se ha limitado a su labor como gestor público, que desempeñó en el primer lustro de la década de los 90, al cargo de teniente de alcalde de la ciudad de Grodno, en el oeste del país.

Occidente ve al nuevo líder de la oposición bielorrusa como una alternativa a Lukashenko y a su régimen. Milinkevich aseguró en una de sus primeras comparecencias como candidato de la oposición que si ganaba las elecciones dirigiría el país hacia la Unión Europea. Rusia no ha hecho declaraciones al respecto, pero ha brindado -como es usual-- un apoyo incondicional a Lukashenko. Buen ejemplo de ello es el respaldo que recibió el presidente bielorruso de su homólogo ruso tras las declaraciones de la secretaria de Estado estadounidense, Condolezza Rice, quien afirmó en enero de 2005 que “Bielorrusia es la última gran dictadura de Europa”.

Bajo el mandato de Lukashenko, las relaciones entre Rusia y Bielorrusia se van estrechando, según indica el devenir de los acontecimientos. En enero de 2005 ambos países acordaron establecer una zona económica común --está previsto que el 1 de enero de 2006 el rublo se instaure como moneda oficial en Bielorrusia--. La entrada del rublo como moneda oficial ayudará a fortalecer la débil economía del país y, a la vez, al estrechar sus lazos con Rusia, le da cierta seguridad a nivel energético: Bielorrusia obtiene el 95% de su energía de Rusia.

Ante el progresivo acercamiento entre ambos países, Rusia observa con atención las futuras elecciones presidenciales, sobre todo después de las declaraciones del candidato de la ...

Cronología año   2005

18 de enero. Condolezza Rice afirma que EE.UU. no se complace en absoluto de los “puestos avanzados de la tiranía” citando a Cuba y a Bielorrusia. “Debemos utilizar la diplomacia para reequilibrar los poderes en el mundo a favor de la libertad”, añade.

27 de enero. Rusia y Bielorussia establecerán una zona económica común para 2006, afirma el secretario de la Unión Ruso-Bielorrusa. Ello beneficiará a ambos países, que comparten un volumen de comercio de 17.000 millones de dólares.

28 de marzo. La policía bielorrusa repele a unos mil manifestantes que reclamaban la dimisión del presidente, Alexander Lukashenko. Un tribunal bielorruso sentencia a unas 24 personas a 15 días de cárcel por participar en la manifestación pública contra el presidente.

31 de marzo. La Liga Internacional de Derechos Humanos, una ONG con especial estatus consultivo en el Consejo Social de la Unión Europea, expresa la importancia de tener en cuenta el último ataque a la libertad de expresión tras el arresto y condena de varios manifestantes pacíficos en Minsk.

1 de abril. El Gobierno estadounidense ha acumulado información sobre las cuentas bancarias del presidente bielorruso Alexander Lukashenko y de varios ayudantes de su Administración, afirma el embajador estadounidense del país.

5 de abril. Putin y Lukashenko se reúnen y acercan posiciones. Ambos líderes acuerdan que Bielorrusia continuará recibiendo gas ruso a precios reducidos y se pospone la introducción de una moneda común. Además, aparentemente acordaron una estrategia conjunta para prevenir revoluciones democráticas populares que derroquen los régimenes establecidos.

25 de abril. El presidente ruso Vladimir Putin ofrece un cálido apoyo a Alexander Lukashenko tras las críticas a Bielorrusia de EE.UU. y la UE.

28 de abril. Un tribunal bielorruso condena a prisión a más de 40 opositores al régimen arrestados durante un acto conmemorativo del 19 aniversario del desastre nuclear de Chernobil. Entre los arrestados hay miembros de la oposición bielorrusa, periodistas y activistas ucranianos.

21 de abril. La secretaria de estado americana, Condolezza Rice, pide desde Lituania un cambio en Bielorrusia.

3 de mayo. Un tribunal bielorruso libera a 14 rusos arrestados en la manifestación contra el presidente. “Reducimos la pena porque es la primera vez que eran arrestados”, afirma el juez Mikhail Ardyako.

4 de mayo. Un tribunal bielorruso rehúsa liberar a cinco activistas ucranianos pro democracia que fueron arrestados durante la manifestación contra Lukashenko. Ucrania apela por segunda vez al tribunal bielorruso para que libere a los activistas.

18 de mayo. Las autoridades bielorrusas detienen a un prominente líder de la oposición, Sergei Skrebets, acusado de sobornar y conducir actividades criminales. Es el cuarto arresto de un miembro de la oposición en lo que va de año.

24 de junio. Un grupo de derechos humanos acusa a Bielorrusia de amenazas y abusos, incluyendo medidas contra oponentes políticos, ONG, medios de comunicación independientes y violaciones electorales.

5 de agosto. La crisis se agrava entre Polonia y Bielorrusia. Las relaciones entre ambos países se deterioran cada vez más a causa de las expulsiones cruzadas de los diplomáticos y el arresto de representantes de la minoría polaca por la policía bielorrusa.

30 de agosto. Bielorrusia pospone la introducción del rublo como moneda propia, según afirma el Banco Central del país, por problemas técnicos. Un tribunal bielorruso sentencia a dos activistas georgianos pro democracia a pasar bajo custodia 15 días, mientras las autoridades de seguridad acusan a un diplomático estadounidense de conspiración contra el Gobierno.

11 de octubre. Rusia y Bielorrusia acuerdan definitivamente un plan para introducir el rublo como moneda oficial de Bielorrusia. No hay fecha de aplicación.

21 de octubre. Una comisión ruso-bielorrusa completará a mediados de noviembre la Constitución de la Unión Ruso-Bielorrusa, documento que será fundamental para crear los cuerpos ejecutivo y legislativo de la Unión, afirma el diputado del Parlamento Boris Gryzlov.


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull