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Palestina
Los palestinos recuperan el control de Gaza tras 38 años de ocupación
Oriol Pujadó

Palestina consiguió el control sobre un territorio, sin colonos ni control militar israelí directo. La Franja de Gaza y cuatro asentamientos de Cisjordania pasaron a ser, 38 años después, de dominio palestino a partir de 2005. El último soldado israelí, de los más 3.000 que había en la zona, abandonó el territorio ocupado de Gaza el 12 de setiembre, tras una ceremonia militar en la que se arriaba la bandera de Israel y se entregaba el control de la región a la Autoridad Nacional Palestina. Se ponía fin, así, a casi 40 años de gobierno militar sobre la Franja de Gaza. 38 años de control que tenían su inicio en 1967, cuando Israel contaba con 3 millones de habitantes y Gaza, 300.000; casi cuarenta años de ocupación que terminaban con una población en Israel de casi 7 millones de habitantes y 1.3000.000 -sin contabilizar los refugiados- del lado palestino.

El proceso de evacuación de los asentamientos judíos había empezado, durante el mes de agosto, cuando, además de la Franja de Gaza, los israelíes también devolvieron a los palestinos cuatro colonias de Cisjordania. No fue una evacuación nada fácil, los colonos israelíes tuvieron que abandonar la que había sido su casa durante más de 30 años mientras que los palestinos, eufóricos, quemaron y destruyeron casas y sinagogas para celebrar la retirada israelí.

La culminación del denominado “plan de desalojo” tuvo respuestas muy dispares según el lugar donde se produjeran las evacuaciones. Por ejemplo, de los cuatro asentamientos judíos en Cisjordania, dos, los de Ganim y Kadim, fueron abandonados por sus habitantes varios días antes de que se acabara el plazo dado por el primer ministro israelí, Ariel Sharon. Por el contrario, en Honesh y en Sa Tour, el Ejército israelí tuvo que sacar a la fuerza a los habitantes de estos dos enclaves y a centenares de militantes ultraderechistas que se negaban a ceder estos territorios. En Gaza sucedió algo similar: de los 21 asentamientos que permanecían ocupados, algunos fueron tomados por los radicales que se enfrentaron a la policía, mientras que, en otros, las familias optaron por el camino de la resignación y se fueron pacíficamente.

Pese a la aparente satisfacción que provocó en los palestinos tomar el control de esas tierras, y sobre todo, la satisfacción de ver cómo el todopoderoso Israel se retiraba y les cedía algo de terreno, el abandono no se materializó en todos los aspectos. El Gobierno de Israel se reservó el control de las aguas territoriales, el control sobre las fronteras, excepto la de Rafah, que comunica a Gaza con Egipto, o la supervisión del espacio aéreo por lo que, por ejemplo, será difícil que se lleve a cabo una de las reclamaciones que se han dejado oír desde Europa: la reapertura del aeropuerto de Gaza. Este aeródromo fue construido con fondos de la UE a finales de los ochenta y se encuentra totalmente destruido a causa de un bombardeo del año 2001 del Ejército israelí. Por ello, desde los sectores más críticos de la Autoridad Nacional Palestina se mira con recelo el gesto de Sahron y se teme que Gaza acabe convirtiéndose en una prisión a cielo descubierto.

El coste del plan de evacuación para Israel ha sido caro, sobre todo si tenemos en cuenta los pocos habitantes judíos que residían en estos asentamientos. En los poco más de 350 kilómetros cuadrados que tiene la Franja de Gaza ...


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