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Las urnas muestran la desafección de las provincias del sur
Joan Colàs

estatal gracias a la cual el Estado ha suministrado gran cantidad de créditos a todos aquellos agricultores y empresas para que puedan salir adelante. Y es que en el sur no han olvidado cómo gestionó el Gobierno tailandés la reconstrucción de la zona del tsunami y consideran insuficiente la destitución del director general de la Agencia Meteorológica Nacional, Suparek Tansiratanawong, ya que consideran que no existe un único responsable de la catástrofe y que no tan solo se trata del retraso en el aviso de la llegada del maremoto, sino que el origen del desastre radica en la masiva explotación turística de la zona del sur. Las zonas meridionales de Tailandia también recriminaron a Bangkok que, a la hora de reconstruir la zona devastada por el tsunami, el Gobierno primara los intereses económicos a los de su población, ya que las zonas que más rápidamente se reconstruyeron fueron las zonas de los “resorts” y hoteles de la costa para que los turistas extranjeros volvieran al país cuanto antes y lograr así que la economía tailandesa no se viera tan afectada, mientras que la población veía cómo les era imposible encontrar un lugar en el que poder dormir bajo un techo.

Además, en estas provincias los atentados o los altercados con los cuerpos de seguridad son continuos y han provocado tal malestar en el Gobierno que el primer ministro anunció a principios de marzo que retiraría las ayudas a las zonas que no colaboren con la pacificación de la región. La mayor parte de la población de estas provincias se siente discriminada por el Estado al considerar que las ayudas económicas que reciben son insuficientes y que con ellas tan solo logran que se le recorte autonomía. Cabe sumar a este hecho la clasificación en zonas rojas amarillas y verdes que el Gobierno ha establecido en las provincias en función de su actitud para con el Gobierno, una medida que viene a suponer una especie de sanción económica que conlleva la reducción de los subsidios a estas tres provincias.

Esta última medida fue adoptada por Bangkok al considerar que en el pasado estas provincias meridionales habían recibido muchas ayudas para su desarrollo, con las que el Gobierno quería ganarse, además, su confianza. Pero contrariamente a lo que Thaksin pensaba, nunca obtuvo tal apoyo y llegó a afirmar que temía que muchas de estas ayudas finalmente fueran a parar al entramado de grupos terroristas e incluso de la Jemaah Islamiyah, establecida en esta zona del sureste asiático.

Pero los ...

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