Anuario 2005

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Brasil
Lula se mantiene al poder pese a la crisis de su Gobierno y la desintegración del PT
Isabel Marquès

A un año de las elecciones presidenciales, Brasil se enfrenta a una gran crisis política salpicada por la revelación de continuos casos de corrupción cometidos tanto por los partidos de la derecha como de la izquierda política; compra de diputados con dinero de empresas públicas y pactos políticos para conseguir la aprobación de proyectos impulsados por Lula han sido el orden del día a lo largo del 2005. Estos escándalos políticos han provocado una gran decepción de 53 millones de brasileños que vieron en Lula, la esperanza de tener un Gobierno que prometía “tolerancia cero con la corrupción”.

La popularidad de la presidente, muy alta a lo largo de sus dos años y medio de mandato, se desploma ahora y obliga a Lula en reestructurar la directiva de Gobierno, involucrada en los casos de corrupción. El más sonado ha sido la destitución de José Dirceu, Ministro de la Presidencia y “la mano derecha” de Lula, y la dimisión de Severino Cavalcanti, presidente de la Cámara de los Diputados y “número dos” del Gobierno.

Las dimisiones también han afectado en la cúpula del partido de Lula, el Partido de los Trabajadores (PT), y al Congreso. Desde el mes de julio, más de una veintena de diputados y senadores del PT dimitieron por el desacuerdo con la gestión del presidente Lula, que parecía no haberse enterado de las corruptelas de sus principales aliados.

Lula afirmó en el momento de menos grado popularidad de su historia, que se sentía “decepcionado y traicionado” por las sedes colaboradoras. La Única vía para salvar al presidente es que se demuestre que estaba al margen de estos casos de corrupción y que, tal como dice él, “no tenía conocimiento de este hechos”. De momento, nadie acusa directamente al presidente, pero los brasileños se preguntan como podía haber ignorado lo que pasaba a las instancias más próximas de la presidencia.



Corrupción en la cúpula del Gobierno

La primera “víctima” de este proceso de de acusaciones por casos de corrupción, líder del partido de coalición del Gobierno, el Partido Laborista Roberto Jefferson. Consecuentemente, fue destituido el ministro de la Presidencia, "número dos” del Gobierno, José Dirceu. Ambos políticos habían protagonizado una “guerra” de acusaciones mutuas relacionadas con sobornos a diputados a cambio de dinero. La duda de los brasileños es si Lula estaba al corriente de estos hechos antes de que saliesen a la luz y si hi tiene algo que ver.

El detonante fue las revelaciones a la revista Veja, la cual rebelaba la existencia de unas cintas de vídeo en el cual se veía como unos empresarios sobornaban a un alto funcionario de la empresa estatal de Correos y confesaba la existencia de un sistema de financiación del PL, partido de Jefferson.

Por contra, Jefferson respondió a Dirceu, acusándolo de comprar diputados con entregas mensuales de 12.000 dólares a cambio de que los voltios de los diputados laboristas favoreciesen los proyectos del Gobierno de Lula.

Uno de los episodios más álgidos del enfrentamiento entre Jefferson y Dirceu, llamado el mensalão, el protagonizó ...


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