Anuario 2006

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Somalia
La derrota de los islamistas devuelve la esperanza de la reconstrucción del Estado
Martí Cortadellas

El pasado 29 de diciembre, la imagen del primer ministro del Gobierno de transición de Somalia, Ali Mohamad Ghedi, entrando en la capital del país, Mogadiscio, dio la vuelta en el mundo. Por primera vez en mucho tiempo, los somalíes podían mirar el futuro con esperanza, ya que el gobierno de transición por fin ejercía su autoridad en la ciudad y parecía muy cerca de conseguir el control total del país. De esta manera, se hacía posible el restablecimiento de un Gobierno Central de lo que Somalia no disfruta desde el derribo del régimen del general Siad Barre el año 1991. La llegada de Ghedi en Mogadiscio se produjo sólo un día más tarde que las tropas del Gobierno de transición, apoyadas por efectivos de Etiopía, consiguieran echar a la milicia de la Unión de los Tribunales Islámicos (UTI) que desde hacía más de seis meses controlaba la capital. Miles de milicianos leales a la UTI abandonaron la capital y se dirigieron hacia el último punto que controlaban, la ciudad portuaria de Kismayo, a 500 kilómetros de Mogadiscio.

El rompecabezas somalí

Durante los últimos meses, el gobierno de transición, liderado por el presidente Abdullahi Yusuf Ahmed, había sido exiliado en la ciudad interior de Baidoa, controlando un territorio muy reducido y sin tener la posibilidad de desarmar a las milicias que controlaban en el resto del país. Ahmed había pedido muchas veces ayuda a la sociedad internacional para que enviara fuerzas de paz sin obtener resultados. Parece que ahora, sin embargo, los países vecinos están dispuestos a hacer un verdadero esfuerzo por ayudar en el gobierno de transición a consolidar su control de Somalia, ya que las autoridades de Kenia, por su parte, también vigilaron la frontera con Somalia para debilitar los islámicos y evitaron que se pudieran volver a agrupar en su país.

En la toma de poder de la capital, el pasado 4 de junio, no se registraron muchas bajas civiles. Los residentes de Mogadiscio celebraron la llegada de la UTI, ya que los islámicos consiguieron restablecer la paz y la orden de los núcleos urbanos de un país que hacía tiempo que se encontraba asolado por la guerra.

A pesar de todo, durante su breve estancia en el poder, la UTI introdujo prácticas islámicas conservadoras y desconocidas por la cultura somalí, como por ejemplo la prohibición de la droga ligera "khat", el cierre de cines, la prohibición de la música y la segregación de mujeres. Además, miles de combatientes fanáticos de la yihad llegaron al país. Por estos motivos, pues, los islámicos perdieron su popularidad y la mayoría de habitantes de Mogadiscio se posicionaban a favor de su expulsión. De esta manera, las fuerzas gubernamentales fueron recibidas por una inmensa multitud que las vitoreaba.

El conflicto de Somalia siempre había tenido su raíz en las rivalidades entre los diversos clanes del país. Según observadores internacionales, la salida de la UTI deja un vacío en el poder de Mogadiscio que ha despertado temores por el retorno de los enfrentamientos entre clanes que asolaron el país durante más de 16 años.

El gobierno transitorio y sus aliados etíopes, sin embargo, ya han prometido que se ocuparán de este problema con el fin de evitar que los clanes vuelvan a asumir el control del país y acaben con la aparente orden que se ha vivido con los islámicos. Como primer paso, el gobierno de Ahmed no permitió que las milicias armadas que controlaban la ciudad antes de la toma de poder de los islámicos volvieran a Mogadiscio.

Cronología año   2006

18 de febrero. Se crea la Alianza por la Paz y la Lucha contra el Terrorismo Internacional con el fin de hacer frente a la Unión de los Tribunales Islámicos (UTI).

19 de febrero. Estallan unos enfrentamientos en Mogadiscio entre la nueva alianza y milicianos de la UTI que acaban cuatro días más tarde con un balance de 25 muertes y 150 heridos.

14 de mayo. Se proclama un alto el fuego y fuentes hospitalarias aseguran que aquellos últimos días han sido los peores en mucho tiempo.

4 de junio. Mogadiscio cae en manos de los islámicas.

19 de junio. El representante especial de la ONU para Somalia, François Lonseny, declara la importancia de desplegar fuerzas de paz al país.

5 de septiembre. Un barco con ayudas humanitarias llega al puerto de Mogadiscio por primera vez en más de una década.

26 de septiembre. Las fuerzas islámicas se apoderan del puerto de Kismayo.

10 de octubre. Islamistas somalíes prometen extender el islamismo al resto del mundo.

28 de diciembre. Las tropas del Gobierno de transición consiguen echar la milicia de la UTI de la capital.

29 de diciembre. El primer ministro del Gobierno de transición, Ali Mohamad Ghedi, entra en la capital del país.


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