Anuario 2007

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Estonia
Los estonios renuevan su confianza en el primer ministro liberal Andrus Ansip, en medio de una crisis diplomática con Rusia
Alexandra Mestres

En el libro de memorias de Estonia, este año 2007 aparecerá como uno de sus ejercicios más convulsos de los últimos años. De hecho, estos doce meses han dado mucho de sí para este pequeño país báltico de tan sólo 1’3 millones de habitantes. Por un lado, las elecciones legislativas de marzo confirmaron al primer ministro liberal, Andrus Ansip, en su cargo y, de este modo, se ha convertido en el primer jefe de Gobierno que renueva mandato desde que el país recuperara su independencia respecto la URSS, en 1991. Sin embargo, Ansip ha decidido cambiar de socios de coalición y, de este modo, el tripartito de centroizquierda de los últimos cuatro años ya ha pasado a la historia. A pesar de que el primer ministro ha traído al seno de la coalición al partido Socialdemócrata, lo cierto es que ahora Andrus Ansip ha hecho un viraje hacia la derecha, asociándose con los nacionalistas conservadores del partido Pro Patria-Res Pública para afrontar esta nueva legislatura. Pero sin duda, el acontecimiento que más ha marcado el convulso derrotero del país durante este año ha sido el continuo encontronazo con su vecina Rusia y que ha derivado en una de las crisis diplomáticas más graves de los últimos años entre estos dos países, ya de por sí poco amigos. Como no podía ser de otro modo, el fantasma de la ocupación comunista –que estuvo presente durante cincuenta años en Estonia– ha sido el detonante de dichas crispaciones. Frente a la actitud beligerante de Rusia, Tallin se ha encontrado con una Unión Europea pasiva y cauta, que quiere evitar un enfrentamiento abierto con Rusia. 

El 4 de marzo de este año, los estonios estaban llamados a las urnas para votar en las que han sido las primeras elecciones legislativas desde la entrada del país en la Unión Europea en 2004. Además, estos comicios se han convertido en un hito por partida doble: por un lado, la victoria del partido Reforma del primer ministro Andrus Ansip le ha convertido en el primer jefe de Gobierno que repite en su cargo –cosa nunca vista desde que el país recuperara su independencia en 1991. Por otro lado, Estonia se ha convertido en el primer país que ha permitido el voto por internet en unas elecciones parlamentarias. En total, los comicios contaron con un 61% de participación, lo que equivale a 546.200 votantes; uno de cada treinta de ellos lo hizo a través de Internet.
    Así pues y contra todo pronóstico –los sondeos previos daban la victoria a Edgar Savisaar, líder del Partido Central y miembro de la antigua coalición de centroizquierda–, el partido de centroderecha Reforma del primer ministro Ansip ganó las elecciones con un 27’7% de los votos. De este modo, Reforma pasa de 19 a 31 diputados en el Parlamento unicameral de Estonia. Por lo tanto, estas elecciones han demostrado a Ansip y a su equipo cómo la población ha renovado la confianza en el Ejecutivo resultante de las elecciones de 2003. Por su parte, el partido de centroizquierda Central, que partía como favorito, se ha tenido que contentar con un segundo puesto, ya que ha contado con el 26’2% de los votos y, por lo tanto, 29 escaños. La debacle en los resultados la ha protagonizado el partido de centroderecha Pro Patria-Res Pública, que en los comicios de 2003 fue la formación más votada; esta vez, se ha situado en tercera posición con un 17’8% y 19 diputados en el Parlamento. A continuación, se encuentran los socialdemócratas, que con un 10’6%, han conseguido 10 escaños. Finalmente, tanto la Unión del Pueblo como los Verdes han obtenido 6 diputados del Riigikogu, el Parlamento estonio. Pero para estos últimos representa su entrada en la vida política de las Cortes, tras superar el umbral del 5% de los votos necesario.
    Pese a todo, la estrecha victoria no le ha valido a Ansip para poder gobernar en solitario y el primer ministro se ha visto forzado a volver a designar una coalición gubernamental. Teniendo en cuenta las diferencias políticas acontecidas en los dos últimos años de gobierno entre Ansip y su socio Savisaar, del partido Central, no es de extrañar que ...

Cronología año   2007

11 de enero. El Parlamento estonio aprueba la ley que permite resituar memoriales de guerra y tumbas de soldados; entre ellos se encuentran los soviéticos.

4 de marzo. Celebración de elecciones legislativas: el primer ministro Andrus Ansip renueva su condición de jefe de Gobierno, en unas elecciones que cuentan con un 61% de participación y en las que Estonia ha sido el primer país que ha permitido el voto por Internet en unas elecciones parlamentarias. Ansip forma un gobierno de coalición junto con los socialdemócratas y la conservadora Unión Pro Patria-Res Pública.

8 de marzo. Los líderes de la Unión se reúnen para hacer de Europa la líder mundial en la lucha contra el cambio climático; sin embargo, los veteranos de la UE se encuentran con las reticencias de los nuevos socios, los cuales no quieren sacrificar su crecimiento económico para batallar contra las emisiones de CO2.

18 de abril. Tallín pide a sus socios de la UE que equiparen los crímenes cometidos por Stalin a los perpetrados por los nazis, el día antes de que la Unión apruebe una ley que debe castigar la negación del Holocausto.

19 de abril. La UE aprueba dicha ley, pero, finalmente, no incluye la petición de la república báltica.

26 de abril. Durante toda la noche, se desata un alud de violencia frente al memorial de “el Soldado de Bronce” –un memorial de guerra en recuerdo a los soldados soviéticos caídos durante la II G. M. – que se salda con un muerto, decenas de heridos y trescientas personas detenidas. La minoría rusa de Estonia protesta por la resituación del monumento que se debe efectuar al día siguiente.

27 de abril. “El Soldado de Bronce” es trasladado de Tallín a un cementerio militar a tres kilómetros de la capital. Durante la noche, se vuelven a repetir los altercados; esta vez, terminan con diez heridos y un centenar de detenidos. Por su parte, el presidente del Senado ruso, Sergei M. Mironov, afirma que Estonia ha tomado “los primeros pasos hacia la legalización del fascismo” y pide a Vladimir Putin el cese de las relaciones diplomáticas con Tallín. Automáticamente, Estonia empieza a recibir ciberataques provenientes de ordenadores conectados a redes oficiales rusas.

28 de abril. Tercera noche de desórdenes en Tallín por la recolocación de “el Soldado de Bronce”. Termina con 96 personas heridas y con 600 personas detenidas. A su vez, activistas del movimiento juvenil proKremlin Nashi empiezan un asedio al consulado estonio en Moscú.

1 de mayo. Rusia no se queda impasible tras todo lo sucedido y restringe el paso de exportaciones a través del país báltico.

2 de mayo. Rusia continúa tomando represalias contra Estonia tras la recolocación de “el Soldado de Bronce” y, aduciendo reparaciones en las vías ferroviarias, impone cortes en el suministro de crudo hacia la república báltica.
    
3 de mayo. Termina el asedio al consulado estonio en Moscú por parte del grupo Nashi después de que su embajadora, Marina Kaljurand, decida irse del país.

11 de mayo. Tallin ha hecho frente durante dos semanas a los llamados “ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS)”.

16 de mayo. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) notifica a Estonia que se abre el proceso para su incorporación en el grupo. También disfrutan de la misma dicha Rusia, Israel, Chile y Eslovenia.

17 y 18 de mayo. Celebración de la cumbre UE-Rusia en Samara. Bruselas apremia a Moscú para que ratifique los acuerdos sobre sus fronteras con Estonia y Letonia.   

4 de octubre. Bruselas acepta que Estonia se integre en la zona Schengen –espacio europeo libre de controles fronterizos internos– el 21 de diciembre de 2007. También se tienen que adherir Polonia, Hungría, Letonia, Malta, República Checa, Eslovenia y Eslovaquia, todos ellos, excepto la isla de Malta, antiguos países bajo órbita comunista.

13 de diciembre. Los Veintisiete firman el nuevo Tratado europeo en Lisboa y terminan así con la crisis institucional que se había acontecido en la UE desde los “no” de Holanda y Francia a la antigua Constitución en 2005. 


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