Anuario 2006

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Colombia
Un Uribe fortalecido por la reelección explora la vía política con la guerrilla
Pau Cortina

Álvaro Uribe se ha convertido este año en el primer presidente de Colombia que obtiene un segundo mandato de cuatro años para dirigir el país. El mismo Uribe consiguió en la última legislatura reformar una disposición constitucional que negaba la posibilidad al presidente de la nación de presentarse a la reelección. Una vez eliminado este impedimento legal, la victoria electoral de su candidatura “Primero Colombia” ha sido abrumadora. Primero, en las elecciones legislativas celebradas el 12 de marzo, los partidos afines a Uribe –los conocidos como “uribistas”–, principalmente Cambio Radical, Alas Equipo Colombia y Colombia Democrática– obtuvieron 61 de los 102 representantes al Senado y 91 de los 166 diputados en el Congreso, es decir, una clara mayoría absoluta. Y finalmente, en las elecciones presidenciales del 28 de mayo, Uribe arrasó al candidato del Polo Democràtico Alternativo, Carlos Gaviria, con un 61% de los votos a favor. De esta manera, el presidente colombiano tiene carta blanca durante cuatro años más para tratar de acabar con la gran asignatura pendiente de Colombia: el final de la violencia armada, cuyos actores son la guerrilla (FARC Y ELN), los paramilitares y el Ejército, policía y cuerpos especiales del Estado. Y todo ello el año en que finalmente Colombia ha firmado el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, un acuerdo que debe facilitar la inversión colombiana en el mercado norteamericano y viceversa, que además confirma las buenas relaciones entre los dos países y la buena sintonía entre los presidentes Bush y Uribe en política antiterrorista.

Uribe se ha ganado la popularidad entre la población del país planteando la lucha por la seguridad ciudadana como principal prioridad de su Gobierno, y a cualquier precio. La consecuencia ha sido una política antiterrorista que a lo largo de su primer mandato se ha hecho visible con actuaciones de “mano dura” y de exhibición de fuerza, es decir con la acción militar y policial como vía prioritaria para acabar con las guerrillas y obviando el diálogo y la negociación política. Solo en el último año de mandato Uribe se mostró abierto a un posible proceso de negociaciones. Un ejemplo del criterio gubernamental es el “Plan Patriota” del año 2004, continuación del anterior “Plan Colombia”, que es un operativo militar que consiste en el despliegue de tropas nordamericanes a la zona norte del país, donde se concentra un gran número de los guerrilleros de las FARC, y también grandes aportaciones económicas por valor de armas, transportes, equipos de comunicación y ejercicios de entrenamiento militares.

Intensificación de la vía política
No obstante, ya desde el año pasado y también durante este año 2006, el presidente ha intensificado la acción política y no sólo la militar para resolver el conflicto, con la apertura de procesos negociadores y medidas conciliadoras entre los diversos actores. El Gobierno ha puesto especial énfasis en la desmovilización de los paramilitares (grupos armados que combaten la guerrilla al margen de la legalidad) como instrumento para forzar el diálogo con las guerrillas. El 2005 se aprobó la Ley de Justicia y Paz, para promover el desarme total de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) –los grupos paramilitares– fijando un período límite que concluye a finales de este año.
 Ahora mismo parece improbable que este plazo se cumpla, a pesar de que el número de desmovilizados ha estado notable. Del total de 20.000 integrantes de las AUC que se contabilitzaban el año 2005, el mismo año –por efecto de la nueva ley- se desmovilizaron unos 10.000. Este año el ritmo no ha sido el mismo. En el mes de enero unos 2.500 paramilitares entregaron las armas (en el departamento de Antioquía), lo que significa la desmovilización más grande de paramilitares desde el año 2003. Pero eso no ha tenido continuidad a lo largo del año. En agosto, y a pesar de la renuncia de 745 militares más, Ernesto Báez, portavoz de las AUC, declaraba que el proceso de paz se encuentra en una “gravísima crisis”, alegando que los paramilitares no cuentan ...

Cronología año   2006


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