Anuario 2006

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Los progresistas ganan con Michelle Bachelet el año en que ha muerto Pinochet
Pau Cortina

Chile ha escogido este año nuevo presidente para los próximos cuatro años. Después de una primera vuelta ajustada el diciembre de 2005, la candidata socialista Michelle Bachelet
–sucesora de Ricardo Lagos– que se presentaba por la coalición de centroizquierda, Concentración Democrática, superó en la segunda vuelta del mes de enero a Sebastián Piñeiro, el candidato del Alianza Popular. Esto ha significado una doble noticia para el país: en primer lugar, la novedad que por primera vez en la historia de América del Sur una mujer gobierna un país. En segundo, el hecho de que la coalición progresista se haya mantenido en el poder cuando todos los indicios apuntaban a un relieve hacia el otro gran bloque político e ideológico del país, la coalición de derechas Alianza Popular. Bachelet anunció en cuanto accedió al poder un plan de acción inmediato con treinta-seis objetivos en el ámbito laboral, educativo,  la seguridad social, la investigación y el medio ambiente, que se debía hacer efectivo en los 100 primeros días de gobierno. Pero algunos de estos planes se le han vuelto en contra a la presidenta chilena convertinéndose en conflictos sociales importantes, como por ejemplo su propuesta educativa, que la ha enfrentado con un amplio sector del alumnado de la educación secundaria y del mundo universitario. Además, y dejando en el margen conflictos puntuales por la acción de gobierno, lo más negativo para la imagen de Bachelet han sido los escándalos de corrupción, principalmente el caso Chiledeportes, que ha centrado, al término de este año la atención de los medios chilenos, de la clase política y el poder judicial.

Pero sin duda, este año será recordado en Chile por la muerte del dictador Augusto Pincochet, el militar que gobernó el país entre 1973 y 1988, y que marcha sin haber sido condenado por ningún de las causas abiertas que se le imputan por los crímenes cometidos durante su dictadura. Tras su muerte, en Chile se ha hecho más visible que nunca la existencia de una división social profunda entre detractores y partidarios del personaje.

Por lo que respecta a la política interna chilena, y ante la reedición de un gobierno de la Coalición Por la Democracia hay que situar el complejo mapa de los partidos políticos chilenos y la importancia de las coaliciones políticas, que son la base de la gobernabilidad del país. El mapa político chileno está formado por una gran cantidad de partidos, todos ellos con un apoyo electoral suficiente por obtener cuotas de representación en la Cámara baja y el Senado. No obstante, lo que no existe en Chile es un “gran partido” de masas capaz de obtener una mayoría suficiente por formar gobierno en solitario. Dadas estas circunstancias se estableció desde las primeras elecciones democráticas posteriores a la dictadura de Augusto Pinochet una “cultura de coalición”. Es decir, la formación de bloques que agrupan varios partidos unidos por un denominador común con el objetivo de obtener la mayoría parlamentaria. Estos bloques son dos: la Coalición Por la Democracia y la Alianza Popular. El primero, que actualmente gobierna el país, aglutina los partidos de centro y de izquierdas como el Partido Por la Democracia (PPD), Democracia Cristiana (DC), Partido Radical Socialdemócrata (PRSD) y el Partido Socialista (PS), que es el partido de la presidenta Michelle Bachelet y también del expresidente Ricardo Lagos. El bloque de la Alianza Popular está integrado por dos partidos de derechas: Unión Democrática Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN). Pero al margen de la orientación política clásica, se debe tener en cuenta que los dos bloques se crearon en un momento histórico de máxima división social entre pinochetistas y demócratas, o si se prefiere, entre nostálgicos del régimen pinochetista y opositores al mismo. Por ello, desde entonces, y todavía hoy, la voluntad de revisar y juzgar los casos criminales de la dictadura es para unos una necesidad mientras que para los otros es un anacronismo que no tiene sentido. Por lo tanto, este es un elemento de división y discordia bastante significativo entre los dos bloques y ...

Cronología año   2006


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