Anuario 2008

Afganistán
Alemania
Angola
Arabia Saudí
Argentina
Bolivia
Bulgaria
Canadá
China
Congo
Corea del Norte
Corea del Sur
Ecuador
Egipto
Estados Unidos
Francia
Gran Bretaña
India
Irak
Irán
Israel
Japón
Kuwait
Letonia
Líbano
Nepal
Nigeria
Pakistán
Paraguay
Polonia
República Checa
Rumania
Rusia
Siria
Sudáfrica
Taiwán
Ucrania
Venezuela
Zimbabue
Bolivia
Las dos Bolivias se enfrentan a golpe de referéndum


Laura Santiago

Los referéndums celebrados el año pasado en Bolivia han marcado el sino del país. Los resultados de las diferentes consultas son una traslación de las dos concepciones nacionales que conviven en Bolivia: por una parte, los partidarios del presidente Evo Morales, quienes, más allá del programa político del mandatario, apoyan el orgullo indigenista de quienes desde la conquista española del siglo XVI han vivido relegados en su propio país. Por otro, los llamados ‘coloniales’, aquellos que defienden la tradición hispánica que dejó el ‘descubrimiento’. Los dos bloques vivieron durante 2008 un conflicto que llegó a rozar la guerra civil e hizo que el Gobierno decretara el estado de sitio y que el Ejército saliera a patrullar en algunas zonas del país. No en vano, Bolivia es el país de Latinoamérica con más población indígena: el 62%, de la que dos tercios vive bajo el umbral de la pobreza.

Las consultas han sido muchas y muy contradictorias entre sí. Por un lado se encuentran las celebradas en las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Cochabamba (cinco de los nueve departamentos del país), convocadas al margen del Gobierno central y que supusieron la aprobación de un estatuto de autonomía en cada una de ellas. Santa Cruz, el departamento más extenso (casi el 34% del territorio), uno de los más poblados (prácticamente 2,5 millones de habitantes) y el más rico (es el que más aporta al producto interior bruto del país: el 35% del total) gracias a los sectores agroindustrial, de servicios y, principalmente, energético (aunque apenas concentra el 10% de las reservas de gas natural y petróleo produce cerca del 40%) fue, en mayo, el primero en dar el paso.  
   El Gobierno calificó las convocatorias de ilegales, tanto por la falta de competencia legal para llamar a un referéndum como por la manera en que fueron elaborados los textos, dado que no se eligieron Parlamentos regionales para redactarlos. Además, los estatutos aprobados chocan de frente con el proyecto de Morales y la reforma constitucional que ha propuesto. Las nuevas leyes autonómicas regionales beben de la concepción colonialista: la de Tarija establece como símbolo patrio un escudo formado por una coraza y un casco español, la indumentaria característica de los conquistadores, y como himno oficial una canción cuya letra reza “la alba sien de Tarija se ostenta / coronada de verde laurel / y el escudo que España le diera / con su lema: Muy leal y muy fiel”. El aprobado en Santa Cruz, otro ejemplo, comienza: “La España grandiosa / con hado benigno / aquí plantó / el signo de la redención...”.

   El apoyo que los ciudadanos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Cochabamba (denominadas por la prensa boliviana las ‘regiones rebeldes’) dieron a los estatutos ‘antiindigenistas’ suponía para el Gobierno una amenaza para que el referéndum revocatorio sobre la gestión de Morales, celebrado en agosto, saliera adelante. El Gobierno planteó esta consulta como una prueba de confianza del mandatario y sus ministros: Morales se comprometió a abandonar la presidencia si en la consulta obtenía más votos en contra que aquellos con los que fue elegido en 2006. Mientras Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, obtuvieron entre el 56% y el 60% de respaldo, los gobernadores de las provincias opositoras a su proyecto indigenista y socialista, también ...

Cronología año   2008


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull