Anuario 2008

Afganistán
Alemania
Angola
Arabia Saudí
Argentina
Bolivia
Bulgaria
Canadá
China
Congo
Corea del Norte
Corea del Sur
Ecuador
Egipto
Estados Unidos
Francia
Gran Bretaña
India
Irak
Irán
Israel
Japón
Kuwait
Letonia
Líbano
Nepal
Nigeria
Pakistán
Paraguay
Polonia
República Checa
Rumania
Rusia
Siria
Sudáfrica
Taiwán
Ucrania
Venezuela
Zimbabue
Irak
El Gobierno se afianza en su búsqueda de la normalización del país
Santi Justel Vázquez

El 27 de noviembre, el Parlamento iraquí aprobó el calendario para la retirada del Ejército norteamericano del país. 2011, si el plan se sostiene, es la fecha para la salida de EE.UU.; un paso más hacia la normalidad en Irak, en un final de año en el que, paralelamente a un notable descenso de la violencia, se han producido progresos políticos y económicos que dan esperanza al país.  El plan de retirada aprobado fue acordado previamente con EE.UU., el 17 de noviembre, después de unos meses de largas negociaciones entre el Gobierno de Nuri al Maliki y el de George Bush acerca de los términos y las fechas en las que se produciría el repliegue estadounidense. El Gobierno iraquí pasará a tener mecanismos de control sobre la actividad de las tropas de EE.UU. durante todo ese periodo, lo que supone que el Ejecutivo de Bagdad ganará soberanía, como ha venido haciendo al recuperar el control de distintas provincias y ciudades del país. El texto deja establecido un calendario progresivo: los soldados estadounidenses, cerca de 150.000, deberán salir de las ciudades y permanecer en las bases militares a partir de finales de junio del siguiente año, para abandonar definitivamente el país antes del 1 de enero de 2012. Más allá de esta fecha el acuerdo es poco claro acerca de si el Ejército norteamericano seguirá teniendo presencia militar en alguna base permanente.

La búsqueda de consenso se convirtió en un requisito de vital importancia en el proceso de normalización del país, que se vio amenazado por el conflicto entre el Gobierno de Al Maliki y las milicias chiíes de Al Sáder, la violencia de Al Qaeda y los restos de la insurgencia suní, en una sociedad que necesita de un difícil entendimiento entre chiíes, ahora en el poder, y con los suníes. El Ejecutivo de Al Maliki avanzó a lo largo del año en esa dirección, y también hacia una redefinición de las relaciones con Washington. El curso de los acontecimientos y los altos niveles de violencia a comienzos de año amenazaron con abortar todo el proceso, pero según pasaron los meses la situación mejoró, y Al Maliki, que había sido puesto en duda por todos, fue ganando peso como un político válido y hábil para hacerse cargo de la compleja transición iraquí.
El Gobierno de Irak se preparó en 2008 para ir recuperando el control total del país, y asumir el mando en la lucha contra la insurgencia. Según algunos expertos, el Ejército iraquí no estaría listo por el momento para afrontar la tarea en solitario, pero podría estarlo en la fecha límite para la retirada norteamericana. En cualquier caso, el plan de salida acordado permitirá que, a petición de Irak, un contingente estadounidense permanezca en Irak más allá de 2011 si fuese necesario.
     A finales de agosto, anticipándose al progresivo repliegue, EE.UU. devolvió a Irak el control sobre Al Anbar, una provincia de mayoría suní que fue bastión de la insurgencia y de Al Qaeda. Allí, en el que fue uno de los principales escenarios de conflicto, la violencia se redujo notablemente a lo largo del año. La estrategia militar que había iniciado el general estadounidense David Petraeus el año anterior parece haber conseguido los resultados esperados. La clave radicó en conseguir recursos, dinero y tropas, y tener presente que existían dos insurgencias, una local y una externa al país, financiada desde otros países y alentada por Al Qaeda. A partir de ahí, se trató de ganar para la causa de los ejércitos iraquí y norteamericano a los jefes tribales y a sus milicias, en definitiva, a la insurgencia nacional. Así, unos 90.000 milicianos, en su mayoría suníes, que fueron llamados “Hijos de Irak”, pasaron a combatir a Al Qaeda, ahora convertida en su enemiga. Washington se mostró en un principio escéptico con una estrategia que le obligaba a gastar 16 millones de dólares mensuales en salarios para estos ...

Cronología año   2008

12 de enero. El Parlamento iraquí modifica la ley que impedía el acceso de ex miembros del partido de Sadam a la Administración del país.


17 de enero. Un informe del FMI califica de esperanzadores los progresos acontecidos en Irak, pese a la violencia y la inestabilidad.


13 de febrero. Se aprueba la ley de amnistía que dejará en libertad a miles de presos sospechosos de haber colaborado con la insurgencia.

25 de marzo. El Ejército iraquí inicia una ofensiva contra la milicia del clérigo chií Múqtada Al Sáder, que amenaza con una sublevación civil. Se recrudecen los enfrentamientos.

30 de marzo. Al Sáder llama a sus seguidores a evitar enfrentamientos con las fuerzas iraquíes; la situación vuelve a una relativa normalidad.

7 de abril. Irak vive la jornada más violenta desde que el clérigo chií Múqtada al Sáder pidiera un alto el fuego a sus hombres. El primer ministro Al Maliki lanza un ultimátum para la disolución de la milicia.

10 de mayo. Al Sáder anuncia una tregua con el Gobierno iraquí, después de semanas de combates.

12 de junio. Bush reconoce que se excedió para justificar la guerra de Irak.

25 de septiembre. El Parlamento aprueba por unanimidad la ley que regulará las elecciones provinciales a celebrar en enero de 2009, y refuerza el sistema político.

17 de noviembre. Irak y EE.UU. pactan un plan de retirada de las tropas estadounidenses del país, después de meses de negociaciones.

27 de noviembre. El plan de retirada del Ejército de EE.UU. es aprobado por el Parlamento iraquí.


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull