Anuario 2008

Afganistán
Alemania
Angola
Arabia Saudí
Argentina
Bolivia
Bulgaria
Canadá
China
Congo
Corea del Norte
Corea del Sur
Ecuador
Egipto
Estados Unidos
Francia
Gran Bretaña
India
Irak
Irán
Israel
Japón
Kuwait
Letonia
Líbano
Nepal
Nigeria
Pakistán
Paraguay
Polonia
República Checa
Rumania
Rusia
Siria
Sudáfrica
Taiwán
Ucrania
Venezuela
Zimbabue
Líbano
Seis meses acéfalos casi conducen al país a una segunda guerra civil
Paula de Senillosa

El vacío político que sufrió Líbano durante seis meses estuvo a punto de conducir al país hacia una segunda guerra civil, según auguraba el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Todo empezaba al expirar el mandato del presidente del Gobierno,  Emile Lahoud, el  23 de noviembre de 2007. Tras seis meses acéfalos y con altercados por todo el país, finalmente, gracias a los acuerdos de Doha, en mayo, auspiciados por la Liga Árabe, se llegó a un consenso para crear un gobierno de unidad en el que todas las partes estuvieron de acuerdo. 

En busca de la prosperidad perdida


El general cristiano maronita Emile Lahoud estuvo al frente del país durante los nueve últimos años. Al finalizar su mandato, la pugna por el poder entre una mayoría de gobierno prooccidental, respaldada por Estados Unidos y Francia, y una oposición prosiria, apoyada por Siria e Irán, impidieron la elección de un sucesor.

La división política se había agudizado desde el asesinato del ex primer ministro antisirio, Rafik Hariri, en 2005, creando dos bandos paralelos enfrentados que todavía hoy se mantienen. Por un lado, la coalición 18 de Marzo, una liga de partidos antisirios cuya unión se realizó a partir del día de la multitudinaria manifestación, conocida como la Revolución de los Cedros, en la que se pedía la retirada siria que llevaba treinta años de ocupación militar. Está formación está compuesta por grupos prooccidentales liderados por el suní Fuad Siniora, el druso Walid Jumblat del Partido Socialista Progresista, el suní Saad Hariri del Movimiento del Futuro y algunas comunidades cristianas.
Por el otro lado y con minoría parlamentaria se encuentra la prosiria coalición 8 de Marzo, formada por el partido chií Hezbollah, encabezado por Hassan Nasrallah; el partido Amal, liderado por el presidente del Congreso, Nabi Berri; y, el partido cristiano Movimiento Patriótico Libre, que lidera Michael Aoun.

El conflicto entre ambas coaliciones se arrastraba desde que Hezbollah y sus aliados empezaron a reclamar la creación de un nuevo Gobierno en el que pudieran ejercer derecho de veto. Su petición no fue escuchada y decidieron retirar a sus seis ministros convirtiendo al Parlamento en aconstitucional y arrastrando al país a una profunda crisis política que culminó en 2008.   

Era la primera vez en nueve años que el cargo de presidente se quedaba vacío. Fue el primer ministro Fuad Siniora quien notificó que él mismo tomaría las riendas del poder ejecutivo en ausencia de jefe de Estado. Siniora había sido anteriormente ministro de Hacienda y había sido despojado de sus cargos por acusaciones de corrupción en 2003. Además, su tendencia prooccidental tampoco era bien recibida por lo que su anunció tensionó más la situación.
Conforme se sucedían las reuniones Parlamentarias sin llegar a un acuerdo las dificultades políticas se traducían entre la población en enfrentamientos sectarios. El día 6 mayo de 2008 el Sindicato de Trabajadores Libaneses convoca una huelga general y una manifestación en Beirut por la crisis no ...

Cronología año   2008


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull