Anuario 2009

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Polonia
La bicefalia polaca lleva al estancamiento político
Ana María Moledo

La difícil cohabitación entre el presidente polaco Lech Kaczynski y el primer ministro Donald Tusk, que viene caracterizando la política polaca desde 2007, ha continuado durante 2009. Los continuos vetos del presidente a las reformas que presentaba el Gobierno han derivado, en el ámbito de la política nacional, en una situación de estancamiento. En política exterior, la actuación polaca parece haberse encarrilado durante el mandato de Tusk, especialmente en relación con la Unión Europea. Durante este año, Polonia ha dejado atrás sus reticencias a firmar el Tratado de Lisboa para acabar ratificándolo en octubre. Además, el primer ministro ha puesto en evidencia en varias ocasiones su interés por la entrada de Polonia en la Eurozona. Sin embargo, a finales de septiembre, Obama informaba al presidente polaco de su decisión de no llevar a cabo el proyecto del escudo antimisiles de la anterior Administración. Esta noticia produjo cierta decepción entre la ciudadanía y el Gobierno, que esperaba conseguir, con ayuda estadounidense, el despliegue de un sistema de defensa frente a un posible ataque de Rusia.

Kaczynski, líder junto a su hermano gemelo del partido derechista Ley y Justicia (PiS), y Tusk, de la centroderechista Plataforma Cívica (PO), son enemigos acérrimos desde hace años. Cuando Tusk ganó las elecciones de 2007, el presidente amenazó al recién elegido primer ministro con usar su poder de veto para desestabilizar al nuevo Gobierno. Parece que la advertencia del conservador líder de Ley y Justicia se ha hecho realidad. Kaczynski ha aplicado hasta en 16 ocasiones sus atribuciones como jefe del poder ejecutivo para bloquear las medidas que trataba de aplicar el Gobierno. De esta manera, la reforma del sistema de pensiones, el proyecto de ley para la reestructuración de la televisión estatal y una nueva legislación para recalificar terrenos agrícolas próximos a las ciudades fueron paralizados y postergados indefinidamente durante los últimos dos años. En 2009, el veto del presidente impidió, entre otras medidas, la aprobación del proyecto de adelantar la escolarización de los niños a los 6 años.
    Sin embargo, la confianza de la opinión pública en el Gobierno no se vio deteriorada por los escasos avances políticos, las elecciones del 7 de junio al Parlamento Europeo dieron buena prueba de ello. La Plataforma Cívica, el partido del primer ministro, obtuvo una rotunda victoria al conseguir el 44,4 por ciento de los votos, frente al 27,4 por ciento del partido de Ley y Justicia, el partido de Lech Kaczynski. El resultado de Plataforma Cívica demostraba que había conseguido mantener el número de votantes e incluso superarlo con respecto a las europeas de 2005 (24%) y a las presidenciales de 2007 (41,5%). La mayoría de los votos se repartían entre los dos grandes partidos y sólo la Alianza Democrática de Izquierda (12,3%) y el Partido Popular (7%) conseguían el apoyo suficiente para obtener escaños en la Eurocámara.
    Los múltiples vetos del presidente provocaron cansancio y hastío entre la población, que aprendió a ver el Gobierno como una víctima del exceso de poder del presidente. Sin embargo, estas 'complicaciones' han derivado en una cierta ventaja para Tusk y su 'Plataforma Cívica' porque le han otorgado la oportunidad de posponer una serie de medidas que podrían haber causado un excesivo revuelo social. Sin ir más lejos, el proyecto de reforma por el cual se pretendía adelantar la edad de escolarización acabó generando gran polémica entre los que defendían que los niños mejorarían su aprendizaje y los que ...

Cronología año   2009


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