Anuario 2009

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Las urnas permiten a Merkel poner fin a la “Gran Coalición” con el SPD
Ana María Moledo

La República Federal Alemana ha vivido 2009 en un contexto de cambio. Las elecciones del 27 de septiembre pusieron el punto y final a cuatro años de gobierno de la Gran Coalición entre el Partido Socialdemócrata (SPD) y la Unión Cristianodemócrata (CDU). Los comicios, en los que el SPD fue el gran derrotado, otorgaron a la CDU un porcentaje de votos similar al de 2005. Una nueva alianza se ha puesto en marcha desde entonces. La CDU/CSU (ala bávara de los cristianodemócratas) se mantiene en el gobierno con Angela Merkel a la cabeza, pero ésta vez con otros aliados: los liberales del FDP. Las reformas en el ámbito económico para dejar atrás la recesión, que afectó con especial gravedad a su sector financiero, parecen dar sus frutos puesto que durante el segundo y tercer trimestre del año se ha producido un ligero aumento del PIB (0,7%). A finales de año, la capital alemana ha celebrado el vigésimo aniversario de la caída del Muro. Berlín recibió en esta ocasión la visita de diversos líderes y ex líderes mundiales que acudieron a los festejos de conmemoración de una fecha histórica.

Un extraño matrimonio para salir de la crisis


Merkel consolida su imagen


El Gobierno de la Gran Coalición cerraba 2008 con la insatisfacción general que había causado el primer plan de estímulo económico. Algunos de los sectores clave de la economía alemana, entre ellos el automovilístico, se habían visto gravemente afectados por la recesión económica, lo que derivó en recortes de la producción, expedientes de regulación de empleo y cierre de algunas fábricas. Para aliviar la destrucción de empleo e impulsar de nuevo la economía, el ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, presentaba a mediados de noviembre de 2008 un paquete de rescate dotado con 31.000 millones de euros. Pero este primer parche del Gobierno no tuvo el efecto esperado y fue criticado, tanto en el país como en el exterior. Según algunas publicaciones económicas, la cifra estaba retocada y en ella se incluían medidas aprobadas con anterioridad, por lo que esta inversión se quedaba escasa y no suponía un gran incentivo para iniciar la recuperación.
De forma paralela al plan de rescate que el Gobierno alemán presentó en noviembre, la Comisión Europea instaba a los países miembros a aprobar medidas conjuntas de ayuda a la recuperación. Pese a la discordancia inicial de Alemania, que se resistía a invertir más fondos públicos en la recuperación económica, el 12 de diciembre de 2008 los 27 llegan a un acuerdo y se aprueba un conjunto de medidas valorado en 200.000 millones de euros (1,5% del PIB de la UE), de los cuales los Estados aportan la mayor suma, 170.000 millones. La cantidad restante, 30.000 millones de euros, procede del presupuesto comunitario. La economía más importante de la eurozona y, por tanto, el mayor contribuyente a este programa aceptó las propuestas comunes tras conseguir que cada país dispusiese de plena libertad para decidir acerca de las medidas fiscales.
No habían transcurrido ni dos meses desde la aprobación del primer paquete de estímulo y poco después de un mes de haberse embarcado en el plan de la Comisión (en el cual se calcula que Alemania invertirá 32.000 millones de euros entre 2009 y 2010), cuando la CDU de Angela Merkel comienza a gestar, durante un congreso del partido en la ciudad de Erfurt el 10 de enero, un segundo conjunto de medidas. Este programa forma parte del llamado 'Pacto para Alemania' que recoge diez puntos esenciales para hacer frente a la crisis, tanto económica como financiera. No hay duda de que con este segundo paquete de estímulo, valorado en 50.000 millones de euros, la Coalición refuerza las anteriores ...

Cronología año   2009


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