Anuario 2009

Afganistán
Alemania
Argelia
Argentina
Bolivia
Brasil
Cuba
Francia
Gran Bretaña
Guatemala
India
Italia
Libia
Marruecos
México
Nicaragua
Pakistán
Polonia
Sáhara Occidental
Sri Lanka
Sudán
Túnez
Venezuela
Gran Bretaña
La crisis y los escándalos financieros minan la popularidad de Brown
Ana María Moledo

de la ministra de Interior, Jacqui Smith y la de la titular de Comunidades y Administraciones Locales, Hazel Blears; todas ellas como consecuencia de las investigaciones por gastos abusivos. El 4 de junio, a tres días de celebrarse las elecciones europeas, el ministro de Trabajo y Pensiones, James Purnell, anunciaba su renuncia y pedía abiertamente a Gordon Brown que abandonara su cargo por el bien del Partido Laborista. La semana no podía ser peor para el primer ministro: un número considerable de su Gabinete se había marchado, debía buscar relevos cuanto antes en medio del chaparrón de críticas y debía enfrentarse a unas elecciones. La coyuntura no podía ser mejor para los conservadores, y aprovechando el momento de debilidad, el líder 'tory' (conservador), David Cameron, sugería públicamente que la reina disolviese el Parlamento y se celebrasen elecciones generales. Y aunque tal exigencia por parte del líder 'tory' no llegó a formalizarse, la cita electoral de junio bastó a los conservadores para calmarse y esperar unos cuantos meses para la 'gran partida', de la que se ven claros vencedores.
    Las elecciones al Parlamento Europeo, celebradas el día 7 de junio, se convirtieron en todo un referéndum dada la situación política en la que se encontraba el Gobierno de Brown. Los resultados de los comicios fueron la mejor prueba de la gravedad del asunto. Las reacciones del electorado, descontento con la clase política, no dejaban lugar a dudas y castigaban con dureza al laborismo. De 18 escaños que obtuvo en las anteriores elecciones (2004), se quedaba con solo 13. El UK Independence Party, un pequeño partido euroescéptico, obtenía resultados similares a los del Partido Laborista, lo que acentuaba mucho más su derrota. El Partido Conservador salió victorioso con un 28,6% de los votos, dos puntos más que en las elecciones de 2004. Pero lo que más sorprendió, al conocerse los resultados, fue el incremento significativo del número de votos del British National Party (BNP), de extrema derecha, xenófobo y euroescéptico, que entraba por primer vez en el Parlamento de Estrasburgo al obtener 2 escaños.
    El desgaste del partido en el Gobierno sirvió a su joven líder, David Cameron, para tomar ventaja y mostrarse como la oportunidad de cambio que el país necesita. La opinión pública se ha acostumbrado a verle como un líder reformista porque los primeros cambios los ha realizado en el seno de un Partido Conservador que ...

Página anterior

Cronología año   2009


Periodismo Internacional © 2022 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull
Aviso legal | Política de protección de datos | Política de Cookies