Anuario 2009

Afganistán
Alemania
Argelia
Argentina
Bolivia
Brasil
Cuba
Francia
Gran Bretaña
Guatemala
India
Italia
Libia
Marruecos
México
Nicaragua
Pakistán
Polonia
Sáhara Occidental
Sri Lanka
Sudán
Túnez
Venezuela
Argelia
Bouteflika estrena su tercer mandato ante el boicoteo de la oposición
Borja Franco

El 4 de abril, cinco días antes de las elecciones presidenciales de Argelia, la policía impidió que se celebrase una marcha, organizada por un partido de la oposición, que pretendía animar a los argelinos a boicotear los comicios no yendo a votar. En este episodio se concentra la esencia del proceso electoral del país africano. Desde que el presidente argelino, Abdelaziz Bouteflika, presentó su candidatura a mediados de febrero, con el apoyo de los tres partidos que integran la Alianza Presidencial –el Frente de Liberación Nacional (FLN), el Agrupamiento Nacional Democrático (RND) y el partido islamista Movimiento Social por la Paz (MSP)–, no había ninguna duda de que repetiría en el cargo. Y así fue.

El 9 de abril, Bouteflika ganó las elecciones con el 90% de los votos y accedió (gracias a una previa reforma de la Constitucón) a su tercer mandato consecutivo. Los comicios estuvieron marcados por el boicot de los principales partidos de la oposición, el Frente de Fuerzas Socialistas (FFS) y el partido laico Reagrupamiento Constitucional Democrático (RCD), que consideraban que Bouteflika había abusado de su poder para asegurarse la victoria. '¿Es posible llevar a cabo elecciones libres y justas cuando el presidente emplea a la Administración pública y el erario del Estado como herramientas de su campaña?', se preguntaba retóricamente el líder islamista más famoso del país, Abdalá Djabalá. Los islamistas moderados, reagrupados en torno a Djabalá, también se añadieron al boicot.
Con los principales adversarios fuera de juego, Bouteflika sólo se tuvo que enfrentar a cinco candidatos (Louisa Hanune, del Partido de los Trabajadores; el populista Musa Tuati, del Frente Nacional Argelino; Mohamed Said, que compareció como independiente; Djahid Yunsi, del partido El Islá; y Mohamed Ali Fauzi Rebaine, de orientación claramente nacionalista) que no gozaban ni de la popularidad ni de los recursos de los que disponía él. Sus adversarios se quejaban de que, con los 150.000 euros que les proporcionaba el Estado para desarrollar sus campañas electorales, no tenían suficiente para cubrir todos sus gastos. Y debido a ello tuvieron que suprimir muchos de los mitines que tenían planeados.
Este clima preelectoral lo resumió el periódico argelino El Watan con el titular “Elección plural, candidato único”. Así pues, la única incógnita que escondían los comicios era el nivel de participación. Los corresponsales y periodistas hablaban en sus crónicas de una cierta apatía política entre la población, no obstante, el nivel de participación acabó siendo del 74,11%, según fuentes oficiales. Una cifra sorprendente teniendo en cuenta que el nivel de participación en las anteriores elecciones presidenciales, en 2004, había sido del 58%, y en las legislativas de 2007 no superó el 40%. El presidente de la Liga Argelina de Derechos Humanos, Ali Yehya Abdel-Nour, dijo en unas declaraciones a la BBC que el Gobierno había engordado las cifras de la participación para aumentar la credibilidad del proceso electoral.
“El pueblo me ha hecho un llamamiento para que continúe mi misión”, dijo Bouteflika para justificar los retoques que hizo en la Constitución a finales del año pasado, ...

Cronología año   2009


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull