Anuario 2009

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Gaddafi prepara la sucesión al nombrar a su hijo Saif al Islam como “número dos” del régimen
Borja Franco

Suráfrica, hecho que alargó la cumbre dos días más de lo previsto. Muchos líderes africanos consideran que la propuesta de un Estado africano es impracticable, y mucha gente la considera una más de las absurdas fantasías de Gaddafi. Al final, tras cuatro días de reunión, se acordó cambiar el nombre de “Comisión de la UA” –el área responsable de la coordinación administrativa– por el de “Autoridad de la UA”, y también dotarla de más competencias y un mayor presupuesto. No obstante, el cambio de nombre tardará aún años en llegar puesto que ha de ser ratificado por 2/3 de los Estados miembros.
Pero aunque los líderes de África siguen viendo a Gaddafi con recelo, su riqueza, su buena relación con Occidente y la falta de alternativas políticas en el continente le están dando cada vez más protagonismo. “El deshielo de las relaciones con Occidente, que empezaron en 2003, cuando Gaddafi abandonó el programa de desarrollo de armamento nuclear, le han dado más credibilidad en África; y su creciente liderazgo africano le hace más aceptable para Occidente”, apuntaba un analista del periódico norteamericano The New York Times. Durante la década de los ochenta Gaddafi había financiado a movimientos rebeldes de varios Estados africanos, como en Chad o en Níger, siendo ésta uno de las razones de su exclusión de la comunidad internacional. Aunque el motivo principal de la marginación política internacional fue el atentado, en 1988, contra el avión estadounidense de la compañía Pan Am, en el que murieron 270 personas. La explosión de la aeronave mientras sobrevolaba la pequeña localidad escocesa de Lockerbie tuvo mucha repercusión mediática y fue el atentado más importante hasta el 11-S.  
Durante décadas las sanciones internacionales contra Libia ahogaron su economía, hasta que finalmente, el año 2003, Gaddafi se comprometió a abandonar su programa de armas nucleares, reconoció su implicación en el atentado de Lockerbie e indemnizó a las víctimas. Cuatro años antes, en 1999, Gaddafi había entregado a la justicia escocesa a los dos supuestos autores del ataque, de los que sólo fue condenado –a cadena perpetua– el agente de la inteligencia libia Abdelbaset Ali Mohmed Al Megrahi.
“Gaddafi cumplió así los requisitos de la comunidad internacional y, por lo tanto, oficialmente se pudieron reanudar las relaciones, pero en realidad se habían retomado mucho antes”, analiza seis años después el director del Departamento de Política y Estudios Internacionales de ...

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