Anuario 1998
Chile
"El juicio del dictador Augusto Pinochet pone de manifiesto la división social que vive el país"
Mar Ferrando

Después de 25 años, Chile ha desenterrado el recuerdo del golpe de Estado que encabezó el entonces general Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973. Este país andino todavía no ha cerrado las heridas abiertas durante los cerca de veinte años que duró la dictadura (1973-90). La división de la población, los partidos políticos y el Ejército en torno a la figura de Pinochet han resurgido a partir de la detención, en Londres, de el ex general y, desde marzo de este año, senador vitalicio. La detención respondía a una demanda de extradición del juez español Baltasar Garzón, que le acusa de haber cometido durante su dictadura actos de genocidio, terrorismo internacional, tortura y desaparición de personas.
Garzón abrió un caso, en 1996, para investigar la desaparición de ciudadanos españoles durante la dictadura argentina. La investigación se amplió y se introdujo, en relación al caso, la “Operación Cóndor”, una operación militar que promovió Pinochet con la cooperación de los dictadores de Argentina, Paraguay y Bolivia. La maniobra consistía en establecer una red de colaboración entre las dictaduras para detener y devolver a su país de origen (o eliminar) a aquellas personas que eran contrarias al régimen. Pinochet era, por lo tanto, uno de los responsables de las desapariciones.



Pinochet en Londres

Cuando en octubre de este año, Pinochet se trasladó a una clínica de Londres para someterse a una operación, Garzón cursó a la justicia británica una demanda de extradición y de detención del senador chileno. A partir de aquí se desencadenó una serie de reacciones de la comunidad internacional, pero sobre todo, de las autoridades chilenas, españolas y británicas.

En Chile, el Gobierno de Concertación de Partidos por la Democracia, formado por una coalición de partidos –Partido Socialista (PS); Partido Por la Democracia (PPD) y Democracia Cristiana (DC), que preside Eduardo Frei– considera que la demanda de Garzón es una intromisión de España en los asuntos chilenos. Asimismo, acusan a Londres de actuar con incoherencia porque, según Chile, Pinochet entró en el país como diplomático y con el reconocimiento de las instituciones británicas. Para mostrar el rechazo sobre lo que estaba sucediendo, Frei hizo regresar al embajador chileno que estaba en Londres y suprimió los vuelos entre Chile y las islas Malvinas (Pinochet colaboró con Londres durante la guerra con Argentina, en 1982).

Por su parte, el Estado español no se ha pronunciado porque argumenta que es un tema judicial en el que el Gobierno no puede intervenir. Londres también reacciona en este sentido, evitando, en todo momento, cualquier conflicto en las relaciones diplomáticas con Chile.

El caso de Pinochet ha desencadenado el debate sobre el futuro de una nueva justicia internacional y el precedente que podía comportar este juicio. Conforme el conflicto iba adquiriendo una dimensión internacional, otros países se añadieron a la demanda de extradición. Además, ha surgido el debate sobre los dictadores que, en la actualidad, viajan por el mundo en libertad. Incluso, durante el proceso judicial contra Pinochet, salió a la luz el caso de Kabila, presidente de Congo, que visitó Francia con total libertad y fue recibido como cualquier otro jefe de Estado.



Un juicio interminable

El juicio previo al inicio del proceso de extradición de Pinochet a España (para someterse a la justicia española) está siendo muy largo. La acusación (Garzón) y la defensa de Pinochet expusieron sus argumentos y, finalmente, cuando la Cámara de los Lores y el ministro de Exteriores británico denegaron la inmunidad diplomática al ex dictador (se manifiestan a favor de iniciar la extradición), el Tribunal de Londres anuló esta decisión porque un miembro del jurado estaba vinculado a Amnistía Internacional (parte acusadora). El proceso judicial, por lo tanto, volvió a su punto cero y acusadores y defensores tendrán que volver a presentar más pruebas y argumentos para conseguir su objetivo.

Durante los últimos meses del año, se han celebrado manifestaciones a favor y en contra de Pinochet en España y Londres. En Chile, donde también ha habido manifestaciones en uno y otro sentido, se ha evidenciado la división interna que padece la población sobre los crímenes que se cometieron durante la dictadura. Este hecho ha suscitado un cierto miedo a una posible reacción autoritaria del Ejército chileno y del jefe de las Fuerzas Armadas, Ricardo Izurieta, que pidió romper las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña y el Estado español.

Por otro lado, el Gobierno chileno se ha pronunciado a favor de conseguir la libertad del senador, para garantizar la lenta transición a la democracia y la estabilidad política en Chile.



El papel de Estados Unidos

La investigación sobre la “Operación Cóndor” desentierra el análisis sobre los hechos y la búsqueda de los motivos y de quiénes fueron los responsables que apoyaron a las dictaduras latinoamericanas en aquellos años. En este sentido, la responsabilidad de Estados Unidos en estos hechos históricos nunca ha sido reconocida, pero ante la dimensión internacional del caso Pinochet, EE.UU., finalmente, se pronunció al respecto y, a través de la secretaria de Estado, Madeleine Albright, aceptó haber cometido “errores terribles en Latinoamérica”. Albright admitió el apoyo de Estados Unidos en el golpe de Estado de Chile, en 1973, y en la dictadura del general Pinochet. También anunció la posibilidad de hacer públicos documentos sobre las dictaduras militares y la “Operación Cóndor”.

Pinochet dejó su cargo como jefe del Ejército de Tierra y pasó a ser senador vitalicio en el mes de marzo. Este hecho desencadenó las protestas de varios partidos. El nombramiento de senadores (que queda recogido en la Constitución chilena, modificada por Pinochet) es otra de las herencias que ha dejado el régimen dictatorial del ex general, que con estos nombramientos (militares retirados y personas próximas a su persona, que han sido escogidos por las mismas Fuerzas Armadas chilenas) se garantiza todavía un poder en las decisiones del Gobierno.

(Texto traducido del catalán y revisado por Juan Salvador Martínez)


Inestabilidad económica

La crisis que se ha desencadenado en Chile durante el año en el aspecto social y político, como consecuencia de la crisis asiática, viene acompañada de la crisis económica del país. El descenso en la cotización del cobre, que es uno de los ingresos más importantes del país, ha provocado un recorte presupuestario para evitar el déficit fiscal. Este recorte y las consecuencias económicas provocadas por el fenómeno meteorológico del Niño, durante 1997, han perjudicado todavía más las zonas que registran un alto nivel de pobreza.


Cronologia año  1998
7 de enero. La Cámara de los Lores aprueba la declaración en la que se manifiesta el rechazo por la designación de Pinochet como senador vitalicio.

14 de enero. Juicio político a Pinochet en una sesión especial del Parlamento. El ex dictador retrasa el acto de cese como jefe del Ejército hasta el mes de marzo.

11 de marzo. Pinochet ocupa el escaño vitalicio en el Senado en medio de grandes protestas. Los parlamentarios socialistas entran en la Cámara con fotos de Allende y del general Prats, asesinados durante la dictadura.

20 de marzo. El presidente Frei (DC) anuncia en el Congreso un plebiscito para reformar la Constitución y acabar con los "enclaves autoritarios heredados del régimen”, como el nombramiento de Pinochet como senador vitalicio.

16 de abril. Clinton viaja a Chile, donde asistirá a la II Cumbre de las Américas, que se celebra durante el fin de semana.

11 de mayo. El juez español Baltasar Garzón amplía en Chile la investigación sobre el la “Operación Cóndor”.

1 de octubre. Argentina y Chile desatan la pugna territorial de "Campo Hielo Sur" (pendiente desde 1991) sobre el acuerdo minero, firmado el 29 de diciembre de 1997, que permite la explotación de yacimientos fronterizos.

7 de octubre. Cinco catedráticos presentan al juez Garzón, que investiga delitos cometidos en Argentina entre 1976 y 1983, el dictamen contra la impunidad sobre la competencia y obligación española de juzgar los crímenes de las dictaduras militares de Argentina y Chile.

13 de octubre. Baltasar Garzón cursa una petición a la justicia y a la Interpol británica para interrogar al ex dictador Pinochet, que se encuentra en un hospital de Londres donde lo operaron el día 9. El ex general es acusado de genocidio, torturas, terrorismo internacional y desaparición de personas durante la dictadura militar chilena (1973-1990). Garzón investiga la responsabilidad de Pinochet en la “Operación Cóndor” (coordinación de las dictaduras sudamericanas en el exterminio de sus disidentes).

16 de octubre. Scotland Yard detiene al ex general Augusto Pinochet en la clínica donde se recupera de una operación.

21 de octubre. El Gobierno de Chile reclama que se le conceda la inmunidad diplomática a Pinochet porque viajó a Londres en "misión oficial", después de que Francia no le concediera la entrada por ser un ex dictador.

28 de octubre. El tribunal de Gran Bretaña reconoce la inmunidad de Pinochet. La acusación presenta un recurso y hay que esperar a la decisión de la Cámara de los Lores.

25 de noviembre. Los Lores revocan la concesión de inmunidad diplomática a Pinochet.

9 de diciembre. El ministro del Interior británico aprueba la decisión de los Lores. Se inicia el proceso de extradición.

15 de diciembre. El recurso presentado por la defensa de Pinochet anula la decisión de los Lores por considerar que uno de ellos estaba vinculado a Aministia internacional.


 


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