Anuario 1998
Paraguay
"La sombra de los dictadores sigue presente en Paraguay con el “caso Oviedo”"
Mar Ferrando

Paraguay empezó el año inmerso de pleno en la campaña de los partidos políticos para conseguir el triunfo en las elecciones presidenciales del mes de mayo. Unos comicios en los que, por primera vez desde hace más de cuatro décadas, un presidente civil sucedió a otro civil en el Gobierno. Son también los primeros comicios que se celebraron con una cierta garantía democrática tras la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-1989). De ahí que se contara con la presencia de un elevado número de observadores internacionales.
Por un lado, el Partido Colorado (republicano), que es el partido que ha monopolizado el poder durante más de 50 años (también bajo la dictadura de Stroessner) presentó como candidato a Raúl Cubas. Por el otro, Domingo Laíno encabezó la candidatura por Alianza Democrática (AD), que agrupaba a liberales, socialdemócratas, independientes y un pequeño grupo escindido del Colorado.

Cubas sustituyó, como candidato en las presidenciales, al ex jefe del Ejército, Lino Oviedo, que había ganado las primarias del partido en septiembre de 1997. Una condena de 10 años de prisión, impuesta por un tribunal militar, inhabilitaba a Oviedo para el cargo. El ex militar intentó un golpe de Estado durante el gobierno del presidente Carlos Wasmosy (PC), en abril de 1996 y en aquel momento hizo servir, una vez más, el poder del Ejército para evitar su destitución como jefe del mismo.

La fuerza y la popularidad de Oviedo tienen su origen en el fin de la dictadura de Alfredo Stroessner. Oviedo fue el principal responsable de la rendición del dictador, en 1989 y, desde entonces, su popularidad fue en aumento, aunque, en algunos casos, debido al miedo de la población, que se ha sentido amenazada por un posible golpe represivo. Por ejemplo, en las elecciones de 1993 Oviedo anunció que si el Partido Colorado no llegaba a la presidencia, el Ejército tomaría medidas. Y de hecho, el Ejército salió a la calle para presionar a la población y, finalmente, el Partido Colorado llegó al poder, con Wasmosy como presidente.



Libere a Oviedo, vote a Cubas

La campaña de Cubas en estas elecciones se ha centrado en reforzar la figura de Oviedo, quien consiguió el apoyo de los campesinos y demás sectores de la población con un discurso populista contra la corrupción y el delito organizado, además de proponer medidas drásticas, como, por ejemplo, restaurar la pena de muerte. El mensaje del Partido Colorado se centró en los lemas: “Cubas al Gobierno, Oviedo al poder” y “Libere a Oviedo, vote a Cubas”. Con la sombra del ex jefe del Ejército, Cubas fue escogido presidente.

La población ha apoyado el mensaje del Partido Colorado de acabar con la corrupción y la mala gestión que ha caracterizado a los gobernantes y al Ejército en los últimos años. Esta corrupción política ha provocado el surgimiento de grandes bolsas de pobreza en el país, el incremento del paro, un déficit fiscal de 27.000 millones de pesetas y una inflación anual del 9,2%. Una situación económica precaria que coloca a Paraguay como el tercer país más pobre de América Latina.

La droga y la corrupción que se vive en Ciudad del Este (centro de blanqueo de dinero, comercio ilegal y tráfico de estupefacientes) son dos de los aspectos que el nuevo Gobierno tendrá que afrontar para conseguir el apoyo de Estados Unidos, de los socios de Mercosur (Mercado Común del Sur, formado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, y sus asociados Bolivia y Chile) y demás organismos internacionales. Una nueva imagen del país que podría devolver la confianza de las entidades y empresas extranjeras e incrementar las inversiones para mejorar la situación económica.



Divisiones “Coloradas”

El “conflicto Oviedo” no acabó en las elecciones, ya que las discrepancias dentro el Partido Colorado se han incrementado durante el año. El sector oviedista, formado por Cubas y Oviedo, y los partidarios del ex presidente Carlos Wasmosy se separan cada vez más. Incluso, dentro el mismo Ejército hay partidarios de Oviedo y detractores, una división interna que empezó a surgir con el intento de golpe de Estado, en 1996.

Las divisiones todavía se hicieron más patentes cuando, en septiembre, la Corte Suprema ratificó una condena de 10 años de prisión para Oviedo. La reacción de Cubas ante esta notificación fue negarse a aceptar la sentencia, acusando al Supremo de violar el orden constitucional. La actuación de la justicia en este caso fue ejemplar y constituyó una pieza clave al garantizar los derechos y deberes de toda democracia (tan débil en este país), hecho que transmite una cierta tranquilidad de cara al futuro.

Por su parte, el Ejército amenazó con llevar a cabo un golpe preventivo si Oviedo volvía a la prisión. Incluso, los diarios del país recogieron la filtración de una conversación en la que los militares afirmaban que disolverían el Congreso y convocarían nuevas elecciones si se encarcelaba a Oviedo.

(Texto traducido del catalán por Juan Salvador Martínez)


La corrupción en Ciudad del Este

La imagen de Paraguay como un país corrupto queda ejemplificado en una ciudad fronteriza con Brasil y a sólo dieciséis kilómetros de Argentina. En Ciudad del Este no hay leyes. Es el reino del comercio ilegal, del narcotráfico y de la clandestinidad de terroristas islámicos. En esta ciudad hay indicios de la existencia de poderosos grupos económicos islámicos que financian el terrorismo, de manera que muchos de los ataques islamistas en Sudamérica se planifican en Irán y reciben el apoyo logístico y económico en Ciudad del Este, un lugar en el que se calcula que cada año se produce un blanqueo de dinero de unos 1.800 millones de pesetas. Además, existen cerca de 100 pistas clandestinas de aterrizaje para el contrabando del narcotráfico. El Gobierno de EE.UU. presiona desde hace tiempo a Paraguay para que acabe con este núcleo de corrupción que también es una amenaza regional, puesto que desde este punto se han hecho algunos atentados contra embajadas de Estados Unidos y de Israel.

Oviedo y la historia de Paraguay

El ex general Lino Oviedo ha sido uno de los principales protagonistas de la historia de las últimas décadas en Paraguay. El año 1989 fue para Stroessner su último año de mandato, porque el 3 de febrero, el teniente coronel Lino Oviedo, de 47 años, hasta entonces desconocido, se convirtió en una pieza clave en su rendición. Bajo las órdenes del general Andrés Rodríguez (consuegro del dictador y máximo dirigente de Paraguay entre 1989 y 1993), Oviedo redujo a Stroeesner (que actualmente se encuentra exiliado en Brasilia) solo y armado con una pistola y una granada, mientras en la calle, los tanques militares apuntaban al refugio del dictador. Aquel triunfo le hizo muy popular y le permitió toda una serie de ascensos que le situaron como jefe del Ejército. Pero este camino fugaz también le hizo ganar la fama de polémico. En las elecciones de 1993, en las que, por primera vez en 40 años, un civil, Carlos Wasmosy (Partido Colorado), fue escogido presidente, Oviedo también intervino, ya que aseguró que si el PC no llegaba a la presidencia, el Ejército tomaría medidas. De hecho, los tanques del ejército salieron a la calle durante aquellos días y el Partido Colorado ganó las elecciones. En 1996, Wasmosy hizo dimitir a Oviedo como jefe del Ejército y éste se amotinó, provocando una crisis en el país. Oviedo no fue acusado hasta octubre de 1997, cuando fue escogido candidato presidencial del partido. Entonces, Wasmosy, para desbancarlo, le acusó de intento de golpe de Estado y un tribunal militar lo condenó a prisión. La inhabilitación no ha evitado que Oviedo ganara, a través de Cubas, las presidenciales.


Cronologia año  1998
31 de enero. Demostración de fuerza militar en Asunción en la que el Ejército pidió la libertad del general retirado Lino Oviedo, candidato favorito en las elecciones del próximo 10 de mayo, que estaba detenido por el golpe de Estado que encabezó en abril de 1996.

17 de abril. El Tribunal Supremo ratifica la condena de 10 años de prisión para el militar Lino Oviedo, una sentencia que dictó un tribunal militar tras acusarle de intento de golpe de Estado.

10 de mayo. Primeras elecciones presidenciales con garantía democrática desde 1989. Gana Raúl Cubas, del Partido Colorado (derecha). También consiguen mayoría en el número de senadores diputados, gobernadores y regidores territoriales.

13 de mayo. El presidente electo, Raúl Cubas, estudia la adopción de una amnistía general que permita poner en libertad al general Lino Oviedo, condenado a 10 años por un intento de golpe de Estado.

18 de agosto. Raúl Cubas perdona la condena impuesta a Oviedo.

20 de agosto. La oposición paraguaya, con el apoyo de algunos diputados oficialistas, solicita abrir un juicio político contra Cubas por el indulto firmado a favor de Oviedo.

1 de septiembre. Un tribunal militar extraordinario anula el caso abierto contra Oviedo, que estaba acusado de intento de golpe de Estado.

24 de septiembre. El Tribunal Supremo ratifica la sentencia de 10 años de prisión para Oviedo.


 


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