Anuario 2000
Paraguay
"Paraguay cierra otro año de crisis política marcado por un nuevo golpe de Estado"
Mireia Coma

Paraguay se ha visto otro año inmerso en una grave crisis política que ha puesto en entredicho la eficacia del Gobierno del Partido Colorado (PC), liderado por Luis Ángel González Macchi. Los problemas para el Gobierno de Macchi ya empezaron a principios de año, cuando al pasado 6 de febrero, en una convención extraordinaria, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) decidió abandonar el gobierno de unidad nacional –integrado por el PC, PLRA y el Partido Encuentrista (PEN)– que se constituyó en el mes de marzo de 1999, tras el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y de la dimisión del entonces presidente del Gobierno, Raúl Cubas.
Entre las razones que obligaron a los liberales a volver a las filas de la oposición, situación que ocupan desde hace más de medio siglo, figuran la pérdida de credibilidad del Gobierno de González Macchi porque, según los liberales, no supo marcar un objetivo claro para solucionar los problemas económicos y sociales que afectaban al país, no demostraba una voluntad de acabar con la corrupción, y, sobre todo, porque el PC no cumplió la promesa de dar a los liberales la vicepresidencia del Gobierno una vez se hubiera constituido el gobierno de unidad. Ante esta situación los liberales vieron cómo la euforia que había provocado “la esperanza de marzo del 99” se había esfumado y la única solución que creyeron viable para acabar con un gobierno que en reiteradas ocasiones había demostrado ser sectario -sólo beneficiaba al sector que controla el PC, el sector argañista– corrupto y fuertemente influenciado por el ex dictador Stroessner –no fue casualidad que el 21 de febrero rompiera el silencio y anunciara que quería abandonar México, donde hace 11 años que se encuentra exiliado, para volver a Paraguay–, era trabajar para el país desde la oposición.

Con la salida de los liberales, al Gobierno de Macchi se le presentaba una situación difícil, porque aparte de perder la mayoría en la Cámara de Diputados –con lo cual los liberales podían poner obstáculos a muchos de sus proyectos de ley– las encuestas no le eran nada favorables, puesto que la mayoría de la población desaprobaba su gestión al frente del Gobierno. De esta manera, Macchi veía cómo se incrementaba la inestabilidad que rodeaba a su Gobierno, inestabilidad que ya se hizo presente el mismo día que cogió las riendas del país. Muchos ciudadanos no vieron con buenos ojos su manera de acceder al Gobierno en marzo de 1999, desde su cargo de titular del Congreso y por una simple resolución de la Corte Suprema tras la renuncia del entonces presidente oviedista Raúl Cubas –de hecho, lo que desaprobaba buena parte de la población era que Macchi no hubiera asumido la presidencia sólo de manera provisional y que no hubiera fijado una fecha para que los paraguayos, democráticamente a través de unas elecciones, pudieran escoger al presidente de su país–. Además, Macchi experimentaba un fuerte rechazo social que en los últimos meses se había exteriorizado a diario por las calles de Asunción, con las marchas de los trabajadores públicos, obreros y campesinos opuestos a las privatizaciones que impulsaba y a la poca efectividad del Gobierno para paliar la grave crisis económica que vivía el país –Paraguay tiene un índice de pobreza que sólo supera Haití en toda América Latina; tiene a casi la mitad de la población en el paro y en el primer trimestre del año ya arrastraba un déficit fiscal del 2.500%–. Dentro de esta marco de inestabilidad, hay que preguntarse si el frustrado golpe de Estado, que se produjo el 18 de mayo, cuando un grupo de militares, policías y civiles, bajo el nombre de Movimiento Patriótico Teniente Coronel Fulgencio Yedros, ocuparon durante unas horas el Primer Cuerpo del Ejército, la Comandancia de la Policía Nacional y la sede de la Fuerza de Operaciones de la Policía Especializada (FOPE), fue impulsado por el ex general Lino Oviedo, tal y como se apuntaba desde el Gobierno, o fue un autogolpe para dejar en mejor posición al Gobierno de Macchi. Tras el estado de excepción, el Gobierno salió reforzado, puesto que se pudo detener a aquellas personas consideradas enemigas del Gobierno o que no se tenía claro su posición respecto a este Gobierno.

Por otra parte, el 11 de junio fue detenido en la ciudad brasileña Foz de Yguazú el máximo enemigo del Gobierno, el ex general Lino Oviedo, líder del movimiento, dentro del Partido Colorado, Unión Nacional de Colorados Éticos. Después de abandonar Argentina, donde se encontraba exiliado desde marzo de 1999, Oviedo estuvo viviendo en la clandestinidad durante nueve meses por tierras paraguayas hasta ser detenido en Brasil. Buscado por su implicación en el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, desde la prisión el ex general esperaba ser extraditado a Paraguay para ser juzgado. Esta detención dio un giro al caso Argaña, que después de un año todavía estaba marcado por las contradicciones de sus implicados, Vera Esteche, Luis Rojas y Fidencio Vega, y del único sobreviviente del crimen, el chófer de Argaña, Víctor Barrios. Tres meses después de la detención de Oviedo, Luis Rojas y Fidencio Vega se escaparon, sin problemas, de una prisión de Argentina desde donde esperaban ser extraditados a Paraguay. Durante los días que estuvieron en la prisión, Rojas manifestó en reiteradas ocasiones que Walter Bower, José Alberto Planas y Juan Carlos Galaverna, actuales ministro del Interior, ministro de Obras y senador colorado, respectivamente, le ofrecieron un millón de dólares si mataba a Argaña y después se entregaba y acusaba a Oviedo y a sus seguidores de ser los instigadores del asesinato. Con la fuga de los dos acusados, quien estuviera detrás del asesinato podría conseguir que se cerrara el caso con sólo la declaración de Vera Esteche, que afirmaba haber sido contratado por los enemigos políticos del gobierno actual –Lino Oviedo, Conrado Pappalardo y Raúl Cubas–. Así, con “esta jugada”, los políticos supuestamente implicados en el caso quedarían libres de dudas y Oviedo iría a la prisión.

Dos meses tuvo el Gobierno para celebrar la detención de Oviedo, porque en las elecciones a vicepresidente celebradas el 13 de agosto recibió un buen traspié: el liberal Julio César “Yoyito” Franco ganó las elecciones con una mínima diferencia del 0’9% sobre el oficialista Fèlix Argaña, y, de esta manera, el Partido Colorado encajaba la primera derrota en 53 años. Hay que tener presente que Paraguay no celebra elecciones separadas para escoger al presidente y al vicepresidente de su Gobierno, sino que la Constitución marca que cada cuatro años se tienen que celebrar elecciones presidenciales, donde cada partido presenta una fórmula de presidente-vicepresidente. Dado que, en este caso, el vicepresidente escogido, Luis María Argaña, fue asesinado el 23 de marzo de 1999, el Gobierno decidió celebrar unas elecciones extraordinarias en el mes de agosto para elegir nuevo vicepresidente, puesto que esta plaza quedó vacante al no ser sustituida por ningún miembro del Gabinete del Partido Colorado. Ante la victoria, “Yoyito” Franco tenía tres opciones: aceptar la cohabitación negociando con el presidente un cambio político y social, reclamar más espacio de poder, y exigir la renuncia del presidencial para ocupar este cargo. Yoyito optó por la mejor opción, es decir, negociar con Macchi y preparar su candidatura para el 2003, puesto que no valía la pena hacerse cargo de un barco en crisis y a la deriva como en estos momentos es Paraguay.

(Texto traducido del catalán por Juan Salvador Martínez)


Lino Oviedo: el fantasma de Paraguay

Conocido como “jinete bonsai”, Lino Oviedo empezó su carrera política en 1989, cuando junto con el general Andrés Rodríguez llevaron a cabo un golpe de Estado que acabó con la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989). Más adelante, en 1993, el colorado Juan Carlos Wasmosy ganó las elecciones presidenciales merced al apoyo de Oviedo, pero tres años después el mismo Oviedo intentó derribarlo. Como consecuencia, el presidente Wasmosy le acusó de intento de golpe de Estado y lo retiró del Ejército. El 10 de septiembre de 1997, el ex general ganó las internas del Partido Colorado, aun cuando en poco tiempo vio desaparecer su oportunidad de estar al frente del Gobierno porque, el 9 de febrero de 1998, un tribunal militar lo condenó a 10 años de prisión por el intento de golpe de Estado (1996) y su candidatura a la presidencia fue reemplazada por su “ahijado”, Raúl Cubas. La fórmula Cubas-Luis María Argaña ganó las elecciones y el “ahijado” de Oviedo fue investido presidente el 15 de agosto de 1998. Pese a que el Congreso había establecido que Cubas no podía indultar a nadie condenado a más de cinco años de prisión, el presidente electo decidió liberar a Oviedo. El 23 de marzo de 1999, asesinaron al vicepresidente Luis María Argaña. Cubas y Oviedo fueron acusados de ser los principales responsables políticos del crimen, y ambos abandonaron el país: Cubas fue a Brasil y Oviedo a Argentina, donde el gobierno de Carlos Menen le concedió asilo político. Pero cuando Fernando de la Rúa fue investido presidente de Argentina, el 10 de diciembre de 1999, Oviedo abandonó Argentina y entró clandestinamente en Paraguay. Tras nueve meses, el ex general fue detenido el pasado mas de junio en Brasil, desde donde espera ser extraditado.


Cronologia año  2000
31 de enero. El gabinete económico aprueba un proyecto de ley de emergencia que concede al Ejecutivo facultades excepcionales para reformar o privatizar las empresas públicas por decreto. El documento autoriza al presidente a intervenir en las empresas estatales, anular contratas de trabajo y capitalizar o vender las empresas en un tiempo récord.

6 de febrero. El Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) decide, en una convención extraordinaria, abandonar el Gobierno de unidad nacional –integrado por el Partido Colorado, el PLRA y el Partido Encuentrista– constituido el mes de marzo del año 1999, tras el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña. Con esta decisión, todos aquellos miembros liberales que ocupan cargos de confianza nombrados por el presidente de la República tendrán que abandonarlos.

9 de abril. El Partido Colorado celebra elecciones internas para escoger al candidato a vicepresidente para las elecciones del mes de agosto. Félix Argaña gana las elecciones por 209.565 votos, seguido por Enrique Riera con 62.433 votos y Diógenes Martínez con 27.340 votos. La participación fue del 37%.

1 de mayo. Julio César Franco “Yoyito” gana las elecciones internas del PRLA para escoger candidato a la vicepresidencia. Con una baja participación, sólo el 20% del electorado, estas elecciones sirven para consolidar el liderazgo de “Yoyito” dentro del liberalismo paraguayo.

18 de mayo. Se produce un intento frustrado de golpe de Estado contra el presidente de la República. Un grupo de militares, policías y civiles leales al ex comandante del Ejército Lino Oviedo ocuparon durante algunas horas el Primer Cuerpo del Ejército, la Comandancia de la Policía Nacional y la sede de las Fuerzas de Operaciones de la Policía Especializada. El intento fue dominado por el Ejército y fueron detenidas 20 personas.

30 de mayo. El presidente González Macchi pone fin al estado de excepción. Durante estos días el Ejecutivo ha ordenado la detención de personas que posiblemente participaron en el intento de golpe de Estado. En este sentido, oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas han sido detenidos y se encuentran recluidos en diferentes dependencias militares y policiales oficiales. También han sido privados de su libertad numerosos civiles, incluidos parlamentarios y periodistas. Desde la vigencia del estado de excepción han sido denunciadas desapariciones y abusos.

8 de junio. El abogado Osvaldo Peña Álvarez, defensor de Luis Rojas, acusado del asesinato de Argaña, denuncia en la Corte Suprema argentina al cónsul de Buenos Aires, Rolando Goiburú, al ministro de Defensa, Nelson Argaña, al juez Jorge Bogarín y al abogado de la familia Argaña, Oscar Latorre, por asociación criminal. Peña Alvarez ha acompañado su denuncia con una cinta en la cual hay grabada una conversación donde Goirubú ofrece a Rojas una gran cantidad de dinero para que acepte la extradición y se declare culpable de los hechos.

11 de junio. El ex general Lino César Oviedo es detenido en la ciudad brasileña de Foz de Yguazú. Paraguay inicia los trámites para pedir la extradición de Oviedo.

2 de agosto. Los seguidores del ex general Lino Oviedo deciden votar a Julio César Franco, de la Lista 12, en las elecciones vicepresidenciales que se celebrarán el próximo 13 de agosto.

13 de agosto. “Yoyito” Franco gana las elecciones para vicepresidente de la República. El candidato del PLRA obtiene un 47,77 por ciento de los votos, seguido por el colorado Félix Argaña con un 46 por ciento del total de los votos.

17 de septiembre. Los presuntos asesinos del vicepresidente Luis María Argaña, Luis Alberto Rojas y Fidencio Vega Barrios, se escapan de la Central de Policía Federal bonarense.


 


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