Anuario 1998
Perú
"La política autoritaria de Fujimori recibe numerosas críticas de una población cansada"
Mar Ferrando

La lucha del presidente, Alberto Fujimori, para conseguir presentarse a los comicios presidenciales del año 2000, ha sido uno de los conflictos políticos de este año. Cuando Fujimori reformó la Constitución, tras el “autogolpe” que protagonizó en abril de 1992, elaboró un artículo en el que el mandato de un presidente se limitaba a dos legislaturas.
Después de esta modificación de la Carta Magna peruana, parece claro que un mandatario sólo puede ser reelegido una vez, por lo que, en principio, Fujimori no puede presentarse de nuevo en los comicios del 2000. El presidente peruano, sin embargo, está luchando para perpetuarse en el cargo, argumentando que, desde la modificación de la Constitución, él sólo ha sido escogido una vez. En agosto, el Congreso, adherido totalmente a Fujimori, rechazó definitivamente la organización de un referéndum sobre la cuestión de permitirle un tercer mandato, a pesar de que la oposición había obtenido un millón y medio de firmas a favor de realizar la consulta popular.



Cambios en el Ejecutivo

Mientras en Lima miles de estudiantes se manifestaban en contra de la política del presidente, las destituciones de algunos ministros del Ejecutivo fueron valoradas como un intento de Fujimori de limpiar la cara más corrupta del Gobierno. Por un lado, la del primer ministro, Alberto Pandolfi, al que sucedió Javier Valla Piestra, ex senador y prestigioso jurista que se había manifestado públicamente en contra de la política de Fujimori. Por otro, la del jefe de las Fuerzas Armadas, Nicolás Hermoza, que le ayudó a dar el golpe de estado del 5 de abril de 1992 y que fue sustituido por el nuevo ministro de Defensa, Julio Salazar. Pandofli y Hermoza eran partidarios y defensores del militar Montesinos, principal motivo de conflicto desencadenado por la protesta ciudadana y por la oposición política. Con las destituciones, Fujimori intenta cambiar la idea que la población tiene sobre el poder que ejercen los militares en la política del país.

Por otro lado, las elecciones municipales que se han celebrado este año han sido un barómetro que ha servido para conocer las fuerzas de los partidos de cara a los comicios generales. Fujimori ha visto cómo en los principales departamentos han ganado los grupos independientes y además, en Lima, el alcalde Alberto Andrade ha renovado su cargo, hecho que le perfila como principal opositor del presidente en los comicios del año 2000.

Estos resultados son una muestra del sentimiento de la población hacia el presidente peruano. Una población cansada de la política aplicada por Fujimori y de la influencia, en la sombra, del coronel Vladimiro Montesinos, asesor del presidente, que evidencia el poder todavía presente del estamento militar en el país.

La baja popularidad del mandatario entre los diversos sectores sociales se ha trasladado a la calle, donde se han celebrado marchas y protestas populares. Las manifestaciones se intensificaron cuando la mayoría oficialista en el Congreso evitó que se aprobara la celebración de un referéndum sobre la reelección de Fujimori.



Desaceleración económica

A pesar de que la evolución económica es positiva, el año estuvo marcado por una caída del índice de crecimiento del PIB (un 1,5% frente al 7,5% del año anterior). Una desaceleración que animó al sector privado a presionar al Gobierno para que introdujera recortes de impuestos y un proyecto de gasto público que reactivara la economía. Este estado de recesión, incrementado por la crisis rusa y asiática, ha implicado un descenso del precio del cobre y de otros metales en los mercados internacionales, que representan las dos quintas partes de los ingresos en divisas del país. A pesar de este comedido crecimiento, el paro ha aumentado hasta un 19%, hecho que incrementa la mala imagen del presidente entre las clases sociales más afectadas.

La crisis de los mercados emergentes supuso el aplazamiento de numerosas inversiones extranjeras, en especial en el sector minero. En julio, los consorcios Shell (Holanda y Reino Unido) y Mobil (Estados Unidos) anunciaron que no continuaban con sus inversiones para la explotación del yacimiento de gas de Camisea, por lo que Perú dejaba de percibir una inversión prevista para el proyecto de 3.000 millones de dólares. Shell y Mobil pretendían distribuir su producción en Lima y vender otra parte a Brasil, pero les disuadió los obstáculos planteados por el Gobierno.

También el fenómeno meteorológico de El Niño, que provocó inundaciones en gran parte del país durante 1997, ha contribuido en agravar la situación de pobreza en las zonas marginales urbanas y rurales. Fujimori anunció, en medio de una crisis de gobierno, un paquete de ayuda que ascendía a los 100.000 millones de pesetas para reconstruir las zonas afectadas.

(Texto traducido del catalán por Juan Salvador Martínez)


Las guerrillas, todavía en activo

La población y la comunidad internacional todavía tienen presentes el recuerdo de la última actuación de una guerrilla peruana. El MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru) asaltó la embajada japonesa en Lima, durante cuatro meses, para reivindicar la liberación de los guerrilleros encarcelados en Puno, a cambio de la vida de 72 detenidos. Aquella situación acabó con la muerte de todos los guerrilleros, un total de 14, y un civil, el 22 de abril de 1997. Las fuerzas de seguridad están en estado de alerta porque se teme que el MRTA tiene un grupo de 120 miembros, preparados por dar un golpe. La policía cree que estos guerrilleros planifican atacar la prisión de Yanamayo, cerca de la frontera con Bolivia, en Puno, donde se encuentran encerrados 60 de sus miembros. La población rural, por su parte, todavía padece algún ataque aislado de las guerrillas maoístas, Sendero Luminoso y Sendero Rojo (facción escindida de la primera). En abril de este año, Perú dio otro paso adelante contra la lucha armada, ya que detuvo al principal ideólogo y líder histórico de Sendero Luminoso, Pedro J. Quinteros. Este hecho se une a la detención de máximo jefe y fundador de la guerrilla, Abimael Guzmán, en 1992, tras la cual el grupo armado debilitó su fuerza y disminuyeron sus ataques contra la población, aunque las muertes y el terror que provocaron no son fáciles de borrar. Además, Quinteros continuaba su lucha armada organizando atentados en Lima y en las zonas con una gran presencia del narcotráfico. Sendero Luminoso, por su parte, ha reducido los ataques, concentrándose en los convoyes militares y policiales. El grupo, en los tiempos de más violencia, hacía de intermediario, pactando el precio entre los productores de hoja de coca y los narcotraficantes, sobre todo, en la región de El Alto Huallaga, que durante muchos años fue la zona donde se cultivaba más coca del mundo y, también, la más castigada por la guerrilla.


Cronologia año  1998
20 de abril. Detienen en Lima a un fundador de Sendero Luminoso (SL), el número dos de Sendero Rojo, Pedro Quintero, que se separó de SL cuando el líder, Abimael Guzmán, pactó, ya detenido, un acuerdo de paz, en 1993.

5 de junio. Fujimori hace dimitir al primer ministro, Alberto Pandolfi. Su sucesor es Javier Valla Piestra, ex senador y prestigioso jurista, que se había manifestado públicamente en contra de la política de Fujimori. Así, el mandatario intenta luchar contra su impopularidad entre la población. Mientras, en Lima, miles de estudiantes se manifiestan en contra la política del presidente.

20 de agosto. Fujimori destituye al jefe de las Fuerzas Armadas, cargo que desempeñará el nuevo ministro de Defensa, Julio Salazar. Por otro lado, César Saucedo ocupará el cargo de comandante general del Ejército.

27 de agosto. Seis diputados oficialistas aprueban una ley que autorizaría a Fujimori la reelección, en contra de la Constitución. La mayoría oficialista aborta un referéndum popular sobre la reforma de la Constitución, a favor de la reelección de Fujimori.

11 de octubre. Día de elecciones municipales. En Lima, sale reelegido el opositor Alberto Andrade, que se perfila como opositor de Fujimori en las presidenciales. En el resto del país gana también la oposición.

26 de octubre. El presidente ecuatoriano, Jamil Mahuad, y Alberto Fujimori firman, en Brasil, un acuerdo sobre una disputa fronteriza, por 78 kilómetros, que les ha enfrentado durante 50 años.


 


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