Anuario 1999
Panamá
"Concluye casi un siglo de presencia militar norteamericana en Panamá"
Asunción Rosselló

Los acontecimientos han marcado claramente el fin del siglo XX en Panamá: la recuperación del Canal y el resultado de las elecciones presidenciales. Y es que el 99 ha sido el año en que Estados Unidos ha abandonado la que ha sido su base militar desde hace casi un siglo. Panamá, provincia de Colombia, consiguió la independencia en 1903 porque así lo quiso Estados Unidos para construir una obra que mítica, tanto por su infraestructura como por su estrategia, y que aún marca el futuro de la nación istmeña. Pasan a ser patrimonio nacional los terrenos ribereños donde se asentaban las bases militares americanas.
El desalojo comenzó con el abandono del Fuente Clayton : el Comando Sur, uno de los grupos militaresamericanos destinados al Canal, finalizó en el mes de julio una presencia militar que se remonta al año 1903. Su asentamiento en la zona tuvo lugar cuando buques estadounidenses apoyaron la guerra de la independencia del país contra la vecina Colombia. Ligado a la construcción del canal de Panamá, Clayton fue inaugurado en 1922 inicialmente para alojar a un regimiento del Cuerpo de Infantería. El Fuerte durante la segunda guerra civil - cuando llegó a haber en Panamá 65.000 soldados estadounidenses destacados- sirvió de cuartel del Comando de Seguridad. En 1977, con la firma de los tratados Torrijo- Carter , Clayton se convirtió en la sede del Ejército Sur. Fue del Fuerte Clayton de donde salieron las tropas y los tanques que intervinieron en la invasión de Panamá en 1989, que supuso la caída del general “narcodictador” Manuel Antonio Noriega. El nuevo destino del Comando Sur es el Fuerte Bucharam, en la isla de Puerto Rico, desde donde coordinan sus operaciones para Latinoamérica y Caribe. A mediados de octubre partió el último de los 400 soldados que quedaban en Howard, en labores administrativas y de resguardo del área, que ahora queda a cargo de la Autoridad de la Región Interoceánica ( ARI ). Y a finales de año, de las diez bases militares y la veintena de poblados e instalaciones industriales de EE.UU en Panamá, sólo quedaba por transferir el Fuerte Clayton , que fue sede del Ejército Sur del Pentágono, hoy radicado en Puerto Rico, tras 85 años de ocupación militar.

Acuerdos Torrijos-Carter

Finalmente el 31 de diciembre, cumpliendo con los acuerdos de Torrijos- Carter del 7 de septiembre de 1977, que preveían la restitución de las instalaciones y de la zona del canal de Panamá antes del 2000, Estados Unidos desalojó a sus últimos soldados de las riberas de la vía acuática de 76 kilómetros que enlaza los océanos Pacífico y Atlántico. Según el tratado Hay-Bunau-Varilla, de 1903, el canal y una zona adyacente fueron cedidos a los EE.UU; el tratado Carter-Torrijos, derogó el tratado de 1903, previendo la devolución a la soberanía panameña para el 31-12-99. Así pues, en el último día del siglo, EE.UU puso punto y final a su presencia militar en el país , que durante la II Guerra Mundial llegó a ser de 50.000 hombres. Pero no todos los panameños han acogido la llegada de esta fecha con agrado. Y es que los gastos militares de Estados Unidos y Panamá representaron el 4 % del PIB; por tanto, los 10.000 panameños que dependían directa o indirectamente de esos ingresos manifiestan su nostalgia por los años de auge. Así pues, la salida de los norteamericanos del Canal afectará inevitablemente a la economía de una parte importante de los panameños que vivían directa o indirectamente de los soldados americanos.

En el plano económico hay que destacar que las bases estadounidenses le reportaban a Panamá unos 300 millones de dólares al año y suponían cerca de 5.000 empleos . En concreto, en 1999 las ganancias que aportó el canal a este año fiscal son de 568 millones de dólares (91.000 millones de pesetas) en el peaje cobrado a los barcos que lo transitan, a razón de 36 diarios. El Canal es cruzado por un 4 % del comercio mundial, del cual un 16 % es latinoamericano y el 15 % estadounidense. Como parte del Tratado de Neutralidad del Canal que firmó Panamá y que sigue vigente, hay una cláusula mediante la cual EE.UU se reserva el derecho de defender el libre acceso al canal e intervenir militarmente si considera que peligra el funcionamiento del Canal, algo que en estos momentos de júbilo todos descartan. Por su parte, un gran número de gobiernos latinoamericanos, desde los más críticos a los más férreos partidarios de Washington, ven el traspaso de la soberanía del Canal uno de los actos más positivos de Estados Unidos en los últimos decenios.

El segundo acontecimiento que ha marcado la vida de los panameños durante los últimos doce meses fueron las elecciones presidenciales que se celebraron el pasado dos de mayo. En contra de todo pronóstico, fue Mireya Moscoso (53 años), viuda del difunto caudillo conservador Arnulfo Arias, tres veces presidente y tres veces derrocado por Torrijos durante la década de los setenta, quien salió vencedora de estos últimos comicios. La nueva presidenta de Panamá tomó posesión de su cargo el pasado uno de septiembre con la asistencia de su Alteza Real el Príncipe Felipe de Asturias .

Moscoso sorprendió con su éxito electoral a propios y extraños. Según indican los analistas, esta mujer supo cristalizar el descontento de los panameños causado por las medidas neoliberales del Gobierno de Ernesto Pérez Balladares (1994 –1999) y los escándalos de corrupción que salpicaron su Administración. Cabe destacar que Moscoso ha heredado un país con un alto nivel de pobreza, que afecta al 40 % de una población de 2,7 millones de habitantes. Por lo que respecta al Canal, la nueva presidenta ha asegurado que cumplirá con el tráfico marítimo internacional y establecerá las medidas y acuerdos necesarios para proteger el cauce artificial.

Actualmente, Panamá refleja una población en pleno desarrollo, que se caracteriza por la participación plural de un gran número de personas, tanto nacionales y extranjeros., que apoyan y contribuyen a la activación del buen desarrollo de la nueva fase política y económica en la que ha entrado Panamá durante 1999. El Gobierno nacional se encuentra ejecutando un plan de desarrollo y modernización de todos los sectores de la sociedad panameña. Algunos de esos cambios responde a la promulgación de la legislación que promueve la promoción y protección de las inversiones extranjeras, así como la ejecución de programas de modernización del sector público, la privatización de los bienes estatales y la optimización en el aprovechamiento de recursos naturales.

Panamá no se libró tampoco de los efectos del devastador huracán Mitch, aunque no asoló el país con tanta virulencia como en Nicaragua y Honduras. Aún así, el sector agrícola se vio afectado de un modo considerable. La mala racha en el sector agrícola ya había comenzado en 1997 con el fenómeno climático conocido como “El Niño”. No obstante, el crecimiento de este año fue muy similar al anterior, un cuatro por ciento, frente al 3,7 por ciento de 1998.

Amenaza colombiana

Pocos meses antes de la entrega por parte de EE.UU a Panamá del Canal , el país se vio amenazado por la violencia de Colombia cuando el jefe paramilitar Carlos Castaño anunció a la Guardia Nacional panameña el blanco de sus ataques. Castaño acusó a la policía panameña de complicidades con la guerrilla en los sucios negocios del narcotráfico y el comercio de armas.

Así pues, Panamá vivió momentos de gran desconcierto ya que los cuerpos de seguridad del país no cuentan con mandos, entrenamiento y arsenal suficientes para contener un asalto a gran escala. No obstante, es evidente que un enfrentamiento entre la Guardia Nacional y los paramilitares hubiese tenido graves consecuencias en una provincia de 60.000 habitantes, el 62 por ciento sumidos en la pobreza, que subsisten con la pesca o la agricultura y cuya extensión boscosa constituye el 22 % del territorio istmeño.



 


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