Anuario 2000
Tayikistán
"Tayikistán da un pequeño paso hacia la democracia en las parlamentarias"
Marisa Angles

Fue, según el presidente Imamali Rahmanov, “un pequeño paso hacia la democracia, pero un gran paso para Tayikistán”. El presidente tayico se refería a las primeras elecciones multipartidistas que vivía el país. Aunque, tras las parlamentarias del 27 de febrero, observadores internacionales afirmaron que no tenían el mínimo nivel adecuado y no las reconocieron como democráticas.
El gran paso para Tayikistán fue, posiblemente, el hecho en sí de tener elecciones, si se tiene en cuenta la guerra civil que ha sufrido el país entre 1992 y 1996. Poco después de la independencia de esta república ex soviética, en 1991, el país se dividió en dos bandos, los procomunistas y los partidarios del movimiento islámico.

La guerra terminó, en teoría, con un acuerdo de paz en 1997, según el cual los islamistas contarían con el 30 por ciento de los cargos del gobierno. Pero todavía los esperan. En cambio sí es verdad que el gobierno ha integrado a unos 5.000 luchadores de la Oposición Unida de Tayikistán (UTO) en el ejército tayico, y ha legalizado los grupos integrantes de la UTO como partidos políticos.

En las elecciones legislativas de febrero, el Partido Democrático del Pueblo consiguió el 65 por ciento de los votos, los comunistas el 21 por ciento y el Partido Islámico el 7,5 por ciento. Sin embargo, y como también ha ocurrido en Uzbekistán, el número “dos” islámico, Qazi Akbar Turayazadé, anunció su intención de votar a Rahmanov e incluso llegó a pedir su voto.

Bombardeos y asesinatos

A pesar de que en 1997 se puso un punto final teórico a la guerra, la realidad es muy diferente. Las distintas etnias y religiones que intentan convivir en el país siguen intercambiando bombardeos y asesinatos.

En la región de Jokzhent, en el noroeste del país, vive una comunidad numerosa de uzbecos, partidarios de la independencia de la región y de una futura anexión a Uzbekistán. Estos grupos, que no se vieron representados en el tratado de paz de 1997, tienen poco que perder desestabilizando la situación actual.

En febrero, un coche bomba mató al ministro de Seguridad e hirió al alcalde de la capital, Dushanbe. Ambos eran candidatos en las elecciones y el ministro era uno de los aliados más valiosos del presidente; todavía no se ha atribuido a ningún grupo.

Economía

Tayikistán fue la república más pobre de Asia Central durante mucho tiempo; no obstante, durante los últimos tres años parece haber iniciado un crecimiento que es posible que continúe. El país ha recibido promesas de donaciones internacionales e inversiones de capital. Tayikistán podría utilizar estas inversiones para reconducir su economía hacia el buen camino alejándose de su economía paralela dedicada al tráfico de droga.

Tráfico ilegal

Dicho tráfico ilegal ha sido muy criticado por todos los expertos, que han caracterizado la economía del país de “economía criminal”, ya que no sólo corrompía a los ciudadanos, que se veían rápidamente enriquecidos al convertirse en traficantes, sino que la corrupción llegó hasta los guardias fronterizos y a importantes oficiales y dirigentes políticos. A lo largo del 2000, año en el que muchos países de la zona se han encerrado en sí mismos, Tayikistán ha reforzado la apertura de su política y economía, y los expertos aseguran que su trayectoria marcará un camino a seguir por otros países de Asia Central.


Una guerra civil interminable

Tras la independencia de Rusia, en 1991, las calles de Tayikistán se llenaron de gritos de protesta tanto de la oposición islámica como de manifestantes comunistas. En 1992, los islámicos consiguieron formar un gobierno controlado por el Partido del Renacimiento Islámico (PRI) y el país se dividió entre el movimiento islámico de las regiones de Tiubé y Badajshan, y los más afines al comunismo, situados en las regiones de Leninabad y Kuliab. Pronto los comunistas remontaron y la guerra se decantó hacia su bando. En 1992 se firmó el tratado de Seguridad Colectiva entre Rusia, Tayikistán, Uzbekistán, Kirguizistán y EE.UU. En el otro bando, los islamistas se unieron a los tayicos, dirigidos por el general Massud. En 1994 los comunistas ganaron las elecciones pero estas fueron boicoteadas por la oposición, que en 1997 consiguió que el gobierno le concediera un 30 por ciento de representación. No obstante, todavía no han visto materializarse en el congreso dicha representación.


 


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull