Anuario 2000
India
"India reorienta su política exterior y sigue con su proceso de apertura económica"
J. Salvador Martínez

Desde que obtuvo la independencia de Gran Bretaña en 1947, la India ha sido una república democrática soberana dividida en veintiocho estados. Con un enorme territorio y una población de casi mil millones, parece complicado que el Gobierno goce de una gran estabilidad política al tener que dirigir el país junto a más de doce partidos coaligados. Entre septiembre y octubre de 1999, los electores indios votaron sus terceras elecciones generales desde 1997.
La coalición de diversos partidos regionales formada en torno al Bharatiya Janata Party (BJP, Partido del Pueblo Indio), de carácter nacionalista hindú, que formaba el gobierno central desde marzo de 1998, se vino abajo en abril de 1999 como consecuencia de disensiones internas. Con ocasión de las elecciones se constituyó una nueva alianza llamada NDA (Alianza Nacional Democrática), que incluía a los mismos miembros con excepción del AIADMK (partido regional tamil). Este partido estuvo en el origen de la caída del gobierno y fue sustituido por su rival regional, el DMK (Dravida Munetra Kazhagam). La NDA (coalición de 24 partidos) ganó las elecciones consiguiendo 297 de los 543 escaños. Su principal rival, el Partido del Congreso, perdió más de 30 (consiguió 114 en total), pero permaneció en el primer puesto en el número de votos (28,31%). El BJP, con 182 escaños y 23,8% de votos, partió, a principios de los 90, con un electorado urbano, de clase media, y casta alta, pero actualmente llega a los medios rurales y las castas bajas, que votaban tradicionalmente partidos campesinos.

Así, en octubre de 1999 Atal Bihari Vajpayee fue nombrado de nuevo primer ministro y su equipo gubernamental varió poco, con excepción de la entrada de algunos ministros del DMK. Según su programa electoral, el BJP nombró en febrero de 2000 una comisión de 11 miembros encargada de formular proposiciones adaptadas a la nueva configuración política que ha visto la luz tras el declive del Partido del Congreso, pero este partido de la oposición y el presidente de la nación, Raman Narayanan, se mostraron en contra.

Con este panorama se celebraron las elecciones de diferentes estados en marzo, en las que el BJP mostró sus dificultades para progresar en el norte, su cuna original, mientras que ganaba terreno en el sur. Además, confirmaron que ciertos partidos regionales fuera de la órbita de la NDA se están convirtiendo en importantes centros de poder. El RJD, Rashtriya Janata Dal (Partido Nacional del Pueblo), consiguió la victoria en el estado de Bihar, el segundo más poblado, con 86 millones (Uttar Pradesh tiene 139 millones).

El Partido del Congreso destacó por su falta de iniciativa y sus problemas internos, lo que le impidió reconquistar el terreno perdido. De hecho, la presidencia de Sonia Gandhi (viuda del primer ministro asesinado Rajiv Gandhi) ha sido cada vez más criticada. No obstante, en las elecciones para la dirección del partido, Sonia Gandhi derrotó fácilmente a su único opositor, Jitendra Prasada, por 7.448 votos contra 94, el 15 de noviembre. Fueron unos comicios en los que los candidatos fueron escogidos por los líderes del partido y no por unas primarias estatales.

En este contexto, Sonia Gandhi tiene la legitimidad de ser la primera miembro de su familia en ganar unas elecciones del Partido ya que éstas han sido las primeras en celebrarse y en su reencuentro con la dirección del partido afirmó que continuaría con su política de izquierda y que presentaría un programa de reformas económicas.

China, punto de mira económico

La comparación con China, el enorme vecino, es uno de los asuntos que más preocupa al Gobierno de Vajpayee. El dinero que procede de inversiones extranjeras se quedan mayoritariamente (10 veces más) en el país comunista. Lo mismo ocurre con las exportaciones. China exporta, en términos económicos, cinco veces más que la India. Además, cada año una ola de mercancías baratas que provienen del gigante vecino se introducen en los mercados indios.

Por otro lado, La influencia china aumenta en el este en Myanmar y en el Golfo de Bengala, y al oeste continúa abasteciendo a Pakistán con misiles avanzados y arsenal nuclear. Pero, a pesar de esta preocupación, la India está creciendo económicamente, de manera espectacular, en los últimos años. Con un incremento de hasta el 5,1% de su PIB, el país se coloca entre las economías que más rápidamente están desarrollándose en el mundo.

La liberación del mercado de telecomunicaciones, la industria informática y la reforma económica del Gobierno son las claves de este progreso económico. Esta reforma, liderada por el ministro de Finanzas, Yashwant Sinha, consiste en una apertura a las inversiones extranjeras con una nueva normativa que las facilita, impulsar nuevos planes que permiten desregularizar nuevos sectores, simplificar las tasas de impuestos, agilizar la burocracia para facilitar la inversión interna, permitir a los inversores extranjeros que puedan comprar hasta el 40% de una firma India (antes sólo se permitía hasta el 30%) y flexibilizar las leyes laborales que, hasta el momento, eran reguladas por el gobierno indio. Aun así, el Vajpayee no ha conseguido los dos mil millones de dólares que pretendía ingresar con las privatizaciones, aunque todavía quiere continuar con esta política y privatizar 12 nuevas empresas, entre las que se incluye la compañía aérea Indian Airlines.

La política liberal ha incitado la reestructuración y la adquisición de algunas compañías extranjeras. Por ejemplo, en marzo, la compañía india de té, Tata Té anunció la compra de una compañía británica, Tetley. Con estas medidas el Gobierno ha conseguido aumentar las exportaciones y las importaciones en cerca de 4.000 millones cada una con respecto a 1999.

Vuelve la inversión extranjera

Tras las pruebas nucleares de 1998, la India fue sancionada económicamente por los países más industrializados, como Estados Unidos, Australia, Japón o los de la Unión Europea, que retiraron gran parte de sus inversiones. Ahora este hecho parece haberse perdido en el olvido y los países han perdonado parte de sus sanciones de manera que las inversiones extranjeras han alcanzado los 2.258 millones de dólares, un 10% más que en 1999.

También se han mejorado las relaciones con Turquía (tradicional aliada de Pakistán) a la espera de diversificar el aprovisionamiento de petróleo, que actualmente procede sólo de Oriente Medio. La deuda externa ha descendido paulatinamente en los últimos cinco años de manera que han pasado del 24,4% del PIB en 1996 al 22,1% en 2000. A pesar de los buenos resultados, el Gobierno no ha cumplido del todo su compromiso en materia de inversiones en infraestructura y de reducción del déficit público, que se eleva al 5,6% del PIB, cuando el objetivo era alcanzar el 4%.

Uno de los problemas de infraestructura más importantes de la India es el suministro de energía eléctrica. El gran inconveniente es que el distribuidor que tiene el monopolio por parte del Estado, Karnataka State Electricity Board (KSEB), ofrece poca energía eléctrica a repartir entre muchos usuarios. Esto supone que motores y maquinaria pierdan su rendimiento y muchos cultivos no puedan ser regados. Las subvenciones requeridas por KSEB llegaron a los 13.000 millones de dólares, cerca del 3,5% del PIB, lo que significa que el gasto en el suministro eléctrico sea una de las razones más importantes para que el país no haya alcanzado los porcentajes de crecimiento previstos por el gobierno (8% para el año 2000).

El otro gran asunto pendiente es la mejora de las comunicaciones terrestres. El Gobierno tiene intención de mejorar la red vial y ha señalado que para marzo del año que viene tiene la intención de construir 2.500 kilómetros de carreteras; con este objetivo pretende estimular el crecimiento y crear nuevos puestos de trabajo.

Panorama militar

La inversión del Gobierno indio en materia militar asciende al 2,1% de su PIB (Producto Interior Bruto). Esta cifra es 3,5 veces mayor que el gasto en salud pública (0,6% del PIB) y está próxima al dinero invertido en educación (3,1%).

La India importó en 1999 más de 560 millones de dólares en armas, unas cinco veces más que Estados Unidos y cerca de 300 millones de dólares menos que Pakistán. Rusia es el máximo abastecedor de armas para la India: submarinos, carros de combate, fragatas y misiles crucero son el principal armamento adquirido.

El segundo proveedor más importante es Israel, con el que firmó un acuerdo en 1992. Aun así, el arsenal militar indio necesita una profunda renovación: sus 1,2 millones de soldados no están bien equipados y su fuerza aérea pierde más aviones (más de 200 desde 1991) que cualquier otro en el mundo debido a accidentes provocados por su falta de mantenimiento y entrenamiento.

A esta conclusión llegó el Gobierno tras la crisis de los altos de Kargil (los pakistaníes cruzaron la línea de control india en el Estado de Cachemira y se apoderaron en mayo de la zona), porque los militares indios tuvieron muchas dificultades para hacer retroceder a los soldados pakistaníes. Para conseguirlo, hizo falta, además del despliegue de fuerzas masivas por parte del ejército indio, una intervención del presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, junto al entonces primer ministro paquistaní Nawaz Sharif.

Desde el final de la crisis, en julio de 1999, las relaciones con Pakistán no han dejado de empeorar. India se sintió traicionada por Pakistán en el conflicto de Kargil, en pleno contexto de las negociaciones sobre Cachemira entre los primeros ministros indio y paquistaní, y el secuestro de un avión civil indio.

Este incidente se saldó con la muerte de un pasajero indio y la liberación de tres militantes cachemires a cambio de 180 secuestrados, hecho que fue acogido por la India como una afrenta ya que consideró que en el secuestro estaban implicados altos cargos pakistaníes. La respuesta India fue pacífica, evitó abrir nuevos fuentes de violencia buscando con esta medida el apoyo de países occidentales.

Esta estrategia tuvo su recompensa con la visita de Bill Clinton entre el 19 y 25 de marzo. Mientras que el presidente americano estuvo unas pocas horas en Pakistán, en la India pasó cuatro días. Clinton evitó en su visita al país hindú hablar de temas controvertidos como la firma del TICE (Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares) y el conflicto de Cachemira (lo único que dijo es que ambos países tenían que dialogar), y basó su visita en los aspectos económicos y comerciales (se firmaron acuerdos por un valor de 4.000 millones de dólares).

Tanto Clinton como Vajpayee sentaron las bases de unos lazos en los que ambos países subrayaban su interés de colaborar como socios estratégicos en el nuevo orden internacional.

Visita del presidente ruso

La visita del presidente ruso, Vladimir Putin, en abril, selló el nuevo carácter de las relaciones entre Moscú y Nueva Delhi. En la estancia de Putin, el pragmatismo se impuso a las relaciones caracterizadas por cuestiones ideológicas, de manera que ambos países firmaron la Declaración sobre Asociación Estratégica.

Este hecho demostró que querían imprimir un nuevo carácter a las relaciones bilaterales y dejaba claro que las afinidades e intereses que les unieron durante la Guerra Fría eran un asunto del pasado. La India quiere mejorar relaciones con las potencias que pueden influir en su economía.


Un país multicultural y complejo

La India, con una población de más de 982 millones de personas, es el segundo país más poblado del mundo tras China (1.255 millones). La tasa de crecimiento anual es del 1.2%, unos 15 millones de personas cada año, por lo que su población se estima en más de 1.200 millones en el año 2015. A pesar de su creciente urbanización, 27,7% de los habitantes viven en ciudades (21,3% en 1980), la población sigue siendo mayoritariamente rural. Con una media de más de 264 personas por kilómetro cuadrado, el país está densamente poblado, aunque no de modo uniforme. La llanura del Indo y el Ganges, en el norte, es la zona de mayor concentración demográfica, mientras que el desierto del noroeste y las regiones montañosas del norte y nordeste están habitados de forma relativamente dispersa. La renta per cápita anual es de unos 380 dólares y la altísima proporción de jóvenes representa una carga sobre los recursos de los asalariados adultos y los servicios estatales. La esperanza de vida al nacer es de 62.9 años y tan sólo el 55% de las personas con más de 15 años sabe leer y escribir (71% entre 15 y 24 años). Se hablan más de 700 lenguas y dialectos importantes, pero el Gobierno indio ha reconocido oficialmente quince lenguas regionales. La India es uno de las veinte naciones más industrializadas del mundo. El 25% de su PIB (Producto Interior Bruto, cifrado en 430 mil millones de dólares), se dedica al sector de la industria, el 45% a servicios y el 30% al sector de la agricultura. Los principales productos alimentarios son el arroz y el trigo; entre sus cultivos comerciales más importantes se incluye la caña de azúcar, el algodón, el té, el café, el caucho y el tabaco. No obstante, la creciente presión demográfica sobre la tierra cultivable, la deforestación y la consiguiente erosión de la tierra y una disminución de los resultados obtenidos con el uso de nutrientes artificiales para los suelos, hace de la agricultura un negocio cada vez más precario, especialmente duro para el grupo de pequeños propietarios que representa la mayoría de campesinos indios. Muchos han emigrado a las ciudades en busca de sustento, exacerbando así los problemas de las metrópolis cuyas infraestructuras son inadecuadas para las necesidades de sus residentes. Más de 100 millones de indios carecen de vivienda. Este país, que bien puede ser considerado como un subcontinente, tiene una compleja combinación étnica que se fundamenta en los sucesivos grupos de invasores que se entremezclaron con la población indígena. Aunque la India es un estado secular, la religión es parte integral de la vida de la nación. Un 82,5% de la población es hindú. El islamismo, practicado por el 11,5% de la población, es la segunda religión del país, y constituye el legado de cerca de 600 años de control musulmán sobre el norte de la India. El resto son cristianos, sijs, budistas y jainitas (las tres últimas son ramas del hinduismo.) Quizá la característica más particular del hinduismo sea su sistema de castas que, tradicionalmente, determina las opciones de un individuo para elegir cónyuge, amigos, ocupación, lugar de habitación y otra serie de variables. Este sistema recoge que existen cuatro grandes castas, más un grupo que no pertenece a ninguna, los intocables, que realizan las tareas más serviles y degradantes. A pesar del buen momento de la economía, el índice de pobreza del país sigue siendo alto. La India es uno de los estados más pobres y uno de los más lentamente ha ido reduciendo su índice de pobreza en las dos últimas décadas. En este año 2000 se ha situado en el 34,6% según el Banco Mundial, un punto por debajo con respecto al año anterior. No obstante en los últimos años este índice ha ido disminuyendo progresivamente. En 1974 se situaba en el 54% mientras que en 1987 era del 38%. En las áreas rurales es donde se concentra la mayor parte de la población que vive en una situación de pobreza; en las ciudades el porcentaje no pasa del 18%. El 44,2% de la población (unos 400 millones) vive con un dólar o menos al día y el 15% no tiene expectativas de vida más allá de los 40 años. Otros datos indican que dos de cada diez personas no tienen acceso a agua potable, y el 70% no disfrutan de los servicios sanitarios. Precisamente la falta de agua es el problema más importante de los estados del noroeste como Gujarat, Rajastán o incluso de los del este, como Orissa y Andhra Pradesh. No hace mucho el problema eran las inundaciones pero en los últimos años no llueve, el monzón del año pasado fue insuficiente y la sequía pone en dificultades esas zonas. Según el director del Instituto Tata de Energía de Delhi, R.K.Pacharui, el hecho de que el agua subterránea sea gratuita y que los granjeros paguen demasiado poco por la energía que necesitan para hacerla emerger, hace que las fuentes de agua se vacíen progresivamente. Pachauri considera que un aumento en el precio del agua y la electricidad puede ser una medida necesaria para evitar el malgasto de agua. El Gobierno está estudiando un plan para transferir agua de los ríos más caudalosos a las áreas deficitarias y han pensado colocar una serie de presas en el río Narmada para desviar agua y abastecer a millones de personas, sobretodo de la parte noroeste del país, donde la sequía es un grave problema.


Cronologia año  2000
29 de enero. La India refuerza sus tropas en Cachemira, tras el aumento de tensión en la zona que se disputa con Pakistán.

8 de febrero. El BJP (Partido del Pueblo Indio) nombra una comisión de 11 miembros para formular proposiciones adaptadas a la nueva configuración política tras el declive del Partido del Congreso.

5 de marzo. Elecciones legislativas en los estados de la India. El BJP gana terreno en el sur, pero se estanca en los estados del Norte.

17 de marzo. India y Pakistán restablecen sus conversaciones sobre el conflicto de Cachemira antes de la visita del presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.

20 de marzo. Clinton firma con Vajpayee acuerdos comerciales por un valor de 4.000 millones de dólares.

23 de marzo. Clinton ofrece su ayuda para que India y Pakistán lleguen a un acuerdo sobre Cachemira, e insta a los dos países a que dialoguen.

20 de abril. El presidente ruso, Vladimir Putin, visita India y firma con Vajpayee la Declaración sobre Asociación Estratégica, que deja claro que los intereses que les unieron en la Guerra Fría eran un asunto del pasado.

24 de julio. India da la bienvenida al alto al fuego, por tres meses, proclamado de forma unilateral por el grupo propakistaní cachemir.

23 de agosto. El primer ministro japonés, Yoshiro Mori, visita la India para establecer acuerdos centrados en el mercado informático.

12 de septiembre. El Gobierno estudia un plan hidrológico para desviar agua del río Narmada y abastecer a las zonas del noroeste del país.

15 de noviembre. Sonia Gandhi consigue una amplia mayoría en las primeras elecciones para la liderar el Partido del Congreso.

8 de diciembre. Diez personas son asesinadas en el primer día del alto al fuego ofrecido por el Ejército indio en el mes sagrado del Ramadán. Grupos propakistaníes de Cachemira consideran que es una estrategia para conseguir simpatías internacionales.

 


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