Anuario 2000
Pakistán
"Musharraf se aleja de su prometida política liberal y dirige al Estado a una dictadura"
J. Salvador Martínez

El año 2000 ha sido el primero en el que el general Musharraf ha gobernado de principio a fin. A su llegada, suspendió el Parlamento, prometió perseguir a los políticos y funcionarios corruptos, enviar a Nawaz Sharif a prisión y hacer una política liberal que sirviera para organizar el país. Su decisión más importante la tomó el 10 de diciembre, el general decidió perdonar al ex primer ministro Sharif de su sentencia a cadena perpetua y le permitió exiliarse con su familia en Arabia Saudí.
En abril Nawaz Sharif fue condenado a cadena perpetua por secuestro, piratería aérea (pretendió que el avión en el que viajaba el presidente Tarar no aterrizase en suelo pakistaní), complot, corrupción e intento de asesinato. Sharif, se libró de la pena de muerte, pero no de pasar el resto de su vida en prisión. En 1971, en el último golpe militar que se produjo en Pakistán, el general Ziu Ul Hag decidió colgar a Ali Bhutto, el primer ministro que él había depuesto. En este caso, Nawaf Sharif ha tenido más suerte y ha podido salir del país junto a 19 parientes y 22 contenedores con sus enseres. Para ello ha tenido que dejar el 80% de sus pertenencias, unos 5 millones de dólares, 5 fábricas, varias casas y 24 hectáreas de tierra. Además, no podrá volver en menos de diez años y ha sido inhabilitado para cargos públicos durante veintiuno. El general Musharraf ha cedido, de esta manera, a las peticiones internacionales que presionaban por liberar a Sharif, en un intento de suavizar la imagen de Pakistán en el exterior. Además, la amistad que Nawaz Sharif tiene con Bill Clinton, las buenas relaciones que mantenía con la familia real Saudí y el intento de organizar a la oposición que Kulsoom, la mujer de Sharif, estaba realizando en el país islámico, han ayudado a tomar esta decisión. Este acuerdo tardó varios meses en realizarse. Poco después de llegar al poder, Musharraf viajó a Arabia Saudí, la tierra sagrada del Islam, para presentar sus respetos al rey Fahd. En esta visita el príncipe Abdullah pidió clemencia para Sharif, y Musharraf prometió que lo liberaría. Primero, para evitar que los saudís retirasen inversiones en la enfermiza economía política de Pakistán, y segundo, porque podría conseguir que Sharif desapareciera del mapa político del país.

Las relaciones del ex primer ministro con Arabia Saudí han sido siempre buenas porque Sharif solía consultar las decisiones importantes con el rey Fahd. En 1991, durante la Guerra del Golfo y como primer ministro envió 50.000 soldados para defender “la tierra sagrada”. En 1998, a pesar de la oposición de Occidente, Sharif decidió hacer pruebas atómicas con el consentimiento del rey Fahd, quien dijo estar muy contento con el nacimiento de “la Bomba Islámica”, y le garantizó petróleo a bajo precio y créditos con buenas condiciones de devolución. En cuanto a Estados Unidos, Sharif mejoró su imagen cuando, a petición del presidente Bill Clinton, decidió retirar sus tropas de la zona India de Cachemira, en mayo de 1999.

Sin embargo, el desplante de Clinton en su visita en marzo ha hecho recapacitar a Musharraf y le ha conducido a plantearse el perdón del ex primer ministro. Clinton hizo una visita a la zona del Indostán en marzo y estuvo 6 horas en Pakistán y más de cuatro días en la India. El presidente de Estados Unidos pidió a Musharraf que se dedicase a mejorar la situación económica del país en vez de gastar sus ayudas en el conflicto de Cachemira. Esta postura fue vista como un apoyo a la India y un alejamiento del país musulmán, que siempre había tenido el apoyo americano (India tradicionalmente tuvo el sostén de la URSS). Musharraf espera que la decisión de exiliar a Sharif sea interpretada por Estados Unidos como una concesión que permita mejorar sus relaciones.

La oposición se queda sin líderes

En política interna, la marcha de Nawaz Sharif facilita las cosas a Musharraf. Los dos partidos más importantes del país han perdido a sus líderes, Nawaz Sharif y Benazir Buttho. El primero, líder del partido liberal PML (Liga Musulmana de Pakistán) ya está exiliado en Arabia Saudí. La segunda, que dirigía el socialdemócrata PPP (Partido del Pueblo Pakistaní), acusada de corrupción cuando Sharif estaba en el poder, pasa casi todo su tiempo en Dubai. Buttho espera que su marido, condenado desde abril de 1999 a cinco años de cárcel, también por corrupción, salga de prisión. El gobierno de Musharraf les ha ofrecido la misma posibilidad de exilio pero Bhutto asegura que considerará esta propuesta de mantenerse alejada de la política si Musharraf permite la democratización del país.

Con estos hechos, Musharraf se aleja cada vez más del objetivo propuesto cuando dio el golpe de Estado. En principio, esa política liberal que pretendía y que debería concluir en dos años para permitir las elecciones no se está llevando a cabo. En cuanto ascendió al poder Musharraf anunció un programa con siete puntos que comprendía fundamentalmente el reforzamiento de la federación y de la cohesión nacional, un nuevo impulso a la economía, la despolitización de las instituciones, la lucha contra la corrupción y la descentralización del poder. Para ello creó un Consejo de Seguridad Nacional que reunía a los tres jefes del Estado-Mayor y a cuatro personalidades civiles. En el ámbito federal y provincial se constituyeron gobiernos compuestos esencialmente por tecnócratas y profesores universitarios, bajo el control del general Musharraf, y de gobernadores provinciales. Sin embargo, sus acciones parecen encaminadas a fijar su poder por un largo período y ya baraja la posibilidad de restaurar el Parlamento, con un Primer Ministro dirigido por él y aprobar leyes constitucionales que permitan establecer un poder compartido con el ejército. Su intención es que el Consejo Nacional de Seguridad, cuyo presidente es él, pueda despedir a primeros ministros y parlamentarios.

Programa económico

En economía, el 15 de diciembre de 1999, el general Musharraf presentó su programa de mejoras económicas. Ha establecido un proyecto de privatizaciones (que le han reportado 4000 millones de dólares) y un plan de lucha contra la pobreza financiado, en parte por una disminución del presupuesto militar. En junio introdujo el impuesto sobre los ingresos agrícolas, (General Sales Tax, GST). Ese impuesto, una especie de IVA, que era reclamado desde hace tiempo por el FMI (Fondo Monetario Internacional), no ha llegado a cuajar y por el momento sólo un 1% de la población lo paga. El FMI no piensa conceder nuevos créditos a Pakistán si esta ley no se lleva a cabo y el país necesita dinero para pagar a sus acreedores una deuda que asciende ya a más de 38.000 millones de dólares, más del 52% de su producto interior bruto. Otra de las medidas económicas ha sido la creación de la NAB (Oficina Nacional de la Responsabilidad Financiera) para arrestar y juzgar a los corruptos, y conseguir el pago de los deudores. Aunque Pakistán sigue al borde de la bancarrota. El crecimiento del PIB ha aumentado un 5%, frente al 4.3% del año anterior, gracias a las cosechas de algodón y el consecuente estímulo de la industria textil, , que cuenta con el 60% de las ganancias en exportación. Las cosechas de arroz y trigo han sido también excelentes. Las inversiones extranjeras, sin embargo, han alcanzado su nivel más bajo desde 1990-1991, y se sitúan en 497 millones de dólares.


Un país plagado de problemas sociales

Con más de 148 millones de habitantes, Pakistán es el sexto país más poblado del mundo. La tasa de crecimiento anual es del 2.4%, unos 5 millones de personas cada año, por lo que se estima que para el año 2015 tenga más de 222 millones de habitantes. Su población es esencialmente rural, pero el 35% vive en las ciudades, cifra que está al alza, ya que dentro de unos 15 años será casi la mitad. La esperanza de vida al nacer es de 64 años, el 31% vive con menos de un dólar al día, y el índice de pobreza, según el Banco Mundial, se sitúa en un 40% de la población. El 44% de la población es analfabeta y el gasto en educación es del 2.7% del PIB, (1.5 puntos menos del que se hace en materia militar, 839 millones de dólares, que le coloca entre los diez países del mundo que más invierten en ese aspecto). El 95% de los pakistaníes son musulmanes, en su mayoría miembros de la rama sunÍ.. Los cristianos y los hinduistas representan juntos el 3% de la población aproximadamente. La lengua oficial del Estado es el urdo,, una lengua que surgió de la mezcla de dialectos que se hablaban en Pakistán hasta los siglos XVI y XVII. Además del urdo, hay cinco lenguas principales, según la región. Se trata de un país agrícola. El trigo, arroz, maíz son los cultivos básicos, el algodón es el cultivo comercial. Una cuarta parte de la tierra está cultivada y aproximadamente la mitad de la mano de obra trabaja en el sector de la agricultura. La industria, emplea alrededor de una quinta parte de la mano de obra.

Una nueva dictadura militar

Pakistán (“tierra de los puros”) obtuvo la independencia en agosto de 1947. Al principio su territorio estaba dividido en dos partes. En el este, el actual Pakistán y al oeste lo que hoy en día es Bangladesh, que consiguió su indepedencia en 1971 con la ayuda de la India. El país ha sido dirigido, desde entonces, por el Ejército durante casi la mitad de los 53 años que tiene como Estado independiente. En 1999 fue la última vez que un general ascendía al poder. Ese año estuvo marcado por una escalada en el conflicto de Cachemira y el golpe de Estado militar del 12 de octubre. El primer ministro Nawaz Sharif, que concentraba todo el poder en sus manos, había visto descender cada vez más su popularidad a medida que la crisis económica y social se agravaba. Sharif destituyó, ese día, al presidente de la República, Rafiq Tarar, mientras que éste estaba en visita oficial en Sri Lanka. El general Musharraf y dos tenientes, que también habían sido destituidos por el primer ministro, Nawaz Sharif, decidieron dar un vuelco a la situación política del país y establecieron un gobierno militar que fue acogido con alivio en Pakistán. Musharraf no proclamó la ley marcial pero tomó el título de jefe del poder ejecutivo. Occidente reaccionó ante el golpe de Estado interrumpiendo los préstamos, la ayuda al desarrollo y pidiendo una rápida restauración de la democracia. Pakistán fue expulsado de la Commonwealth (una entidad creada en 1949, tras la desaparición del Imperio Británico, y que agrupa a los antiguos territorios de la Corona).


Cronologia año  2000
1 de enero. El ministro del Interior dice que arrestaría a los secuestradores del avión indio si entran en el país.

11 de enero. El tribunal superior d justicia rechaza que el anterior primer ministro, Nawaz Sharif, ha cometido actos de traición y secuestro que le podrían condenar a la pena de muerte.

19 de marzo. El presidente de Estados Unidos Bill Clinton llega a Pakistán con la intención de mejorar las tensiones bélicas con la India por el conflicto de Cachemira.

6 de abril. El ex primer ministro Nawaz Sharif es sentenciado a cadena perpetua por actos de secuestro y terrorismo.

25 de mayo. Musharraf promete restaurar la democracia en menos de tres meses.

20 de junio. Musharraf introduce el impuesto sobre los ingresos agrícolas, pero las protestas de los comerciantes y campesinos consiguen anular la ley.

20 de julio. El ministro de Exteriores pakistaní declara que usarán bombas atómicas si son atacados por la India, por el conflicto que tienen por la zona de Cachemira.

23 de julio. El ministro de Exteriores chino anuncia que la mejora de sus relaciones con la India no serán a expensas de las que tienen con Pakistán.

6 de Agosto. Pakistán no es admitido en el Fórum regional ASEAN porque no tiene un gobierno elegido democráticamente.

19 de septiembre. 16 muertos y docenas de heridos tras estallar una bomba situada en una caja de uvas en un mercado de Islamabad.

10 de diciembre. El general Musharraf decide perdonar la sentencia a cadena perpetua de el ex primer ministro Nawaz Sharif, y permite que se exilien en Arabia Saudí junto a su familia.

14 de diciembre. El ex primer ministro Nawaz Sharif se marcha junto a su familia a Arabia Saudí. Sharif, que tuvo que dejar el 80% de sus pertenencias, no podrá volver en menos de diez años y fue inhabilitado para desempeñar cargos públicos durante veintiuno.

 


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