Anuario 2000
Polonia
"Kwasniewski es reelegido presidente y la Solidarosnoc de Walesa se derrumba"
Mireia Maristany

La República de Polonia que, junto a Estonia y Hungría, se perfila como una de las primeras candidatas al ingreso en la Unión Europea (UE), ha vivido un final de siglo marcado por las elecciones en otoño, por la ruptura de la coalición de gobierno y por sus renovadas ansias de entrar, cuanto antes mejor, en el marco del ahora Grupo de los Quince.
Para Aleksander Kwasniewski, recién elegido presidente de Polonia en el otoño de este año por una abrumadora mayoría, la integración de su país al seno de la UE es lo más importante y no sólo a nivel internacional, económico y jurídico, sino a nivel mental y sociológico. En las elecciones celebradas en el mes de octubre, el ex comunista reconvertido en socialdemócrata Aleksander Kwasniewski (Alianza de Izquierda Democrática, SLD), fue reelegido presidente de Polonia para los próximos cinco años por una abrumadora mayoría, algo que ya vaticinaban todos los sondeos. Kwasniewski (56,1%) barrió en las urnas a sus doce rivales, pero la peor parte se la llevó su antecesor en el cargo y antiguo líder de Solidaridad, el Nobel de la Paz y ex presidente Lech Walesa (Democracia Cristiana de la III República). Con menos del 1% del apoyo popular Walesa, histórico líder de la lucha contra el comunismo, dijo haber perdido una batalla, pero no la guerra, y manifestó su intención de mejorar estos resultados en las elecciones parlamentarias del 2001. Comicios que, según las últimas informaciones, el presidente pretende convocar el próximo mes de junio. El partido de Kwasniewski es el favorito para la victoria, lo que le permitiría el control de las dos cámaras, y por tanto de casi todos los poderes. En las anteriores presidenciales (celebradas en el año 1996), el socialdemócrata consiguió ganar en la segunda vuelta al obtener el 52% de los votos frente al 48% de Walesa.

El segundo candidato electoral, que se presentó en solitario, el liberal independiente y prestigioso economista que fuera ministro de Finanzas, Andrzej Olechowski, obtuvo un 18,5%, lo que relegó a un tercer lugar al actual líder de Solidaridad y cabeza de la alianza conservadora, Marian Krzaklewski (AWS). Del resto de los candidatos únicamente hacer mención de los dos que superaron la barrera del 1%: Jaroslaw Kalinowski (Partido Campesino Polaco) con un 5,6% de los sufragios y Andrzej Lepper (sindicato campesino Autodefensa) con un 2,4%.

El hecho de que estos dos partidos superasen el mínimo establecido, parece responder a un hecho: en el campo reside un 27% de la población. Este es uno de los problemas de más difícil solución para las autoridades polacas a la hora de acceder a la UE, ya que, según cálculos oficiales, únicamente unas 700.000 granjas podrán beneficiarse de las subvenciones agrícolas de la UE tras el ingreso. Por tanto, los 1,8 millones de granjas restantes están condenadas a desaparecer del mapa o producir para consumo propio. En términos de población, las cifras son escalofriantes. Ocho millones de polacos residen en el campo y, de estos, sólo dos millones y medio tendrán garantizada la subsistencia una vez Polonia sea un miembro más de la UE.

Una fecha: enero del año 2004

Polonia se encamina con paso firme hacia las puertas de la Europa de los Quince, a la que pretende acceder en enero de 2004, pero su economía parece no seguirle muy de cerca. En el transcurso de la Cumbre de Niza quedó claro el lugar que debe ocupar esta república ex comunista en el seno de la Unión; el Consejo de Ministros apostó por Polonia concediéndole el mismo número de votos que España. La clase política polaca está decidida a acelerar su integración, pero todavía existen serios escollos que vadear. El primero de ellos y el de más amplias dimensiones es la agricultura, un sector anclado en el pasado y que supone el 25% de la economía del país.

El redactor jefe de Gazeta Wyborcza afirma que algunos índices agrícolas son semejantes a los que tenía España antes del plan de estabilización de los años 50. Es sólo un dato. Y los que más preocupa a su población, el tema del bolsillo, tampoco está en la actualidad a escala europea, como sucede en la mayoría de los países que pertenecieron a la órbita comunista. El sueldo medio oficial, que gira en torno a las 100.000 pesetas, es el sueño de la mayoría de los trabajadores residentes fuera de las grandes urbes; la renta per cápita es un tercio de la renta media de la UE.

Entre los cinco elegidos

Pese a todos estos datos, Polonia está entre los cinco países más avanzados de Europa del Este. Polonia espera para este año 2000 un crecimiento global superior de un 4%, un punto por encima del registrado el pasado año y si la tendencia creciente se confirma, su Producto Interior Bruto (PIB) habrá sobrepasado este año su nivel de 1989 (28%). En lo referente a cuestiones monetarias, cabe destacar que en la actualidad Polonia cumple con tres de los cinco criterios de Maastrich, aunque las fechas que maneja para su ingreso en la moneda única rondan el 2006.

Uno de los puntos más debatidos en estos últimos meses en las reuniones de los Quince ha sido el referente a los marcos fronterizos que se deberían establecer con todos y cada uno de los países que se integran en la Unión. El país más reticente a abrir fronteras es Alemania, pero también es el país que ha salido más reforzado de la última cumbre de este organismo celebrada en el mes de diciembre en la ciudad francesa de Niza. El canciller Schöeder se ha convertido en portavoz de aquellos países fronterizos, demandando al Consejo un período de transición de siete años para aceptar la libre circulación de personas. Alemania comparte fronteras con dos de los países mejor preparados para el acceso a la UE: Polonia y República Checa, países que deberían integrase a partir de enero del 2004.

Las fronteras de las dos Europas

El problema del establecimiento de las nuevas fronteras que traerá consigo la unión de las dos Europas, es un tema espinoso de tratar y complicado de resolver. Polonia, uno de los países que resultaría más afectado si esta demanda se llevase a cabo, tiene grandes problemas para controlar sus fronteras, al igual que la mayoría de los países del Este. La inmigración masiva procedente de los ex satélites de la Unión Soviética es constante y numerosa. Polonia, Eslovaquia, Hungría y Rumania poseen extensas fronteras con las repúblicas ex soviéticas, a saber, Lituania, Bielorrusia, Ucrania y Moldavia, estados soberanos que se encuentran en una situación de permanente desesperanza y que poseen un elevado nivel de pobreza.

La línea Ucrania-Polonia

Por poner un ejemplo: una persona que emigre de Ucrania a Polonia (con un total de 1.300 kilómetros de fronteras) para trabajar puede llegar a ganar hasta diez veces el salario que ganaría en su país, un sueldo que no deja de ser bajo si lo comparamos con los de la Europa Occidental, pero que para cualquier trabajador ucraniano es una pequeña fortuna. Cada año diez millones de personas atraviesan las fronteras que separan Polonia de Ucrania y Bielorrusia. A pesar de que, por ejemplo los ucranianos pueden elegir entre Polonia, Eslovaquia y Rumania, eligen la mayor parte de la veces el primero de los países porque es el que genera mayor riqueza de toda la zona (el crecimiento previsto a lo largo del 2000 es de +5,1%).

De Niza a la UE

La República de Polonia ha salido fortalecida de la Cumbre de Niza. Su bautismo de fuego lo ha pasado sin dificultades y con muy buena nota. Los Quince apuestan por Polonia, incluso le han concedido el mismo número de votos en el Consejo de Minsitros que a España.

Polonia se enfrenta a un desorden económico importante, a un poder político recientemente actualizado y a una situación social que no parece ser la más estable para hablar de coger el “tren europeo”. Pero Polonia se encamina con paso muy firme hacia la UE, y la fecha que se baraja en la actualidad como probable para su adhesión, es enero del 2004. Para su recientemente elegido presidente, Aleksander Kwasniewski, señaló como “objetivo histórico” que Polonia ingrese en la Unión. Palabras pronunciadas durante la ceremonia de investidura del cargo, el pasado 23 de diciembre.

Aún quedan cuatro años para mejorar, pero Polonia se acerca cada día más.


La caida del mito de Solidarinorsc

Lech Walesa, histórico líder del movimiento Solidaridad, Premio Nobel de la Paz y ex presidente de Polonia, sufrió la mayor humillación de su carrera al obtener un 0,8% de los votos en las elecciones celebradas en la República el pasado mes de octubre. El jefe de filas de Democracia Cristiana de la III República ve pasar muy lejanos aquellos días de principios de la década en los que era elegido democráticamente, por primera vez en el país, para dirigir los designios de una nueva Polonia. Walesa de 57 años, perdió la presidencia en el año 1995 a manos de Kwasniewski, aunque aquella vez obtuvo un honroso 48% de los votos frente al 52% del actual presidente. Pero el ex líder de Solidaridad no se amilana. Días después de su debacle electoral afirmaba; “He perdido, pero no me rindo”, al tiempo que recordaba que ya está trabajando para conseguir un buen resultado en las parlamentarias del 2001 y, porqué no, la presidencia de Polonia en el 2005. Todo esto sucede el año en el que Polonia conmemora el vigésimo aniversario del sindicato polaco Solidaridad de Lech Walesa. El espíritu del agosto polaco (el 31 de agosto de 1980 se firmaron los Acuerdos de Gdansk, que dieron lugar a la creación de Solidarinorsc) volvió a renacer con las palabras pronunciadas por Walesa en la cuna de Solidaridad, los antiguos astilleros de Lenin de la ciudad báltica de Gdansk, ciudad desde la que hace dos décadas, el ex presidente y los suyos acabaron con 40 años de tiranía comunista. En la actualidad, la Solidaridad de Walesa no se encuentra en su mejor momento. En las recientes elecciones la importante derrota de la derecha católica agrupada en la coalición AWS-Solidaridad, fue una sorpresa en un país como Polonia. La caída de la derecha es debida, en parte, a la disminución progresiva de la influencia de la Iglesia católica en el ámbito político, en un país muy, muy católico. sobre los católicos.


Cronologia año  2000
30 de mayo: La República de Polonia se encuentra inmersa en una grave crisis pol´ítica como consecuencia de la dimisión de cinco ministros de la Unión por la Libertad (UW).

6 de junio El partido del vice primer ministro y ministro de finanzas, Leszeck Balcerowitz, se retira de la coalición de centro-derecha en el poder desde 1997.

7 de junio: Solidaridad gobierna en minoría en Polonia después de que la centroliberal Unión de la Libertad (UW) abandonase ayer la coalición guvernamental. Los sondeos, en caso de un adelanto de las elecciones, vaticinan una victoria de la oposición ex comunista.

12 de agosto: Lech Walesa y Aleksander Kwasniewski son procesados por colaboración on los antiguos servicios secretos. Kwasniewski es exculpado por el Tribunal de haber actuado como confidente comunista. El tribunal dictamina a su favor de ambos.

31 de agosto: Celebración del 20 ºaniversario del sindicato Solidaridad. Conmemoran la caída del régimen comunista en Polonia. El Nobel de la Paz Lech Walesa, protagonista de excepción.

8 de octubre: El socialdemócrata Aleksander Kwasniewski consigue la victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales con el 53,9% de los votos. Lech Walesa (Democracia Cristiana de la III República) consigue el 0,8% de los votos.

16 de octubre: El ex presidente de la República de Polonia, Lech Walesa, anuncia su retirada de la política tras su derrota en las elecciones presidenciales.

23 de diciembre: Aleksander Kwasniewski presta juramento en la capital de Polonia ante las dos cámaras para asumir su segundo manadato en el cargo. Segundo y último, según lo que establece la Constitución.

28 de diciembre: Kwasniewski insta al Parlamento a disolverse con cuatro meses de antelación y permitir que las eleccions legislativas se celebren en junio.

 


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