Anuario 1998
Italia
"El ex comunista D’Alema dirige Italia después de caer el Gobierno de El Olivo"
Sílvia Porta

Tras dos años y medio, el 9 de octubre cayó el Gobierno de la coalición denominada El Olivo, liderada por Romano Prodi. Un solo voto acabó con una experiencia histórica en Italia, la creación de un gobierno de centroizquierda, con la incorporación de los ex comunistas. Se trata del segundo gobierno de mayor duración en cincuenta años de la República Italiana, hecho destacable puesto que desde la proclamación de la República, Italia ha tenido cincuenta y cuatro gobiernos diferentes.
El Gobierno de Prodi llegó al poder y se fijó dos objetivos. El primero era establecer las condiciones económicas y monetarias para que Italia ingresara en el euro, un hecho que Prodi cumplió satisfactoriamente al conseguir reducir un enorme déficit público, hecho que permitiría a Italia formar parte del nuevo grupo económico el 27 de febrero, fecha en que se ratificó la entrada. El segundo objetivo era asentar las bases de una reforma constitucional capaz de consolidar el funcionamiento de las instituciones y de la vida política, una pretensión obligada a causa de los efectos provocados por la operación judicial Manos Limpias del año 1992, capitaneada por el juez Di Pietro. La operación se inició a partir de las primeras declaraciones explícitas y precisas sobre actos de corrupción política en los que se vieron afectados más de setenta políticos, muchos de ellos miembros del Partido Socialista. En dos años, la operación hundió a los partidos políticos que habían gobernado desde casi siempre.



Fracasa el intento de reforma

El Olivo fracasó en el intento de reformar la Constitución en Italia, el segundo objetivo marcado por Prodi. El tercer intento de reforma se vio frustrado, tras dos años de trabajo por parte de la Comisión Bicameral, porque las fuerzas políticas se mostraron divididas sobre las posibilidades de pactar los poderes que habría tenido que tener el jefe de Estado. El texto de la Comisión Bicameral también preveía la elección por sufragio universal de un presidente de la República, una diferenciación del cometido entre la Cámara de los Diputados y la del Senado, y el nacimiento de una estructura federal.

Una semana antes, se había hecho la votación sobre los poderes que debe tener el Jefe de Estado, y la coalición de centroderecha que lidera Silvio Berlusconi dio marcha atrás respecto al acuerdo establecido. El líder del Polo pretendía ampliar la potestad de esta figura para que pudiera disolver las dos cámaras legislativas. Esto provocó la primera ruptura en la Comisión Bicameral, presidida por Massimo d’Alema.

El Gobierno de Prodi acabó con un balance positivo, pero finalizó justo cuando tenía que empezar la segunda fase del programa de El Olivo: modernizar las estructuras del Estado y la economía nacional. En un año, Prodi había modificado algunos aspectos del sistema fiscal, iniciando la transformación de los sistemas sanitarios y educativo. También ha aprobado la descentralización administrativa del Estado, la potenciación de las autonomías regionales y ha modificado algunas normas de funcionamiento en el anticuado sistema bancario tradicional.

No obstante, también han existido aspectos negativos. El Gobierno de Prodi penalizó duramente a los ciudadanos italianos con un polémico impuesto especial que le sirvió para cumplir las exigencias que imponía la participación del euro; tampoco consiguió resolver la profunda crisis económica y laboral del Mezzogiorno, ni ha planteado soluciones eficaces al problema del paro, que está alrededor del 12% de la población activa.

La coalición de El Olivo ha tenido dos circunstancias desfavorables: la precaria alianza con los comunistas y el recelo que levanta en la jerarquía católica italiana, mayoritariamente conservadora.



Los comunistas, en contra

Precisamente, fue la carencia de apoyo por parte de los comunistas a los presupuestos de 1999 lo que ha provocado la caída del gobierno. La crisis empezó cuando la Refundación Comunista, liderada por Armando Cossutta, decidió votar en contra de los presupuestos, ya que no contenían el giro esperado por los comunistas.

La Refundación creía que los recortes que se habían presupuestado para el Estado Social eran excesivos (850.000 millones de pesetas) y que se tenía que destinar más dinero a crear ocupación y asistir a los desfavorecidos. Ahora bien, en cierto modo, el motivo que les impulsó a mostrarse definitivamente en contra es que no se podían convocar elecciones inmediatas, puesto que en noviembre, aproximadamente en un mes, comenzaba el llamado “semestre blanco” –que precede a la elección parlamentaria del presidente de la República–, periodo en el que no se pueden celebrar.



Cossuta abandona

Cossuta, que apoyaba el Gobierno de El Olivo, dimitió pocos días después al no estar de acuerdo con la decisión tomada por el secretario general de la Refundación, Fausto Bertinotti, que lidera el sector más radical. Dos días más tarde, Cossutta anunciaba el nacimiento de un nuevo partido ex comunista en Italia, una decisión que sellaba la rotura definitiva del partido, controlado por los radicales de Bertinotti y causantes de la crisis de gobierno.

Para evitar la deserción de los 34 diputados de la Refundación, Prodi anunció, 24 horas antes de la votación de los presupuestos, la implantación de la jornada semanal de 35 horas y la negativa italiana a participar en la misión de la OTAN en Kosovo. Pero nada de todo esto sirvió para salvar a El Olivo.

En varias ocasiones, los comunistas habían estado a punto de retirar su apoyo a Prodi. La primera vez fue el 8 de abril del 1997, cuando los diputados de la Refundación Comunista rechazaron la intervención en Albania; la segunda en mayo, tras la votación del Documento de Programación Económica y Financiera, pero entonces no lo hizo por temor a que se convocaran elecciones anticipadas; la última vez, cuando el 19 de julio el mismo Prodi decidió someter su gestión a una moción de confianza que consiguió el apoyo, justísimo, de los diputados de la Refundación. En aquella ocasión, los comunistas italianos condicionaron un apoyo claro a El Olivo a los presupuestos de 1999.

Fue el mismo primer ministro dimisionario quien, después de darse cuenta de la dificultad de formar una nueva mayoría parlamentaria, renunció al encargo del presidente de la República, Oscar Luigi Scalfaro, de formar un nuevo Ejecutivo. Prodi propuso otro jefe de Gobierno: Massimo D’Alema, líder de los Demócratas de Izquierda, creado en febrero, y heredero del Partido Comunista Italiano (PCI), desaparecido en 1991. Con esta designación, se rompió, el 21 de octubre, el tabú y la toma de posesión de un ex comunista. D’Alema presentó un programa de gobierno de corte liberal y prometió las 35 horas a los neocomunistas y la financiación de la escuela católica a los democristianos.

(Texto traducido del catalán por Juan Salvador Martínez)



Cronologia año  1998
14 de febrero. D’Alema anuncia una nueva fuerza de izquierda homologable a las europeas. La nueva formación se nomina Demócratas de Izquierda.

17 de febrero. Francesco Cossiga funda la Unión Democrática para la República, partido de centroderecha.

20 de febrero. Italia aprueba una nueva ley sobre la regulación de los inmigrantes.

1 de marzo. Los posfascistas dan un giro político hacia la moderación.

13 de marzo. Prodi destituye al viceministro Angelo Goirgianni, sospechoso de mantener vínculos mafiosos.

25 de mayo. Primera vuelta de las elecciones locales en Italia. Avance del partido Polo de las Libertades, de Berlusconi.

2 de junio. Fracasa el tercer intento de reformar la Constitución en Italia. Los partidos políticos dan por muerto el proyecto elaborado por la Comisión Bilateral.

7 de junio. La coalición de centroderecha de Berlusconi se impone en la segunda vuelta de las elecciones locales de Italia.

26 de junio. Prodi da un ultimátum a la Refundación Comunista.

7 de julio. La justicia italiana condena a Berlusconi a prisión por soborno.

9 de julio. Italia y Libia firman un acuerdo de paz tras treinta años de disputas.

13 de julio. Silvio Berlusconi, condenado por la financiación ilegal del Partido Socialista que lideró Craxi.

19 de julio. La Refundación dará una confianza crítica a Prodi hasta otoño.

4 de octubre. La Refundación Comunista rompe con Prodi y abre una crisis en Italia. Apoya la línea dura de Bertinotti y decide votar en contra de la Ley de los Presupuestos para 1999.

5 de octubre. Los comunistas moderados hacen lo posible para salvar al Ejecutivo de Prodi. Cossutta dimite como presidente de la Refundación y Prodi aplaza, 48 horas, la crisis de gobierno.

9 de octubre. Cae el gobierno de El Olivo. Prodi presenta su dimisión al presidente al perder, por un voto, la moción de confianza.

11 de octubre. Cossutta anuncia el nacimiento de un nuevo partido comunista en Italia. La escisión de los moderados de la Refundación irá a los comicios locales de noviembre en alianza con El Olivo.

19 de octubre. Scalfaro confirma D’Alema como primer ministro. Prodi, tres días antes, le había propuesto como nuevo jefe de Gobierno.

21 de octubre. Toma posesión el primer gobierno italiano presidido por un ex comunista, el Ejecutivo lo integran siete partidos, que van del centroderecha a la izquierda.

22 de octubre. El ex comunista D´Alema presenta un programa de gobierno de corte liberal. El premier promete las 35 horas laborales a los neocomunistas.


 


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