Anuario 2002
Nicaragua
"La carrera de Bolaños para juzgar a Alemán paraliza la actividad política de un país hundido en la miseria"
Miguel Sánchez

Enrique Bolaños fue investido como nuevo presidente de la República de Nicaragua el pasado 10 de enero. Así se iniciaba otra legislatura en el país con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en el poder (53 escaños) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) (38 escaños) y el Partido Conservador (1 escaño) en la oposición. Aunque fruto de los comicios el PLC siguió gobernando, la política de Nicaragua sufrió sustanciales cambios. La razón principal de éstos fue la importancia que Bolaños, vicepresidente del anterior jefe de Gobierno, Arnoldo Alemán, reservó desde el primer momento a la lucha contra la corrupción, que junto a los desastres naturales y el turbio pasado de enfrentamientos civiles han hecho de Nicaragua el país que sufre más hambre de la zona. Pero a raíz de esa prioridad que Bolaños ha impuesto en su mandato, se ha producido un enfrentamiento constante con Alemán y con los miembros del PLC afines al ex presidente, que, en un principio, fueron 44 diputados del Parlamento.
Alemán ha sido acusado durante este año de varios delitos ligados con la corrupción. Entre ellos destacan un fraude de 1,6 millones de dólares al Canal 6 de la televisión estatal y el blanqueo de dinero por un valor de 10 millones de dólares. Pero pese a que diversos testigos y la mayoría de pruebas daban a Alemán como claro responsable, su inmunidad parlamentaria, lograda gracias a ser investido como nuevo presidente del Congreso, lo alejaron de los tribunales comunes. En este sentido, Bolaños dejó claro desde que las urnas le dieron la presidencia su oposición a que el ex presidente aceptara el cargo de presidente del Parlamento. Pero los votos de la facción del PLC conocida como “arnoldista”, favorable al ex presidente, dieron el cargo a Alemán, provocando el primer enfrentamiento entre los dos bandos de liberales.
La tremenda influencia del ex presidente de la República dentro de su partido y dentro del Parlamento nicaragüense evitaron durante unos meses afrontar el debate sobre la retirada de la inmunidad que varios jueces exigían. Así las cosas, Enrique Bolaños inició una carrera de fondo para lograr la fórmula con la que poner a disposición del poder judicial a Arnoldo Alemán. Consiguió el apoyo de nueve diputados de la llamada Bancada Azul y Blanco -los miembros del PLC afines al nuevo presidente- uno conservador y los 38 del FSLN de Daniel Ortega. Una vez reunida esta mayoría, y en vistas a una votación que conllevaría la retirada de la inmunidad de Alemán, éste mandó a los miembros del Parlamento de vacaciones durante 20 días, lo que fue recibido como una auténtica provocación por parte de los partidos de oposición.
Pasados esos 20 días, ya a finales de septiembre, la tensión fue aún más en aumento y diversos acontecimientos enfrentaron más si cabe a las distintas fuerzas políticas del país. La nueva mayoría, favorable al presidente Bolaños, destituyó a los miembros de la junta directiva del Parlamento –los vocales-, liderada por Alemán, y nombró a una nueva. Días más tarde, y en una clara clave de venganza, Bolaños y los miembros del PLC contrarios a Alemán fueron expulsados del partido. Semanas después, la posibilidad de retirar la inmunidad del ex presidente empezó a desvanecerse de nuevo debido a un compromiso que unos años antes Alemán había adquirido con el líder del FSLN, Daniel Ortega. Dicho compromiso entre ambas formaciones procedía de un pacto secreto al que llegaron en el 2000 los líderes del PLC y el FSLN, Arnoldo Alemán y Daniel Ortega, que incluyó cambiar la Constitución con reformas que aseguraban la continuidad de estos dos partidos como únicos representantes de la sociedad nicaragüense. Para conseguirlo, ambos partidos, a través de dicha reforma, invalidaban la candidatura del conservador Pedro Solórzano para gobernar la ciudad de Managua. Este acuerdo del 2000 provocó que las últimas conversaciones para poner remedio a la crisis del país contaran con la exigencia de los sandinistas de que Alemán formara parte del “diálogo nacional” que presumiblemente debería arreglar la situación de Nicaragua. Pero finalmente, el voto del diputado Mariano Suárez Salazar sumó 47 y el Parlamento nicaragüense despojó de su inmunidad a Arnoldo Alemán. Pocas horas después, la jueza Ileana Pérez de Saavedra dictaminaba el arresto domiciliario del ex presidente y prohibía su salida del país. Posteriormente, tanto Alemán como los diputados del PLC que le daban apoyo se declararon optimistas porque el ex presidente aún posee la inmunidad que le otorga el Parlamento Centroamericano (Parlacen), lo que retrasará aún más una sentencia definitiva.
Aun así, la noticia fortificó la imagen de Bolaños, que tras casi un año de trabajo lograba su objetivo primordial: el que nadie en el país se situara por encima de la justicia. En cualquier caso, el nuevo presidente arrastra un pasado como segundo de la Administración Alemán que levanta las sospechas y, en el transcurso de 2002, tuvo que admitir las acusaciones de cobrar un sobresueldo en dólares durante esa etapa anterior.
Entretanto, la situación parlamentaria no permitió al nuevo presidente tomar alguna decisión importante que afectara directamente a la población nicaragüense, ya que el presupuesto de la nación para 2003 destacó, según la prensa del país, únicamente por una subida en el sueldo del presidente y del vicepresidente de 2.800 y 2.500 dólares mensuales, respectivamente. Todo mientras el 49% de la sociedad vive por debajo del umbral de pobreza y el 17% está en una situación de pobreza extrema. En este sentido, la economía nicaragüense se desaceleró por tercer año consecutivo y el Producto Interno Bruto (PIB) creció sólo el 0,5 por ciento, dos puntos y medio porcentuales menos que en 2001, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Además, la tasa de desempleo aumentó hasta el 12,9 por ciento. Según esta misma asociación, las causas de este pobre crecimiento hay que buscarlas en el descenso del precio de los productos nacionales, en la lenta recuperación de la economía y el comercio mundial, y en el proceso de ajuste fiscal, que afectó principalmente al gasto de inversión. Por último, la inflación fue del 4,2 por ciento en octubre de 2002, cifra ligeramente inferior al 4,7 por ciento registrado a fines de 2001.



Cronologia año  2002
10 de enero. El ex presidente de Nicaragua Arnoldo Alemán se asegura su presencia en la presidencia del Parlamento y el nuevo presidente, Enrique Bolaños, resta importancia al asunto.

11 de enero. Bolaños se compromete a democratizar las instituciones en la sesión inaugural de su mandato.

12 de febrero. Los miembros sandinistas del Consejo Supremo Electoral rompen el quórum de ese organismo al abandonar sus funciones.

4 de marzo. El Partido Liberal Constitucionalista gana en las elecciones regionales del Caribe norte y sur.

18 de marzo. El FSLN reelige a Ortega como líder y crea una nueva dirección de 37 miembros.

21 de marzo. Una juez abre un proceso judicial por fraude contra Arnoldo Alemán, quien goza de inmunidad como presidente del Parlamento.

23 de aabril. La junta directiva de la Asamblea Nacional decide archivar la petición de desafuero para Alemán.

13 de mayo. Muere tiroteado el subdirector de la Policía.

15 de mayo. Protestas contra la reducción del presupuesto para las universidades.

30 de mayo. El presidente declara estado de desastre la costa del pacífico por las lluvias que han dejado unos 12,000 damnificados.

28 de junio. Destituido el cónsul de Nicaragua en Nueva Yory, suegro de Alemán.

10 de julio. Bolaños pide públicamente a Alemán que renuncie a su inmunidad parlamentaria.

4 de septiembre. Presentan más de 500,000 firmas para pedir el desafuero de Alemán.

10 de septiembre. Una juez condena a 10 de los 14 acusados por corrupción pero excluye a Alemán por inmunidad.

12 de septiembre. El Congreso rechaza la petición de desafuero para su presidente, Arnoldo Alemán.

19 de septiembre. La oposición destituye a la directiva del Parlamento presidida por Alemán y nombra a un liberal disidente.

24 de septiembre. Alemán y la mayoría de su partido no acuden a la sesión. El presidente Bolaños es expulsado del Partido Liberal.

7 de octubre. El presidente de la República Dominicana, Hipóloto Mejíia, se muestra dispuesto a dar asilo político a Arnoldo Alemán.

12 de diciembre. Alemán es finalmente arrestado.


 


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