Anuario 2002
México
"México pierde la esperanza del cambio ante el desencanto por el gobierno de Fox"
Victòria Miró Julià

El desencanto que ha ido creciendo en México a lo largo del año es el síntoma más claro de que los cambios políticos, sociales y económicos prometidos por el presidente Vicente Fox no llegan o avanzan con suma dificultad.
Han pasado más de dos años desde la derrota del PRI, que supuso el fin del régimen autoritario y aunque la sociedad percibe actitudes más democráticas por parte del Gobierno y hay libertad de expresión, aún no se han alcanzado el Estado de derecho ni la igualdad social, indispensables para la democracia. La ilusión de una transición mexicana siguiendo el ejemplo de “los Pactos de la Moncloa” de la transición española del 77, con una política de consenso que abarcara todo el arco parlamentario, se ha desvanecido ante la realidad. Durante este año, el propio Gobierno de Fox ha dado muestras de estar dividido, y las coaliciones y pactos necesarios para llevar a cabo reformas importantes en un Congreso en el que no tienen mayoría no han llegado. Desde el mismo partido oficialista, el PAN, algunos políticos marcan distancias respecto al presidente y parecen haber empezado ya la campaña electoral. En el mismo sentido, el PRI, que eligió en febrero a Roberto Madrazo como nuevo candidato, no ha apoyado las iniciativas impopulares y ha buscado ganarse apoyo electoral, en la carrera para las legislativas del 2003, en las que aspiran a obtener mayoría absoluta en el Congreso.

En este contexto, los pilares del cambio prometido por Fox, la lucha contra el narcotráfico y la corrupción, han dado pocos resultados. Aunque el Gobierno detuvo sólo hasta el mes de abril a más de 200 policías acusados de narcotráfico, y siguió con la lucha contra las rutas de la droga en la frontera con EE.UU., el aumento de la pobreza y de la presión de las mafias, sumado a las enormes dificultades de los agricultores para vender sus cosechas hacen que la droga no tenga excesivas dificultades en el país e incluso que se extienda. En este sentido, el 1 de mayo se consiguió descubrir y desmantelar un “narcotúnel”. Estos pasillos subterráneos por los que los cárteles se disputan el control terrestre del tráfico de drogas, sirven también de almacén de droga, de “fuyuca” (material de contrabando) e incluso se “alquilan” para cometer asaltos. La policía ha declarado que tiene indicios de otros dos en Sonora y en la Mesa de Otay (Tijuana), sin embargo las implicaciones que muchos policías tienen en la zona con estas redes hacen que en muchos casos sea sumamente difícil llegar a descubrirlos ya que son los mismos inspectores los que a menudo alertan a los cárteles antes de las operaciones antidroga.

Por otro lado, medios de comunicación reputados como la revista “Proceso” o el influyente diario “Reforma” han empezado a mostrar su descontento, y a preguntarse dónde ha quedado el cambio prometido. Aunque algunos de los cambios estructurales necesarios sí se han abordado, como en el sistema judicial, en la producción de energía y en la política fiscal, este año no se ha podido ver que el ejecutivo de Fox haya podido gobernar realmente el país. Tampoco se ha apreciado una mejora en la crisis económica que México ha sufrido debido a su enorme dependencia respecto a EE.UU.

Por todo ello, la figura de Fox ha ido cayendo sin descanso en las encuestas. Mientras que el año de su elección el 80% manifestaba confiar en el presidente, la credibilidad de Fox ha descendido hasta el 52%, y en julio su aceptación se puntuaba con un 6,5, situándose por debajo de la que obtenía Zedillo cuando dejó el poder. Además, siete de cada diez mexicanos opinaban que el país estaba fuera de control. Otro dato preocupante es el hecho de que un 78% de los mexicanos, en otro estudio hecho público el pasado noviembre, afirmaba que en la última semana no había leído ninguna noticia política. Pero más allá de la falta de interés, un 60% decía saber “poco” acerca de sus derechos constitucionales, y un 35% afirmaba no saber “nada”. Sin embargo, un 55% respondía que prefería la democracia aunque no garantizara el progreso económico. Esta falta de cultura democrática entre los mexicanos, por otro lado, no contrasta con el comportamiento de sus políticos. El escándalo que más ha perjudicado a Fox durante este año ha sido el de la supuesta financiación ilegal de su campaña electoral. El nueve de mayo, el Tribunal Electoral dictaminaba investigar los fondos que habían financiado la campaña de Fox, abrir todos los archivos del Ministerio de Hacienda y verificar si la entrega de dinero de algunos empresarios había sido recompensada con una posterior rebaja de impuestos. En la investigación también se ve envuelta una empresa, Fox Brothers, creada especialmente por Fox y sus hermanos en 1996 para apoyar la campaña presidencial, sobre la cual recaen sospechas de trafico de influencias con intereses norteamericanos, cuando la financiación con fondos extranjeros es un recurso ilegal. La supuesto ilegalidad de los recursos que financiaron la campaña elecotral de Fox llega a ser conocida como el caso de los “Amigos de Fox”. Entre estos “amigos” figuran personas como Carlota Robinson, copropietaria del Grupo de Alta Tecnología, junto a otro “amigo”, Lino Karrodi, el responsable de la financiación de la campaña. Pero el caso ha quedado encallado en los tribunales, después de que esta empresa, junto a otras instituciones sospechosas, como el Instituto Internacional de Finanzas y K-Beta, fueran declaradas “blindadas”. Pero sólo 24 horas después del anuncio de dicha investigación, fueron detenidos cuatro ex dirigentes de la petrolera estatal Pemex, acusados de desviar más de 160 millones de euros para financiar la campaña de Francisco Labastida, el candidato del PRI en 2000. Ante esta segunda investigación, el líder del PRI, Roberto Madrazo, apuntó que la justicia había sido puesta el servicio de la política, y expresó su sorpresa por la orden de detención contra el ex director general de Pemex, Rogelio Montemayor, quien hasta sólo seis meses antes del inicio de la campaña electoral era gobernador del PRI en Coahuila. Madrazo, en sus declaraciones, atacó por primera vez a Fox de manera particular, a pesar de su historial de político corrupto, que ha recibido denuncias de “pucherazo”.

De esta manera se abrió el llamado “caso Pemex”, y se trató de descubrir si los 160 millones de dólares que Montemayor cedió al sindicato de la petrolera fueron a financiar la campaña del PRI para las elecciones generales de 2000.

Montemayor que recabó mala reputación en ese cargo, amenaza con no declarar, pero finalmente comparece y afirma en su defensa que durante el tiempo que estuvo al frente de Pemex fue especialmente escrupuloso en “separar los intereses políticos de los de la compañía” petrolera. Y aunque finalmente él es exonerado, tras él queda una clara estela de sospechas puesto que anteriormente ya había estado implicado en otros escándalos. Por ejemplo, cuando rehusó declarar sobre los beneficios que había obtenido su familia tras la privatización de Fertimex, o cuando tampoco declaró por las conexiones de sus negocios con Ahmsa, una empresa del acero, que utilizaba grandes cantidades de carbón de Coahuila, estado del que fue governador por el PRI.

Por otro lado, Montemayor también expresó su rechazo a la otra gran investigación por corrupción que se lleva a cabo en México: la de la campaña electoral de Fox, que por el momento aún no ha dado resultados. El Instituto Federal Electoral (IFE) sigue intentando recabar información de la Comisión Nacional Bancaria. Y, en julio, todo lo que dio a conocer respecto a los supuestos fondos ilegales de la campaña de Fox es que “había encontrado indicios de capital extranjero”. Aunque, durante estos meses, Lino Karrodi, el empresario que se dedicaba a recaudar fondos para la campaña de Fox, se ha negado a abrir las cuentas de Amigos de Fox, pese asegurar que no se encontrarían contribuciones extranjeras.

Sin embargo, sólo tres días después de que ambos casos estallaran, Fox proponía al PRI dirigir con él el cambio político anunciado, y formar un consenso para reformar la Constitución. El golpe de efecto de Fox, sin embargo, no obtuvo la conformidad de Madrazo, que advirtió que las investigaciones contra dirigentes del PRI no son negociables y menos a cambio de las investigaciones para esclarecer los presuntos recursos ilegales que financiaron la campaña de Fox hacia la presidencia.

Pero el asunto del Pemex rebrotó el diez de setiembre, después de que las autoridades solicitaran el desafuero de los cuatro líderes sindicales por el presunto desvio de fondos para la campaña de Labastida, del que fueron encontrados culpables posteriormente. La solicitud judicial provocó una amenaza de huelga de la petrolera que puso a México en una situación de alto riesgo político y económico.

El sindicato petrolero, en un chantaje a Fox encubierto bajo la reclamación de un aumento de salario, amenazó con ir a una huelga indefinida el 2 de octubre en defensa de los líderes acusados de corrupción. Y aunque la huelga no llegó a llevarse a cabo -tras el acuerdo de un incremento salarial del 5,5%, frente al 15% demandado- la situación puso en evidencia la debilidad del Gobierno mexicano y de su economía, ya que el 35% de los ingresos fiscales dependen de Pemex, la principal empresa pública del país. El sindicato petrolero, el más poderoso, corrupto y mafioso de México, sigue estando en manos del PRI y forma parte del sistema corporativista que montó durante sus 71 años en el poder, y que Fox había prometido reformar durante su campaña.



Creciente dependencia económica

Vicente Fox, durante la campaña electoral, había anunciado que el crecimiento anual de México sería del 6%, cinco décimas superior al que había tenido el país en el año 2000, un año próspero económicamente. Fox consideraba que si se podía llegar al 7%, se alcanzaría el mínimo necesario para crear un millón 250 mil nuevos empleos cada año. Pero si el crecimiento de México el año pasado fue cero, este año se espera acabar en torno al 1,5%. El paro, lejos de bajar, ha subido hasta el 3% hasta octubre, el índice más alto desde 1998. El índice puede no mostrar la gravedad del problema si no tenemos en cuenta la peculiaridad de su medición. Todo aquel mexicano que haya trabajado una hora a la semana no figura como parado. Esto ha hecho que Fox, respaldado por estas singulares encuestas, haya declarado que el desempleo de México es más bajo que el europeo y el norteamericano. Sin embargo, 11 millones de mexicanos, según datos oficiales, entraron ilegalmente en EE.UU, o lo intentaron, el último decenio. La masiva emigración se da en los estados más pobres, desde Chiapas, Oaxaca, Puebla, Guanajuto, Zacatecas o Campeche. Por ello pueblos enteros quedan despoblados y el 80% de sus habitantes, principalmente mujeres con sus hijos, pasan a depender de los envíos de sus maridos.

Relaciones México-EEUU

Pero después del 11-S, las relaciones entre México y EE.UU. se han enfriado considerablemente. Por un lado, la preocupación por la seguridad interna del país del norte ha hecho cambiar radicalmente las perspectivas de diálogo en materia migratoria; por el otro, está el cambio de objetivos de EE.UU. este último año. Este cambio de prioridades se pudo comprobar en la XIX reunión gubernamental entre ambos países, que empezó el 25 de noviembre y en la cual tampoco se logró el acuerdo en materia de inmigración. Según dio a conocer por el ministro de Exteriores, Jorge Castañeda, hay cuatro millones de mexicanos sin documentación en las cocinas o los andamios de Nueva York o Los Ángeles. Con papeles o sin, los mexicanos emigrados transfieren anualmente 9.000 millones de dólares, que son la principal fuente de ingresos del país después de Petróleos Mexicanos (PEMEX). Esto en un país donde el 51,3% de sus 100 millones de habitantes viven en la pobreza, con menos de dos dólares diarios.

Las relaciones entre ambos países ya habían dado muestras de alejamiento anteriormente. Aunque al inicio de sus mandatos tanto Bush como Fox se mostraron como amigos, México reaccionó tarde ante los ataques terroristas y no ofreció sus tropas para la guerra con Afganistán. La decisión de Fox, un año después del 11-S, de retirar a su país del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), ha puesto de manifiesto que el presidente no está dispuesto a afrontar nuevos conflictos, y menos aún exteriores, como un probable ataque contra Irak. Más aún teniendo en cuenta que Fox, por otro lado, ya tuvo que afrontar una crisis exterior, aunque de caràcter diplomático, en las relaciones con Cuba. En el mes de abril, tras la cumbre de la ONU en Monterrey, Fox tuvo que admitir que EE.UU. le había pedido que evitara el encuentro entre Bush y Castro, a lo que se había accedido. Todo ello, después que el dirigente cubano difundiera una conversación privada con Fox en la que se negociaban los términos de la participación de Fidel en la cumbre.



Relaciones internacionales y proyectos comunes

México acogió durante 2002 tres citas internacionales importantes: La Cumbre de la ONU sobre financiación para el desarrollo, celebrada en marzo en Monterrey; la reunión convocada en Mérida por Fox con ocho países de América Central (Honduras, Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua y Panamá); y la cumbre Apec (Asia Pacific Economic Cooperation) que México presidió del 21 al 26 de octubre y que estuvo marcada por los recientes atentados de Bali, por lo que el gran tema fue el terrorismo.

Durante la cumbre de Monterrey, celebrada en Mérida, el secretario general de la ONU, Koffi Annan, tachó de insuficientes las ayudas al desarrollo de EE.UU., Japón y la UE, mientras que Bush supeditaba un aumento de las mismas del 50% (5.000 millones de dólares) a la liberalización del comercio. Durante el encuentro de los países centroamericanos se consiguió un acuerdo para impulsar la integración económica y social de la región. Los acuerdos alcanzados reactivan el llamado Plan Puebla-Panamá (PPP), que había estando vueltas sin llegar a nada concreto. El PPP es un ambicioso plan que engloba a los siete estados centroaméricanos y a los del sur y sudeste de México, con lo que abarca unos 64 millones de mexicanos. En México, el plan que pretende hacer posible el desarrollo planificado y sostenible de la región, podría abrir nuevos horizontes de desarrollo en Campeche, Chiapas, Guerrero, Puebla, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y el Yucatán. En este último año, ya se han concretado posibilidades para proyectos del PPP por 4.224 millones de dólares. La primera iniciativa importante que se prevé poner en marcha será la interconexión eléctrica entre los ocho países centroamericanos, financiada por España e impulsada por Endesa, la principal empresa eléctrica de Espanya. Sin embargo, está por ver qué repercusiones puede tener el desarrollo de la región para la población indígena que se concentran es estos estados mexicanos, los más pobres del país.



Entre estos estados, Chiapas sigue siendo el centro de atención después de que el subcomandante Marcos iniciara sus reivindicaciones, emprendiendo una marcha el 1 de enero de 1994, que llegó hasta la capital para plantear los derechos del pueblo indígena. Sin embargo, desde entonces, y este año concretamente, no ha habido avances importantes y el silencio ha vuelto a crecer en torno a la situación indígena. Y aunque Parlamento y Senado aprobaron una reforma constitucional sobre cultura y derechos indígenas, ésta no ha recibido el aprobado por parte del EZLN, al considerarla radicalmente distinta de la que habían propuesto las organizaciones indígenas y, por ello, Marcos ha impuesto un silencio total en señal de protesta, que Fox insiste en identificar con la paz. Mientras, los paramilitares continúan actuando en Chiapas impunemente cometiendo abusos que han sido denunciados por Amnistía Internacional. Así, sólo en el mes de agosto y setiembre murieron seis personas y cinco resultaron heridas después de producirse ataques a viviendas de Chiapas.

Por su parte, el Gobierno de Fox parece haber adoptado en este último año el lema “divide y vencerás”. Para ello, ha ofrecido unas propuestas de compra de territorio a los indígenas, y las ha puesto a disposición de las organizaciones agrarias. Con esto, Fox ha producido la esperada escisión entre el Ejército Zapatista y otros grupos indígenas.



Las repercusiones sociales del TLC

Como se comprueba cada vez que México entabla conversaciones con el resto de naciones latinoamericanas en crisis, comparativamente, el país es un ejemplo de estabilidad. Pero el mal de otros no consuela a los mexicanos, que esperan mejoras tangibles. Fox ha apostado por invertir en educación, con un porcentaje del PIB similar al europeo, y el nivel de IDH (Índice sobre Desarrollo Humano) de México es actualmente de 0,790 y se acerca al 0,800 necesario para alcanzar un desarrollo humano alto. Pero los jóvenes no tienen perspectivas de futuro y muchos abandonan los estudios. Algunos profesores mexicanos han observado el fenómeno, como Julián Márquez, del estado de Chihuahua, que explica que los jóvenes acusan la falta del padre emigrado y, por ello, aunque están aún en edad escolar, sobrellevan la situación consumiendo alcohol y drogas. La realidad, según Julián Márquez es que todos los jóvenes que pueden emigran a EE.UU., ante la imposibilidad de ganarse la vida en los campos. Desde que en 1994 México firmó el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (TLC), los productos agrarios norteamericanos, cuantiosamente subvencionados, han invadido el propio mercado mexicano. Como resultado, los precios han bajado drásticamente y los agricultores mexicanos han de vender sus cosechas por debajo de su coste. El TLC, sin embargo, había sido anunciado como el motor del desarrollo económico del país y del aumento de la exportación de la producción mexicana. Ante este panorama, movimientos como el Frente Democrático Campesino luchan contra el acuerdo para defender los intereses de los agricultores.

Paralelamente, las “maquiladoras”, las fábricas de capital extranjero que emplean a miles de personas en la frontera, han empezado a reducir su producción y a despedir empleados. En 2001 se produjeron 250.000 despidos y este año se espera que la cifra aumente. A las maquiladoras mexicanas, principalmente de capital norteamericano y japonés, les ha empezado a afectar este año la competencia de China. México, que el 2001 destinaba el 90% de su exportación a EE.UU., registró un descenso de este pocentaje de un 1% hasta el pasado mayo, mientras que China aumentaba un 15% sus exportaciones a ese mismo país. Además, un informe del World Economic Forum apuntaba que este año México bajaba 17 plazas en el ránking de países más competitivos. Sobre un total de 75, México pasaba así de la posición 34 a la 51.

Lo cierto es que el TLC firmado por México ha cambiado la estrategia del país, que ha entrado en colisión con la economía china, según apuntaba en noviembre el World Economic Forum. Los mexicanos por su parte, miran con temor y desconfianza los progresos de China, mientras siguen esperando los cambios profundos prometidos por Fox.

En el último año, la desesperanza ha ido en aumento y se ha instalado en el país, a medida que la popularidad del presidente ha ido cayendo. Y aunque en los dos últimos meses del año la popularidad del presidente volvió a subir, ello no se ha debido a ningún síntoma de mejora, sinó más bien a los esfuerzos de Fox para reforzar su imagen en sus apariciones públicas o mediante la televisión. Por otro lado, si bien es cierto que la gente cree que se respira un ambiente de mayor libertad, el pueblo mexicano es el que está haciendo de verdadero impulsor de los cambios que se producen. Así, por ejemplo, el 4 de febrero, eran diferentes ex líderes sindicales y expertos jurídicos y no el Gobierno quienes exigieron a la Fisclaía de México que “declarase delito de lesa humanidad la matanza de Tlatelolco”. La matanza de Tlaletolco, como ya es tristemente conocida, ocurrió el 2 de octubre de 1968, durante una revuelta juvenil durante un mitin estudiantil contra el autoritarismo del entonces presidente, Gustavo Díaz Ordaz. La protesta acabó en tragedia, después de una brutal carga policial que causó, según cifras extraoficiales, más de 400 muertos. Por otro lado, también han sido ciudadanos de a pie, en este caso periodistas de “La Jornada”, quien mediante un trabajo de investigación hicieron público que el episodio de Tlaletolco, en la plaza de las Tres Culturas, podría haber sido asesorado por la CIA. Por último, en octubre, más de 15.000 manifestantes recordaron a los 8.000 estudiantes de Tlaletolco para pedir justicia contra los autores e inductores de los hechos. En la movilización participaron sindicalistas, estudiantes de enseñanza media y superior, campesinos, organizaciones no gubernamentales (ONG) y supervivientes de la masacre de 1968. Así los mexicanos expusieron una vez más que no están dispuestos a dejar que se esconda el pasado, ni a cerrar los ojos ante la realidad.








Chiapas protesta desde el silencio

Aunque Fox asegura satisfecho que en Chiapas continúa la paz, lo cierto es que sólo ha habido silencio. Un silencio éste que, sin embargo, está muy lejos de ser un signo de paz. Porque este silencio no nació, hace más de un año, de ningún acuerdo con el Gobierno de Fox, sino precisamente después de la marcha de los zapatistas a la capital y después de que el Parlamento y el Senado aprobaran una reforma constitucional sobre cultura y derechos indígenas radicalmente distinta de la que habían propuesto las organizaciones representativas de los diez millones de indígenas del país, que representan un 10% de la población En mayo del pasado año, en un intento de anular dicha ley, se movilizaron cientos de movimientos civiles que presentaron una reclamación ante el Tribunal Superior. Pero los paramilitares, de momento, continúan actuando en Chiapas impunemente, cometiendo abusos entre la población indígena y manteniendo así el control sobre la población que, pese al conflicto, ha seguido viviendo en su tierra. Hemos de tener en cuenta que los grupos paramilitares son más de una docena y que, además, el estado cuenta también con la presencia de grupos de interés del PRI, que aunque no están en el Gobierno, siguen manteniendo importantes posiciones de poder. A pesar de que Fox ordenó que se desmantelaran las bases militares para transformarlas en institutos para la difusión de la cultura indígena, el número de soldados no ha disminuido, y la presencia del Ejército, aunque se cualifica de “más discreta”, se mantiene. Además, Fox no ha conseguido que los 18.000 indígenas desplazados hayan vuelto para reintegrarse después de haber estado viviendo como guerrilleros en las montañas. La posición de Fox, que durante su campaña electoral había anunciado que iba a resolver el problema de Chiapas en “quince minutos”, está cada vez más lejos de los zapatistas, que, tras el cierre de la frontera con Guatemala, han perdido parte de sus reductos. Además, Fox, que había anunciado que contaría con los guerrilleros para negociar el desarrollo de la región mediante la instalación de infraestructuras e industrias que han de llegar con el Plan Puebla Panamá, ha incumplido su promesa y ha decidido llevarlo a cabo sin tener en cuenta a los indígenas. Un Plan que, a pesar de sus -en principio- buenos propósitos, puede destruir la forma de vida de las poblaciones indígenas del estado de Chiapas y de otros estados de México. Un plan que tiene el visto bueno de Fox, pero que no deja claro cómo podrá adaptarse la población indígena a los profundos cambios que va a comportar, ni si va a suponer la definitiva destrucción de su cultura y su forma de vida. No obstante, las tensiones más grandes se han producido dentro del seno mismo de las comunidades indígenas. El Gobierno de Fox, que parece haber adoptado en este último año el lema “divide y vencerás”, ha hecho a los indígenas unas propuestas de compra sobre las tierras en las que viven y las ha ofrecido a las organizaciones agrarias. Así, bajo la apariencia de una ayuda económica, ha propiciado la esperada escisión entre el Ejército Zapatista y otros grupos indígenas. Las grandes extensiones de tierra en el territorio autónomo zapatista son muy apetecibles por el Estado porque Chiapas, pese a tener el mayor índice de pobreza del país, es muy rico en recursos naturales. Así, el estado de Chiapas, además de ser una de las regiones en las que se concentran en mayor grado la multiculturalidad característica de México, posee un 23% de la producción nacional de gas natural y es el punto de partida de la mitad de la producción del maíz, que crece en la Depresión Central y en los Llanos de Comitán. Además, la producción de café es la más alta del país, como también sus pastos de ganado son los que tienen el rendimiento más elevado del país. Sin embargo, en la zona hay una ausencia casi total del principal motor de una economía en progreso: la industria. A ello, se le suma que el índice de analfabetismo de la zona, situado alrededor del 30%, es el más alto del país. Además, sólo un 20% de la gente de Chiapas tiene acceso a la Seguridad Social. Por otro lado, en el estado de Chiapas este año han seguido registrándose muertes de indígenas. Muertes violentas de las que el Gobierno mexicano no ha dado explicación. Y, aunque a Fox le irritara enormemente un informe de AI (Amnistía internacional) que advertía que México estaba violando los derechos humanos -hasta el punto que puso en duda a los autores de dicho informe-, lo cierto es que sólo en el mes de agosto y septiembre murieron seis personas y cinco resultaron heridas, después de producirse ataques a viviendas de Chiapas. AI también denunció, además, la impunidad en la que viven, hasta la fecha, los responsables de los abusos y de los crímenes cometidos. De esta manera, las decenas de comunidades indígenas siguen estando perseguidas. De la A a la Z, de los amuzgos a huastecos, de los chontales de Oaxaca a mixtecas, zapotecos y zoques, estos grupos, que tienen todos más de 15.000 hablantes de su lengua, siguen en peligro. El ejemplo de los lacandones es el más notorio. En la actualidad se desconoce cuántas personas quedan pertenecientes a esta comunidad, pero se calcula que menos de cien. La razón de su desaparición no es únicamente la persecución del Gobierno, sino también la pérdida de tierras que destruye su entorno, sin el cual no pueden existir. Por ello, mientras que el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) y sus simpatizantes rechazan cualquier tipo de ayuda del Gobierno y rechazan la oferta de compra que éste les ha hecho, otros grupos indígenas no estarían en posición de renunciar a, por ejemplo, semillas proporcionadas por el Estado. En este contexto, a mediados de noviembre, el subcomandante Marcos rompió su propio silencio con una carta en la que desmintió los rumores que apuntaban que su salud era muy precaria. En ella arremetía contra los principales partidos mexicanos. El subcomandante ya tiene quien le escriba Tras casi dos años de silencio, “el sub”, tal y como es conocido en Chiapas, envió una carta a los simpatizantes de los neozapatistas que se habían reunido en Madrid (España). En ella se arremetía contra el Gobierno español por ilegalizar el partido que apoya la independencia del País Vasco, y la causa de la organización terrorista ETA. De esta manera atacaba a “los enemigos de los batasunos y de ETA”, y colocaba en muy mala posición al juez Garzón, al que cualificaba de “payaso”. La realidad es que estas misivas han dejado tanto a los neozapatistas como a no zapatistas del todo desconcertados. Y Garzón, que por su parte ha manifestado que accedería a plantearse un “combate” en términos dialécticos, en un encuentro para realizar un debate en las islas Canarias, tal y como propone el subcomandante Marcos, ha respondido las cartas “del sub”. Antes de realizarse, sin embargo, Marcos propone que haya una tregua de 170 días por parte de la organización terrorista ETA. Pero estas declaraciones han decepcionado a intelectuales como José Saramago, y Vázquez Montalbán, que han desvelado un cierto desengaño ante el conocimiento limitado del conflicto del País Vasco por parte del subcomandante y sus “apreciaciones temerarias” y “fuera de contexto”. Al igual que en el País Vasco, en Chiapas la situación también es difícil de comprender. El rico mosaico cultural de la población indígena que reclama sus derechos se nutre de una tradición, unos sueños y una manera de pensar y moldear el mundo radicalmente diferente al capitalismo al que se ve enfrentado. Además, aunque la población indígena sea mayoritariamente cristiana, se dan sincretismos entre la religión cristiana y las otras creencias arraigadas. Por ello, en Chiapas, la religión es una, pero muchas a la vez. Y, actualmente, las lenguas más habladas en el estado son el tzeltal (36%), tzotzil (32%), chol (16%), tojolabal (5%) y el zoque (4%). Lo que sí es cierto es que dentro, pero quizás más fuera de Chiapas, el conflicto se ha tomado como símbolo. La imagen de la lucha de las minorías por otra globalización que no las excluya, condenándolas a desaparecer. Por ello, unos ven a Marcos como el héroe de la primera revolución a través de Internet, o un salvador que lucha contra el poder único, mientras que otros piensan que es un impostor genial o un hombre indeciso que busca protagonismo defendiendo la causa de los indígenas. Sea como sea, después de este año, la difícil situación de Chiapas se mantiene, mientras su situación política se ha quedado estancada o más bien ha tendido al retroceso. En cualquier caso, parece claro que el problema de Chiapas no es sólo político, sino mucho más complejo, y que afecta a la propia estructura del Estado, que no está dispuesto a reconocer otra realidad que la suya, como tampoco a enfrentarse al pasado. Fox, que en el Gobierno del país parece no tener un modelo claro de desarrollo para el futuro de su país, parece que tampoco tiene un proyecto de futuro concreto que sepa afrontar los retos del futuro, partiendo de la realidad actual.


Cronologia año  2002
4 de febrero. Ex líderes sindicales y ciudadanos exigen a la Fiscalía de México que declare crimen de lesa humanidad la matanza estudiantil de 68.

28 de febrero. Madrazo es designado nuevo líder del PRI en México. Se inicia la Cumbre de la ONU sobre financiación para el desarrollo en Monterrey.

11 de abril. 200 policias son detenidos en México acusados de narcotráfico. Se descubre otro “narcotúnel” en la frontera entre México y EEUU.

23 de abril. Castro difunde una conversación privada con Fox, en la que se negocian los términos de la participación de Fidel Castro en la Cumbre de Monterrey. Después de una fuerte polémica, Fox se ve obligado a reconocer su autenticidad.

10 de mayo. La justicia mexicana inicia investigaciones contra el PAN, el partido de Fox y contra la oposición, el PRI. Ambos partidos están bajo sospecha por la supuesta financiación ilegal de sus campañas electorales.

13 de mayo. Fox ofrece al PRI "dirigir juntos el cambio político" en México. El presidente busca consenso para reformar la Constitución pero fracasa.

3 de junio. Amnistía Internacional reafirma que México viola los derechos humanos.

1 de julio. México y América Central dan los primeros pasos hacia su integración económica. España anuncia que financiará la interconexión eléctrica entre los ocho países centroamericanos.

2 de julio. El PRI anuncia la venta de activos para pagar una deuda electoral. El secretario de Finanzas había usado como garantía de pago los recursos públicos que el fisco otorga a los partidos cada año. La deuda asciende a más de 20 millones de euros.

7 de julio. La cumbre del Mercosur logra avances comerciales y de integración con México. Los avances más significativos de la cumbre son los vinculados a la integración del bloque suramericano (Argentina, Brasil, Urugay y Paraguay) con México, estancada desde 1996.

27 de agosto. Mueren dos personas durante unos enfrentamientos en Chiapas.

16 de septiembre. Cuatro indígenas son asesinados y cinco resultan heridos tras el ataque a una vivienda en Chiapas.

26 de septiembre. México sufre una situación al borde de la ingobernabilidad por la amenaza de una huelga petrolera.

1 de octubre. Fox anuncia que investigará el “Pemexgate” pese a que ya no habrá huelga del crudo mexicano.

2 de octubre. Unos periodistas revelan que la CIA asesoró a militares mexicanos antes de la matanza de Tlatelolco en 1968. (30 muertos oficiales, 400 extraoficialmente).

3 de octubre. Más de 15.000 personas se manifiestan em México para pedir justicia por la matanza de Tlatelolco.

 


Periodismo Internacional © 2019 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull