Anuario 2002
Kazajstán
"El Kremlin presiona a Kazajstán para contrarrestar el avance de EE.UU. en la región"
Ignasi Castelló

La ex república soviética de Kazajstán ha visto como en 2002, la presencia norteamericana en la zona le obligada a abrirse a un aliado exterior sin que éstos perjudicase sus buenas relaciones con Rusia
2002, el año que cualquier petición para facilitar la ofensiva norteamericana contra el terrorismo era plenamente aceptada, Kazajstán se ha encontrado en la situación de “tener que“ acontentar al nuevo amigo americano -con la cesión de la base aérea de Alma Ata para la campaña afgana- y de tratar de no perder el paraguas protector de Rusia. Con algo más de cinco millones de ciudadanos étnicamente rusos de los 16 que tiene el país -la mayoría antiguos trabajadores cualificados que llegaron durante los años soviéticos-, la autonomía de Kazajstán ha estado siempre limitada por la opinión del Kremlin, que tiene grandes inversiones en el país así como parte del arsenal nuclear de la antigua URSS, vigilado conjuntamente por tropas rusas y kazajas.

Tras los hechos del 11-S, el Gobierno del ex comunista Nazarbayev fue agasajado por parte de Estados Unidos, ya bien para conseguir una base en su territorio que facilitara la operación “Libertad duradera” contra Afganistán, como para poder acceder los grandes yacimientos petrolíferos del país. Bajo la vasta estepa kazaja se hallan las mayores reservas de petróleo de Asia Central, la mayoría de ellas casi sin explotar, y con oleoductos que solamente se dirigen a Rusia. Con la voluntad de abrir el mercado del crudo kazajo, Estados Unidos se ha volcado en la zona prometiendo toda clase de medidas, como la promesa de renovación del Ejército del país como forma de “gratitud” por la cesión del aeropuerto de Alma Ata. Frente a esta avanzadilla norteamericana, el Gobierno de Vladimir Putin ha contraatacado diplomáticamente y durante el año ha firmado varios acuerdos, tanto de cooperación militar como energética. Durante 2002, Rusia ha llegado a dos acuerdos de delimitación territorial con el país. El primero de ellos sirvió para delimitar un tramo de 1.200 kilómetros de frontera entre los dos países que no había estado clarificado desde la independencia del país en 1991. El segundo, y sin duda más importante, fue el acuerdo entre los dos países para repartirse las reservas energéticas del mar Caspio. Esta negociación bilateral salió a la luz tras el fracaso de la Cumbre del Mar Caspio en la que los países ribereños negociaron la forma de explotar los recursos del mar. Con este acuerdo, más el de la construcción de otro oleoducto entre los dos países por parte de la empresa semiestatal rusa Stroiaganz, Rusia se aseguraba participar en el “reparto del pastel” del petróleo. Además de los pactos energéticos, Kazajstán y Rusia también han avanzado en la cooperación militar. Durante el año 2002, el país de la estepa ha participado en distintas maniobras conjuntas, tanto con Rusia en el Caspio, como con otros países que forman la Comunidad de Estados Independientes (CEI), y de la Organización de Cooperación de Shanghai -pacto que, aparte de integrar los países de Asia Central y Rusia, también incluye China- pese a ser uno de los países centroasiáticos, junto a Turkmenistán, que desconoce, casi por completo, el terrorismo de signo islámico. Hasta la fecha el único grupo guerrillero islámico activo en Asia Central, el Movimiento Islámico de Uzbekistán (MIU), solemente ha actuado en Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán, dejando, de momento, la estepa kazaja y el desierto turkmeno a salvo de los integristas.

Pese a estas alianzas con la “Madre Rusia”, el Gobierno kazajo no ha querido cerrar las puertas a otro tipo de alianzas militares y económicas. Tanto Estados Unidos como Irán ven en Kazajstán un poderoso aliado para sus intereses. Para los norteamericanos, la estepa significa colocarse directamente con la frontera rusa y poder vigilar el descontrolado arsenal nuclear del antiguo Ejército Rojo. Por su parte, Irán ve en el petróleo kazajo la posibilidad de rivalizar con Arabia Saudí por la supremacía petrolífera mundial. Además, la Unión Europea, aunque un poco tarde, tampoco ha querido quedarse fuera de los recursos que ofrece el país y, a pesar de que en materia petrolífera parece que ha quedado por detrás de rusos y norteamericanos, ha firmado varios acuerdos de cooperación comercial, entre ellos el de aumentar un 34% las exportaciones de acero kazajo.

En política interna, el año en la peculiar democracia kazaja ha transcurrido con la concentración del poder en torno a la persona del presidente Nazarbayev. Con los partidos de la oposición prácticamente prohibidos y la prensa crítica perseguida, Nazarbayev hace y deshace en Kazajstán con el consentimiento ruso y estadounidense, y con “los ánimos” de la UE para que el país avance hacia la democracia. Un ejemplo del sistema kazajo es la “crisis” de gobierno de enero de 2002. El día 28 de ese mes, el primer ministro del país, Kasimzhomart Tokayev, presentó su renuncia al cargo, lo que, según la Constitución de Kazajstán, supone la disolución de todo el Ejecutivo, aduciendo que se tenía que “dar paso a las nuevas figuras de la política”. El mismo día de esta renuncia, el Parlamento nombró a Imangoli Tasmagambetov, “propuesto” por Nazarbayev, como nuevo primer ministro del país. Tan sólo un día después, el dimisionario Tokayev pasaba a ocuparse de la cartera de Exteriores del país.

Ante este panorama de nombramientos “a dedo”, la oposición política a Nazarbayev tiene poco peso en el país. Frente a esta situación, el líder opositor, Galimzhan Zhakiyamov, decidió pedir asilo político en la embajada francesa de la capital, Astana. A este desafío de la oposición, Nazarbayev respondió reclamando a Francia y a la UE la entrega de Zhakiyamov, cosa que se produjo unos días después con la única “exigencia” de la Unión Europea de realizar reformas políticas. Frente a esta despreocupación de Occidente, la poca prensa opositora del país ha tratado de combatir la creciente tiranía del Gobierno kazajo aunque son periódicas las detenciones de periodistas y la clausura de editoriales críticas con el régimen.

Otra de las pintorescas iniciativas que han salido de la política de Nazarbayev este año, ha sido la propuesta de unión territorial con Uzbekistán. Ambos países, con régimenes dictatoriales –más en Uzbekistán- no comparten ni cultura ni lengua, y están compuestos por población étnicamente distinta. Además, es extraño que Kazajstán, el país que dispone del petróleo, sea quien proponga la unificación, que es muy difícil que sea aceptada por el país líder de la región, Uzbekistán, y por su presidente, Islam Karimov, que maneja su Estado con verdadera mano de hierro. Esta propuesta de Nazarbayev es solamente explicable dentro de la estrategia de paso de oleoductos, pero aún así es difícil de entender.

Las posibilidades de Kazajstán en el futuro son comparables a las de Arabia Saudí. Países enormes y con poca y concentrada población, ambos disponen de un subsuelo rico en petróleo y codiciado por las grandes potencias. Y aunque, en el caso kazajo, Rusia esté mejor posicionada, Estados Unidos presiona para obtener licencias que le permitan explotar los yacimientos petrolíferos. Además, como en el caso de los saudíes, los beneficios supone la extracción del petróleo, hará que el respeto hacia los derechos humanos sea una cuestión secundaria mientras mientras fluya el oro negro.



Cronologia año  2002
28 de enero. El primer ministro del país, Kasimzhomart Tokayev, dimite. Imangoli Tasmagambetov nuevo primer ministro.

31 de marzo. El opositor Galimzhan Zhakiyamov se refugia en la embajada francesa para pedir asilo político.

5 de abril. Zhakiyamov abandona la embajada tras un acuerdo entre Kazajistán y la UE.

28 de abril. EL secretario de Defensa de los EEUU, Donald Rumsfeld, viaja al Kazajstán.

13 mayo. Acuerdo con Rusia para repartirse las reservas energéticas del Caspio.

31 de mayo. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, visita el país.

25 de junio. El presidente de Grecia, Constantinos Stefanopoulos, visita el país.

6 de julio. Nueva visita de Putin para forjar una alianza en gas y crudo.

10 de julio. Acuerdo con los EEUU para la cesión del aeropuerto de Alma Ata.

15 de julio. El Gobierno aprueba una ley para limitar los partidos políticos.

16 de julio. Acuerdo con los EEUU para renovar el ejército kazajo.

23 de julio. Acuerdo con la UE para incrementar un 34% las exportaciones de acero.

24 de julio. El Tribunal Supremo clausura una editorial opositora al régimen.

1 de agosto. Maniobras conjuntas con Rusia y Azerbaiyán en el Caspio.

9 de septiembre. El presidente Nazarbayev propone la unificación con el Uzbekistán.

10 de octubre. Se halla un pozo petrolífero en el Mar Caspio kazajo.


 


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